La UE protege a Irlanda ante el 'brexit'

Protestas antibrexit. /Henry Nicholls (Reuters)
Protestas antibrexit. / Henry Nicholls (Reuters)

Bruselas dice que, si hay una salida 'dura', antes de diseñar la relación común Reino Unido deberá resolver su contencioso con Dublín

Salvador Arroyo
SALVADOR ARROYOCorresponsal en Bruselas (Bélgica)

A base de cargas de profundidad la Unión Europea (UE) continuó este lunes alentando la tesis de que un mal 'brexit' será más trágico para los británicos de lo que imaginan. Puntos sobre las íes y desgrane de planes de contingencia volvieron a ser la base de una estrategia 'de ataque' directa, combinada con otra mucho más envolvente que refuerza la idea de que, salvo accidente (o veto sorpresa), los jefes de Estado y de Gobierno otorgarán el miércoles por unanimidad una nueva prórroga a Theresa May. Será de duración incierta, y condicionada, pero se está por la prórroga.

Como parte de la primera táctica, el negociador principal de la UE, Michel Barnier, lanzó a Londres desde Dublín un aviso muy claro: que nadie crea que tras un divorcio traumático el club se va a sentar inmediatamente a hablar de cómo cimentar una buena relación futura. «Quiero dejar esto muy, muy claro. Si se va sin acuerdo, no negociaremos nada hasta que haya un acuerdo para Irlanda e Irlanda del Norte, sobre los derechos de los ciudadanos y un acuerdo financiero», aseveró.

Esto, traducido, significa que tiene que asumir todos sus compromisos (contribución presupuestaria hasta 2020, incluida) y también que la necesidad de una 'salvaguarda' irlandesa, la fórmula para evitar que se levante una frontera en la isla, estará ahí siempre, lo que en la práctica significa que Reino Unido tendrá que enfrentarse con lo mismo o con algo similar a lo que reza en el Acuerdo de Retirada que ha sido rechazado en tres ocasiones por la Cámara de los Comunes.

 Superávit comercial

Barnier dijo de forma cristalina lo que ha venido insinuando en varias conferencias los últimos días. Quiso ser muy transparente en este último coletazo del culebrón. También con la alternativa: que Reino Unido siga en la unión aduanera, una de las principales apuestas del líder de los laboristas británicos, Jeremy Corbyn.

La otra carga se lanzó desde la misma Bruselas, con un irlandés, el comisario responsable de Agricultura, Phil Hogan, tirando de grandes cifras pero con efectos a ras del consumidor. El pasado año el bloque tuvo 25.000 millones de euros de supéravit en la comercialización de productos agroalimentarios con Reino Unido. Dependencia en las dos direcciones sí, pero mayor del otro lado del Canal de la Mancha porque hay pocas alternativas en mercados ajenos al europeo para determinados productos.

Y entrando de lleno en la estrategia sobre la prórroga, aquí el debate real está en el 'por cuánto tiempo y cómo me aseguras que no me la vas a jugar'. May, que mañana conversará con la alemana Angela Merkel y el francés Emmanuel Macron, lo hizo hoy por teléfono con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. También con el que ha venido siendo su principal aliado en la UE, el primer ministro holandés. Mark Rutte, tras insistir en que «todo el mundo tiene interés en un 'brexit' ordenado», establecía dos condiciones para ese tiempo añadido: «Es crucial saber cuándo y sobre qué bases Reino Unido ratificará el Acuerdo de Retirada» y «una respuesta positiva depende de las garantías de que habrá una cooperación leal».

La 'flextension'

Sobre esta última idea, la de protegerse durante la nueva interinidad británica, viene pivotando todo desde que el pasado viernes May solicitó de margen hasta el 30 de junio y Tusk filtró su propuesta de un año a lo sumo sirviéndose de la expresión 'flextension' (con posibilidad de abrir la puerta e irse en cualquier momento).

Todas las capitales defienden que el mejor desenlace posible sería que Corbyn y May trenzasen antes de este miércoles un acuerdo de último recurso para tener que decantarse por un plazo corto.

Pero las probabilidades son limitadas. Y el largo (una 'flextension', que podría acotarse a ocho meses o menos) continúa generando dudas. Francia sigue liderando el bloque de los países mas remisos mientras que Alemania, la propia España (Josep Borrel lo consideró este lunes «factible»), Dinamarca, Suecia, Portugal e Italia, entre otros, se muestran más receptivos. Eso sí, todos priorizan que Londres garantice que cooperará, que no dinamitará la acción de la UE. El momento es especialmente sensible porque de las elecciones que Europa celebra del 23 al 26 de mayo saldrá un nuevo Parlamento y un nuevo Ejecutivo comunitario.

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