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Calpe se reencuentra con su historia

Los exjugadores participantes en el encuentro de homenaje aplauden a Antonio Calpe. / manuel molines
Los exjugadores participantes en el encuentro de homenaje aplauden a Antonio Calpe. / manuel molines

«Se lo merece. Antonio ha sido un buen defensa en todos los aspectos», afirma Pedreño en un emotivo acto celebrado en la Malvarrosa Los veteranos del Levante honran al mítico exjugador con un partido ante el Alcoyano

ALBERTO MARTÍNEZ

valencia. Con su mirada profunda, contemplaba la multitud de personas que le esperaban en el campo de la Malvarrosa. Allí, durante la tarde de ayer, se reencontró con su legendaria historia. Con excompañeros de batallas. Con amigos. Con pupilos. Antonio Calpe dejó una huella imborrable en el Levante, marcando una época en el club y demostrando que desde el conjunto granota se puede alcanzar la cima. Fue un homenaje sencillo pero emotivo. El exfutbolista, ovacionado y agasajado por todos los estamentos azulgrana, pudo viajar en el tiempo para revivir el mito que construyó.

Dentro de la ceremonia, los veteranos del Levante disputaron un partido amistoso con los del Alcoyano para honrar la figura de Antonio Calpe. Fueron los dos equipos por los que pasó antes de dar el salto al Madrid, con el que conquistó una Champions, tres Ligas y una Copa. Cuando arrancó el choque, el exjugador, de 79 años, se situó detrás de la barrera. Sentado en su silla de ruedas, disfrutó al sol. Su hermano, Ernesto, lanzó un chascarrillo: «Le he preguntado si quería jugar y me ha dicho: 'No llevo botas'».

Sólo unos minutos antes, algunos de los presentes no pudieron contener las lágrimas cuando Antonio Calpe escuchó con pasión el himno del Levante y el de la Comunitat. Llegó a tararear. «Ha conocido a mucha gente y a otros no. Está con Alzheimer y se acuerda mucho de cosas antiguas», indicó su hermano. Posteriormente, los veteranos de ambos equipos formaron un pasillo sobre el césped que fue atravesado por el protagonista, quien recibió camisetas y obsequios de todos los estamentos del club, de la Federación Valenciana y de la Española.

«Ya tocaba y es totalmente merecido. Antonio es el estandarte y representa la esencia del club. Es el jugador del Levante que más lejos ha llegado con títulos y demás. Luego volvió al Levante, que ha sido su pasión ante todo. Fue un ejemplo para muchos, sobre todo para los que lo hemos conocido como jugador. Yo lo he tenido como segundo entrenador y en épocas muy difíciles siempre ha estado ahí. Fue jugador, luego segundo entrenador con Pachín y más tarde estuvo en la secretaría técnica», recordó Vicente Latorre. El actual presidente de la Asociación de Veteranos, Sergio Ballesteros, resaltó la carga sentimental: «Es muy emotivo. Teníamos ilusión de que llegara este día. Hacerlo en la Malvarrosa tiene un punto de más emoción si cabe. Lo que más le gusta es que amigos y compañeros suyos estemos con él».

José Pedreño logró junto a Calpe el ascenso de 1963 y el estreno del Levante en Primera División. «Se lo merece. Antonio ha sido un buen defensa en todos los aspectos», destacó el murciano. Salvador Mut le conocía perfectamente: «Siempre íbamos a la misma habitación de los hoteles en las concentraciones. Lo pasábamos bien. Siempre íbamos juntos. Más que un compañero, es amigo mío y de los grandes». Jenaro Roig le define con un palabra: «Un icono. Ha llegado a lo máximo. Hablas del Levante y hablas de Calpe. Es una institución en el Levante y un hombre admirable. Fue un jugador extraordinario». Tampoco faltaron exfutbolistas como Nicolás Clavel o Mario Espinosa. Ernesto, hermano de Antonio, también defendió la camiseta azulgrana. Ahora le arropa. «Está en una residencia de la Patacona. Voy al paseo marítimo, almorzamos y le llevo cosas que le gustan, como pastelitos, y le pongo música de la suya. Eso le encanta. Le da vida». Como el acto de ayer.