Gastronomía

La gastronomía en estado puro

Varios vecinos degustan fruta en uno de los puestos del mercadillo de que se celebra los viernes en Dénia. /José Iglesias
Varios vecinos degustan fruta en uno de los puestos del mercadillo de que se celebra los viernes en Dénia. / José Iglesias
Mercados, mercadillos y lonjas abastecen de productos frescos las cocinas de la Marina Alta
JOSÉ IGLESIAS

Hoy sábado son las poblaciones de Benissa, Calp y Pedreguer las que sacan a la venta en sus mercadillos los productos más frescos del mercado que abastecen las cocinas de la Marina Alta. Y durante toda la semana, las distintas poblaciones de la comarca con mercado municipal ofrecen los mejores productos cosechados en sus puestos madrugadores.

Producto fresco, de calidad, variado y a granel, con un trato especial con el cliente capaz de crear una complicidad entre el vendedor y el comprador que facilita el llenado del carro de la compra. Los mercados crean un entorno capaz de socializar, crear y garantizar la alimentación saludable del día a día.

Tanto los particulares, como los profesionales de la restauración de la comarca visitan con asiduidad los mercados, lonjas de pescado y mercadillos de los distintos pueblos para abastecer sus despensas con la materia prima de proximidad: aquí en el centro de cada población, encontramos los productos gastronómicos en estado puro que tanta relevancia han dado a esta tierra en los últimos años.

Porque la base de los mejores platos que se degustan en la Marina Alta están preparados con los productos que encontramos en mercados y mercadillos. Especias, verduras, frutas, pescados y carnes sin apenas transformación que los vendedores aconsejan para cada tipo de cocinado con toda la sabiduría que confiere los años de experiencia en la venta de un mismo producto.

Porque un carnicero, un pescadero o un frutero, no es más que un vendedor especializado que conoce lo que vende y cómo sacarle el mejor partido después en la cocina.

En Dénia, Xàbia, Pego, Poble Nou de Benitatxell, los mercados municipales abren todos los días con una variada oferta alimentaria, y además, con distintos puestos de restauración que no son más que un fiel reflejo 'low cost' de la mejor gastronomía de la zona.

El valor añadido a estos espacios que fueron los principales abastecedores gastronómicos antes de las superficies comerciales, son los mercadillos ambulantes que visitan las poblaciones una vez por semana.

En Dénia son las mañanas de los viernes donde los alrededores del mercado municipal, en la calle Magallanes, se llena de aromas, colores y sabores, y un ambiente único para disfrutar de los sentidos. Los viernes lo comparten también El Verger, Gata de Gorgos y Moraira con sus propios mercadillos de producto fresco y ropa.

Unas ventas que acaban con una confianza única entre el vendedor y el cliente, para ofrecerle los mejores productos a diario. En Xàbia, el mercadillo es cada jueves en la plaza de la Constitución, donde se mezclan los productos frescos con los puestos de ropa, zapatos y complementos. También el jueves hay mercadillo, per más pequeño, en La Xara, Pego y Benidoleig. Los miércoles los mercadillos se instalan en Benitatxell, Ondara, Orba y Teulada; mientras que los martes, la venta ambulante se ubica en Beniarbeig y Xaló. Y por otra parte, los lunes no hay mercadillos de alimentación en la comarca, pero hay que tener en cuenta que los domingos abre el Mercat del Riurau de Jesús Pobre, con la participación directa de los productores, que venden hortalizas, frutas y verduras recién cogidas de sus huertos.

Lonjas de pescado

El otro entretenimiento diario se traslada a los puertos pesqueros de la comarca. Dénia, Xàbia y Calp, ofrecen el espectáculo diario del regreso de las embarcaciones pesqueras de arrastre a media tarde, que proveen de pescado fresco a la comarca, la Comunidad Valenciana, y hoy en día a cualquier punto de España que lo demande.

Estas tres lonjas, además de abastecer los puestos de los mercados municipales, también tienen sus tiendas de venta al público que abren todas las tardes con el pescado recién capturado en el mar.

Moraira todavía mantiene su lonja pero con menos actividad diaria y vendiendo el pescado por ranchos.

Además de participar en el engrandecimiento de la economía local, la compra en los mercados y mercadillos, es una manera de ahorrar llevando una alimentación sana con productos frescos, de temporada y sólo en la cantidad deseada; una manera de evitar las comidas procesadas que suelen ser más perjudiciales para la salud.

En vacaciones, pasear y comprar por el mercadillo, o presenciar una subasta en la lonja de pescado en cualquiera de estos pueblos de la Marina Alta, es toda una experiencia que conlleva a conocer también los rincones de cada población, sus calles, sus monumentos y su gente, un activo importante para conocer esta turística comarca.

Esta semana nos vamos de mercados en la Marina Alta.