Juicio en Múnich a una yihadista

Jennifer W. se cubre la cara. /AFP
Jennifer W. se cubre la cara. / AFP

La ahora procesada alardeó de pertenecer a la policía religiosa femenina

JUAN CARLOS BARRENABerlín (Alemania)

Nora B., una esclava yazidí del Estado Islámico (EI), tuvo que ver cómo su hija de cinco años moría de sed y un golpe de calor en el verano de 2015, encadenada al exterior de la casa de la familia que las había comprado en un poblado iraquí controlado por el califato yihadista. Castigada por ponerse enferma y mojar su cama. Como presunta culpable de esa muerte, la Audiencia Superior de Múnich procesa desde hoy a la ciudadana alemana Jennifer W., de 27 años, madre de una niña de tres y esposa de un combatiente del EI, acusada de asesinato por omisión de ayuda, crímenes de guerra y pertenencia a una organización terrorista, entre otros cargos. Pero para sopresa de los asistentes al juicio, Jennifer W. no se presentó con velo o pañuelo en la cabeza, ni con un niqab, sino con traje de pantalón negro y blusa blanca, como una estudiante ante un examen. Ni rastro de yihad.

Hasta ahora las acusaciones contra Jennifer W. se basaban en un 'chat' intervenido que mantuvo con un 'hermano' yihadista y una conversación con el chófer de un vehículo que la trasladó a través de los Balcanes hasta territorio del califato. Un conductor que era confidente de la Policía alemana y tenía su automóvil lleno de micrófonos. En esa conversación, la ahora procesada alardeó de pertenecer a la policía religiosa femenina de los yihadistas, la llamada Hisba, y de meter en vereda en Irak a aquellas mujeres que se cubrían insuficientemente el rostro o el cuerpo.

Poco determinante si no llega a ser por la aparición a última hora de Nora B., la madre de la pequeña muerta, que declarará durante el juicio y tendrá su propia acusación particular, un equipo en el que figura Amal Clooney, la conocida abogada pro derechos humanos y esposa del actor George Clooney. «Las víctimas yazidíes del Estado Islámico llevan mucho tiempo esperando la oportunidad de declarar ante la justicia», señaló Amal Clooney en un comunicado, en el que destacó que es la primera vez que un tribunal procesa a una persona relacionada con los yihadistas por los crímenes cometidos contra esa minoría religiosa.

Un «gran momento»

La Nobel de la Paz y joven yazidí Nadia Murad calificó el proceso de gran momento para su pueblo. «Todo superviviente con el que he hablado espera lo mismo: que los criminales que actuaron contra los yazidíes, sobre todo contra sus mujeres y niños, sean perseguidos y respondan ante la justicia», dijo a la prensa alemana.

Tras la lectura de la acusación, el proceso fue suspendido hasta finales de mes debido a la entrega por parte de la acusación particular de nueva documentación contra la acusada. Seda Basay-Yildiz, abogada de Jennifer W., señaló que su cliente no tiene intención por ahora de declarar en el proceso. Decisiva será la sesión en la que tome la palabra su presunta esclava. Si convence al tribunal, la procesada podría ser condenada a cadena perpetua.