Baleària desmonta por piezas el ferry encallado en Dénia al descartar reflotarlo

Los elementos móviles comienzan a ser retirados en contenedores con una grúa antes de proceder a desmontar el ferry./Tino Calvo
Los elementos móviles comienzan a ser retirados en contenedores con una grúa antes de proceder a desmontar el ferry. / Tino Calvo

Capitanía Marítima y Puertos apuestan por esa opción debidoal poco calado de la zona y al deterioro estructural del casco

R. GONZÁLEZDénia

La naviera Baleària y el equipo especializado de Ardentia Marine tienen por delante unas semanas de intenso trabajo. Capitanía Marítima y Puertos de la Generalitat dan dado luz verde a la primera fase para sacar de la escollera norte de Dénia el ferry que encalló en la medianoche del 16 de agosto. Al final se ha descartado reflotar el buque y el procedimiento escogido es el «plan de remoción», lo que implica retirarlo por secciones, a piezas. Los trabajos se pusieron ayer en marcha después de que las autoridades marítimas desestimaran el reflotamiento del 'Pinar del Río'.

Los argumentos para rechazar esa alternativa son la gran dificultad que presenta la zona en la que está el buque, puesto que se encuentran allí los grandes bloques de la escollera y ese tramo presenta poco calado, lo que complicaría la instalación de la plataforma que habría sido necesaria. A esto hay que añadirle los daños que sufrió el barco y el posterior deterioro estructural que ha experimentado el casco del buque a consecuencia de las inclemencias meteorológicas. El barco tiene 74 metros de eslora, 26 de manga y espacio para un máximo de 463 pasajeros y 80 vehículos.

En la jornada de ayer ya se podía observar cómo se desarrollaban los primeros pasos para desmotar la embarcación. Tanto Baleària como el equipo especializado contratado procedieron a quitar diversas piezas. Fuentes de la naviera explicaron que se había comenzado por retirar algunos elementos móviles, como las butacas del barco en las que se acomodaba el pasaje. Una vez completada esa labor, se podrá acometer el desmontaje de las diferentes secciones del navío.

Una gran grúa iza los contenedores con los elementos que ya se están retirando

Para sacar los distintos elementos y llevarlos a tierra se está utilizando una grúa móvil de grandes dimensiones. Con ella se pueden izar los contenedores repletos de piezas primero y después las distintas secciones del 'Pinar del Río'.

El plan también contempla la instalación de una barrera marina alrededor de la embarcación. Al cerrar el perímetro se pretende garantizar el tráfico marítimo que entra en el puerto de Dénia y, además, evitar cualquier posible daño medioambiental, que tampoco podría ser elevado ya que la pasada semana se procedió a la retirada por medio de camiones cisterna de todo el combustible y de los elementos contaminantes que portaba el buque.

Desde la naviera señalaron que esta primera fase de remoción se va a prolongar varios días. Durante todo el tiempo que duren los trabajos, el barco va a continuar amarrado y asegurado a las rocas del dique, una medida que tomó Baleària días atrás cuando el parte meteorológico alertaba de la proximidad de temporal.

El plan prevé colocar una barrera marina en el perímetro para garantizar la seguridad

La compañía aseguró ayer que, una vez concluyan las labores de remoción que están llevando a cabo, dejarán el espigón en el mismo estado en el que estaba antes de que el 'Pinar del Río' chocara contra él. Según apuntó, tanto ella como la empresa hispano-holandesa Ardentia Marine se comprometían a reparar cualquier desperfecto que pueda sufrir la escollera norte durante el transcurso de los trabajos.

Cabe recordar que el ferry procedente de Palma e Ibiza encalló a las 23.20 horas del pasado 16 de agosto, justo cuando Dénia estaba próxima a despedir las fiestas en honor a Sant Roc. En él viajaban 393 pasajeros, que resultaron ilesos y tuvieron que ser evacuados en plena noche con las embarcaciones de Salvamento Marítimo, Guardia Civil y el remolcador de Baleària. Quedaron dentro los 70 vehículos que portaba en navío en el interior de la bodega de carga.

Cronología de un naufragio

16 de agosto.
El ferry Pinar del Río encalla a la entrada del puerto de Dénia. Los pasajeros son evacuados sin heridos de gravedad. Ese mismo día, se despliega la barrera anticontaminación para evitar vertidos.
19 de agosto.
La naviera sigue barajando opciones para reflotar el ferry mientras los pasajeros claman por recuperar sus coches, que siguen en la bodega de la nave. Una empresa especializada extrae el combustible del barco.
20 de agosto.
La cercanía de un nuevo temporal obliga a anclar el ferry a la escollera para evitar que se desplace.
21 de agosto.
Una gran grúa comienza a sacar los coches de la bodega del barco.
28 de agosto.
Se vuelve a anclar el barco a la escollera mientras la empresa decide desmontar el ferry pieza a pieza.

Al día siguiente se desplegó de forma preventiva alrededor del barco una barrera anticontaminación. No fue hasta el lunes 19 cuando se iniciaron los trabajos de retirada del combustible y elementos contaminantes. Un día después, Baleària presentó a Capitanía Marítima de Alicante el plan que había preparado para reflotar el 'Pinar del Río'. Para ejecutar esa tarea contrató a Ardentia Marine, una compañía de contrastada experiencia en labores de este tipo. Esta empresa movilizó rápidamente dos remolcadores de la zona para estabilizar la embarcación.

El miércoles de la pasada semana se procedió al montaje de la grúa que se encargó durante esa jornada de sacar los vehículos del interior del buque y trasladarlos por aire hasta tierra firme, desde donde fueron conducidos al aparcamiento a la espera de que los propietarios acudieran a recogerlos.

Ya esta semana, el martes, la naviera y la empresa hispano-holandesa presentaron a Capitanía Marítimas las distintas opciones posibles para retirar el barco así como la evaluación de riesgos de cada una de las variantes. Finalmente ayer se hizo pública la decisión tomada, que ya no pasaba por reflotar, sino por desmontar por secciones.

Desde la mañana siguiente al incidente, el buque encallado se convirtió en un elemento de atracción y numerosos curiosos se acercaban cada día para ver de cerca el 'Pinar del Río'. Tal fue la expectación, que al final se colocó una valla y efectivos de seguridad para impedir que se acercara la gente y subiera a los bloques. Entonces, la escollera sur se convirtió en el mejor punto para seguir todo lo que ocurría.