https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/levanteud-desktop.jpg

Duarte ya es jugador granota

Óscar Duarte./Wikimedia
Óscar Duarte. / Wikimedia

El Levante cierra el fichaje del central que firma por dos temporadas más otra opcional

JAVIER GASCÓ

El cuestionado fichaje de Óscar Duarte por el Levante ya es una realidad. El central costarricense, que apenas participó en el juego perico durante la temporada pasada, firmó ayer su nuevo contrato con el que queda vinculado a la entidad granota hasta 2021 con opción de prolongar su estancia una temporada más. El nuevo fichaje levantinista llega con la etiqueta de central consolidado que pueda dar un salto de calidad a nivel defensivo, o al menos ese era el tipo de jugador que buscaba el club de Orriols.

La incorporación de Óscar Duarte, que llega libre tras desvincularse del Espanyol una vez finalizado su contrato, refuerza una posición en la que la llegada de Rober Pier cerraría por completo la demarcación que más preocupaba en las oficinas del Ciutat a principio de verano.

En sus primeras horas como azulgrana, el central confesó a la televisión oficial del club haber hablado con su compatriota Keylor Navas en cuanto se conoció el interés del cuadro de Paco López: «Tenemos una bonita relación de amistad. Hablé con él cuando se empezó a hablar de la posibilidad de venir aquí. Él me comentó que era una familia, que no iba a tener ningún problema y que aquí me iban a tratar muy bien. Ahora que tengo poco tiempo de estar aquí ya he sentido eso».

Un periplo de tres temporadas y media en Cornellà acreditan a Duarte como un central fuerte y atrevido cuyo mejor atributo es la contundencia. Sin embargo, las lesiones han marcado al costarricense durante su etapa como jugador blanquiazul. El único año que pudo completar una temporada fue el de su llegada. En enero de 2016 aterrizó en el aeropuerto del Prat procedente del Brujas y esa misma campaña disputó 1.195 minutos repartidos en 14 partidos, el mayor registro como jugador del Espanyol. Una rotura de ligamento cruzado lo alejó de los terrenos de juego durante más de ocho meses y condicionó la carrera del experimentado zaguero. Además, la pasada campaña sufrió una lesión de cadera que puso punto final a su temporada. Pese a ello, Duarte participó en la Copa Oro con su selección, Costa Rica.

El costarricense llega libre tras finalizar su contrato con el Espanyol, donde las lesiones le han impedido jugar las últimas dos temporadas

El nuevo central granota pasó ayer el reconocimiento médico sin problemas, por lo que la sombra de las lesiones que han condicionado su carrera no supuso ningún problema para que se diera su llegada al club.

Con el objetivo de ponerse en forma lo antes posible y adaptarse tanto al equipo como a sus compañeros, Óscar Duarte reconoció que va a darlo todo para tratar de regalarle alguna alegría a la afición granota. Deberá hacerlo, ya que la parroquia levantinista no se encuentra del todo convencida con la incorporación del zaguero tico.

La decisión de Manolo Salvador, secretario técnico del club, no fue del agrado de gran parte de la afición que no ve en Duarte el perfil idóneo para reforzar la defensa granota. La llegada del costarricense junto a la salida de Savjelich dejan la zaga con un total de cinco centrales, a la espera de Rober Pier, que cerraría la demarcación en la que el conjunto de Paco López más se ha reforzado con un total de cuatro incorporaciones: dos laterales y dos centrales.

El técnico de Silla ya cuenta con una opción más para ponerle el cerrojo a la portería levantinista y reducir, así, la alarmante cifra de 66 goles encajados, que situó al Levante como el segundo equipo con más tantos recibidos de la competición.

Duarte tendrá mañana la oportunidad de demostrar su valía y conseguir un hueco en el once en el partido frente al Stade Brestois.