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Fútbol | Levante UD

Los nervios se adueñan del Levante

Levante-Huesca. / EFE

El equipo vuelve a dejar escapar su ventaja y empata ante el Huesca, aunque permanece a tres puntos del descenso

Alberto Martínez de la Calle
ALBERTO MARTÍNEZ DE LA CALLE

Tras el partido, Paco López admitió que estaba convencido de que el Levante se iba a poner por delante en el marcador pero que albergaba dudas sobre cómo se iba a gestionar la ventaja. Su intuición iba por buen camino, porque el Huesca igualó en dos ocasiones el resultado para acabar estableciendo una tablas que no convencieron a nadie. El técnico azulgrana incide en la psicología. Los nervios pasaron factura a un cuadro granota que, en el segunda acto, evidenció su alarmantes lagunas defensivas. El único consuelo es que, pese al triunfo del Celta, la derrota del Valladolid permite continuar a tres puntos de la zona de descenso. Pero urge una reacción, ya que el margen de error se agota.

Paco López optó por un cambio de dibujo. El equipo renunció el 3-5-2 para aplicar el 4-3-3 que ya utilizó el pasado miércoles en San Mamés. Coke y Luna ocuparon los laterales, mientras que Simon y Morales ejercían de interiores. Y sólo habían transcurrido cinco minutos cuando Roger rozó el gol. El lateral madrileño abrió un espacio a la espalda de Javi Galán para recibir un pase en profundidad y ceder el cuero al delantero de Torrent, cuyo disparo fue desviado por el arquero antes de golpear en el larguero. El Levante avisaba de sus armas y se sentía cómodo. El equipo estaba organizado y desmontaba con solvencia las primeras ofensivas del Huesca, que se presentó en Orriols con tres delanteros y una apuesta valiente.

El primer contratiempo llegó en forma de lesión. Sergio Postigo, quien había vuelto a la titularidad hacía sólo una semana después de casi tres meses en la enfermería, se volvió a romper. El central madrileño notó un pinchazo al despejar un balón y se quedó tendido en el césped. No podía seguir y Chema le relevó. Era el minuto 13.

El Levante seguía recurriendo a las diagonales, orientando el juego hacia la banda derecha, donde aparecía Coke para generar superioridad. Y precisamente en ese flanco se originó el gol que desequilibró el encuentro. Simon filtró un balón buscando al siempre escurridizo Morales, quien no defraudó. El Comandante se revolvió junto a la línea de fondo para driblar a Diéguez y, utilizando el exterior del pie, asistió a Roger para que empujara el esférico. El ariete valenciano huele el gol. Y ya lleva 12 en lo que va de Liga.

Sólo habían transcurrido 19 minutos y el encuentro se ponía de cara. Los de Paco López seguían incorporándose con peligro al área rival y Rochina probaba fortuna con una disparo de larga distancia. Sin embargo, el conjunto azulgrana adolecía del mismo problema que arrastra desde principio de temporada: las absurdas pérdidas de balón en zonas especialmente comprometidas. Y ayer esa fue la principal fuente de oxígeno del equipo aragonés.

El Huesca trataba de aprovechar esas imprecisiones del Levante, que desencadenaban desajustes defensivos. Sin embargo, los centrales se mostraban especialmente atentos y rápidos para corregir sus posiciones.

Morales tuvo en sus botas al segundo gol después de un regalo de Diéguez, pero su remate, forzado y con la zurda, fue enviado a córner por Santamaría con muchísimos apuros. En cualquier caso, el Huesca estaba dispuesto a asumir riesgos. A los de Francisco Rodríguez, hundidos en el fondo de la clasificación, sólo les valía ganar. Y fruto de una nueva pérdida de balón del Levante en el centro del campo, dieron un susto a la grada de Orriols en el tiempo añadido de la primera parte. Enric Gallego mandó el balón al interior de la mallas, pero la jugada había quedado invalidada por falta de Yangel Herrera sobre Aitor. Así se llegó al descanso.

El segundo acto comenzó con otro cambio de esquema, pasando al 4-4-2, con los extremos ocupados por Simon y Rochina y con Morales nuevamente en ataque acompañando a Roger. El Levante se volcó en ataque... Hasta que el Huesca agarró el timón. Entonces el conjunto aragonés encerró a los granotas a base de envenenados centros. Los nervios se apoderaban de una frágil defensa que sufría de manera excesiva.

Y así llegó la diana del empate. Juanpi sacó un balón parado y Enric Gallego encontró la espalda de Chema y Coke para marcar con un preciso testarazo. Pero el encuentro iba a alcanzar un ritmo vertiginoso. Imparable. Justo después del tanto, en el minuto 64, Morales sufrió un penalti que él mismo se encargó de lanzar y transformar en gol. El mejor bálsamo posible... O al menos eso parecía.

Paco López dio el paso de meter en el campo a Jason. La primera vez que lo hacía en Orriols desde que trascendió su principio de acuerdo con el Valencia para la próxima temporada. El extremo gallego sustituyó a Simon y fue recibido con una mezcla de pitos y aplausos. Su presencia quedó en un segundo plano inmediatamente porque, en el minuto siguiente, la zaga azulgrana volvió a descomponerse. Otra vez una falta lanzada por Juanpi desencadenó el desastre. Enric Gallego, de espaldas, asistió a Chimy Ávila para que fusilara y pusiera el 2-2. El VAR revisó la jugaba por una posible falta del atacante, pero acabó dándolo por válido. Tres goles en seis minutos. Frenético. Al mismo tiempo, el Celta, que marcaba la zona de descenso, remontaba ante la Real Sociedad merced a Iago Aspas. Todo se volvía en contra.

El Huesca continuó apretando en busca de la remontada y Aitor se lucía con algunas intervenciones de mérito. El Levante se encomendaba a los contragolpes en un partido completamente roto. Todo podía pasar. Pero nada nuevo sucedió. Un empate que inquieta.

2 Levante UD

Aitor Fernández, Moses (Jason, m.68), Coke, Postigo (Chema, m.14), Rober Pier, Luna, Campaña, Rochina (Borja Mayoral, m.79), Bardhi, Morales y Roger

2 SD Huesca

Santamaría, Pulido, Diéguez, Mantovani, Javi Galán, Moi Gómez, Rivera, Yengel Herrera (Juanpi, m.58), Cucho Hernández (Ferreiro, m.46), Chimy Ávila (Melero, m.88) y Enric Gallego

GOLES:
1-0, m.19: Roger. 1-1, m.63: Enric Gallego. 2-1, m.65: Morales, de penalti. 2-2, m.69: Chimy Ávila
ÁRBITRO:
Del Cerro Grande (Comité madrileño). Amonestó por el Levante a Chema y a Roger y por el Huesca a Cucho, Diéguez, Chimy Ávila y Juanpi
INCIDENCIAS:
partido disputado en el estadio Ciutat de València ante 19.824 espectadores. Ricardo Ten, ciclista que ha obtenido dos medallas de oro y una de bronce en el Campeonato Mundial de ciclismo adaptado en pista, hizo el saque de honor