https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/levanteud-desktop.jpg

Desmayo granota en el tiempo añadido

Levante-Villarreal. / EFE

El Levante, con un gol anulado por el VAR, desperdicia su dominio y pierde

ALBERTO MARTÍNEZValencia

A veces el fútbol es caprichoso. Como ayer en Orriols. El Levante ofreció un recital en la primera parte, en la que el VAR le anuló un gol por un ajustadísimo fuera de juego de Morales, y mantuvo la iniciativa en el segundo acto. Faltó lucidez para desequilibrar el marcador. Y sobraron dos minutos. El tiempo en que se produjo un incomprensible desvanecimiento del conjunto azulgrana, que encajó dos tantos. Uno de ellos en propia meta. La derrota ante el Villarreal, que abandona la zona roja, deja a los granotas a cinco puntos del descenso tras las derrotas del Celta y el Rayo. El desmayo salió caro.

Un contratiempo alteró los planes iniciales de Paco López, ya que no pudo alinear a un Vezo que había disputado todos los minutos posibles desde su llegada. El portugués se cayó de la convocatoria debido a unos problemas físicos, por lo que el técnico valenciano formó la zaga con Cabaco, Róber y Coke. Este último, por momentos, pareció un delantero más. Y es que el Levante saltó al césped con el claro propósito de no sufrir y reencontrarse con la victoria en Orriols tras caer ante el Madrid y empatar frente al Getafe.

LAS CLAVES

uVideoarbitraje
Rochina celebró un gol magistral. Sin embargo, el VAR lo anuló porque Morales recibió el balón en un ajustado fuera de juego antes del tanto.
uDominio
El Levante dio un recital de fútbol, sobre todo en la primera parte. No tuvo la lucidez necesaria para aprovecharlo.
uEspacios
En el tramo final, el encuentro se rompió. Aparecieron más espacios y el Villarreal se estiró, generando algunos apuros.
uDesmoronamiento
El equipo se hundió en la prolongación con un gol en propia puerta tras una pérdida y un tanto de Samu.

Los azulgrana se volcaron en ataque desde el principio, con Roger y Bardhi intimidando con duros disparos. Había que afinar la puntería. El de Torrent, quien recuperó la titularidad en detrimento de Mayoral, estaba motivadísimo. Se movía y manejaba el esférico con inteligencia. El Villarreal, por su parte, apenas se dejaba ver. Su primer acercamiento, poco antes del cuarto de hora, llegó con un centro de Pedraza y un remate demasiado inocente de Gerard Moreno.

El Villarreal sale de la zona roja y los granotas se quedan a cinco puntos de los puestos de descensoUn gol en propia puerta de Róber y un obús de Samu hunden a los azulgrana, que habían perdonado

Los de Paco López dominaban el juego y explotaban su velocidad por las bandas. Bardhi y Rochina se sentían completamente liberados y hacían de las suyas en la zona de tres cuartos. A base de puro talento, cocinaban asociaciones excelentes. El Levante atacaba con numerosos recursos, aunque no conseguía culminar la faena. Coke, sin excesivo trabajo en defensa, se sumaba al juego ofensivo del equipo. Desatado. Precisamente, el madrileño estuvo a punto de inaugurar el resultado en una de esas jugadas que hacen del fútbol un arte. Morales desplegó su pierna derecha para sacar los colores a Víctor Ruiz con un sombrero y, empleando su pie izquierdo, filtró un pase que dejó al defensa granota completamente solo ante Asenjo. Cruzó demasiado el balón.

El Levante se había convertido en dueño absoluto del partido ante un Villarreal tímido y atenazado. Los de Calleja estaban superados por su comprometida situación en la clasificación. La ansiedad mermaba la capacidad de un equipo concebido para ocupar puestos europeos. Circunstancias que los azulgrana trataban de aprovechar con su ímpetu.

Entonces llegó el premio. Merecidísimo. En el minuto 28, Rochina, Roger y Morales bailaron con el balón dentro del área del Villarreal y, después del tiralíneas, el saguntino disparó un cañonazo desde la frontal que se coló junto al primer palo de la portería de Asenjo. Un golpeo exquisito. El Ciutat de València encarrilaba el encuentro... Hasta que apareció el VAR. Otra vez. Igual que en los dos anteriores partidos disputados en Orriols, frente al Getafe y el Real Madrid, así como en la reciente visita al Leganés.

Medié Jiménez, encargado del videoarbitraje del encuentro de ayer, analizó la jugada durante cuatro minutos aproximadamente para acabar anulando el gol. Entendió que Morales, en el momento en que recibió el cuero de Roger, se encontraba en fuera de juego. Un movimiento muy confuso que acabó resultando suficiente para que Sánchez Martínez invalidara el tanto de Rochina. Finalmente, una imagen difundida por el VAR, que ya incluía las líneas trenzadas por el sistema informático, demostró que el atacante madrileño estaba en posición antirreglamentaria por su talón. Cuestión de milímetros. Una decisión que despertó la indignación de la grada. Seguía el empate en el marcador y tocaba remar de nuevo.

0 Levante UD

Aitor, Moses, Rober Pier, Cabaco, Coke, Luna; Campaña, Rochina (Dwamema, m.90), Bardhi (Vukcevic, m.83), Morales y Roger (Borja Mayoral, m.70)

2 Villarreal CF

Asenjo, Mario Gaspar, Funes Mori, Víctor Ruiz, Jaume Costa; Caseres (Fornals, m.72), Iborra, Cazorla, Pedraza (Miguelón, m.81), Toño Ekambi y Gerard (Chukwueze, m.63)

GOLES:
0-1, m.92: Ekambi. 0-2, m.94. Chukweze
ÁRBITRO:
Sánchez Martínez (C. Murciano). Amonestó por el Levante a Cabaco y Rochina, y por el Villarreal a Mario Gaspar, Ekambi, Funes Mori, Iborra y Gerard
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la jornada 27 de la Liga Santander disputado en el estadio Ciutat de València ante 20.144 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Fernando Gallart, exjugador levantinista en la década de los años 50

La rabia provocó que el encuentro subiera ligeramente de temperatura. Aun así, por momentos, el Levante practicaba fútbol de salón, con combinaciones magistrales. Todos los futbolistas azulgrana rayaban a un nivel altísimo. Sólo Simon pasaba desapercibido, ya que apenas lograba despojarse del marcaje de Pedraza e intervenir en el juego.

Poco cambió el guión en el segundo acto. El Villarreal intentaba despertar y arrancó con algo más de iniciativa, generando ciertos apuros a la zaga granota, aunque era el Levante el que continuaba llevando la batuta. Morales, quien ayer recuperó su frescura, recibió una contundente falta en el balcón del área. Bardhi se apresuró para agarrar el balón y ejecutar el libre directo, pero Campaña se impuso en el tira y afloja y se adjudicó el lanzamiento. El macedonio, enojado y escuchando cómo la grada coreaba su nombre, fue calmado por Coke y otros compañeros. Finalmente, el tiro del sevillano se topó con la barrera.

El Villarreal se estiraba y llegaba con más ideas al arco de Aitor, mientras que el Levante perdía lucidez en los metros finales. De ahí que Paco López retirara a Roger y buscara soluciones en Mayoral. Más tarde, Vukcevic tomó el relevo de Bardhi. Simon, quien estaba pasando inadvertido, apareció y fabricó un sensacional pase para un Morales que no acertó en la definición.

El encuentro se rompió en el tramo final, abriéndose espacios. Entonces llegó la debacle. En el tiempo de prolongación, tras una pérdida en el centro del campo, Róber Pier marcó en propia puerta al arrastrarse para intentar despejar un centro de Iborra. La puntilla llegó unos instantes después, cuando Samu Chukwueze puso el 0-2 con un latigazo desde la frontal. Un desmoronamiento difícil de entender.

.