El frenesí 'tory' con el 'brexit' no amaina en vísperas del voto

Activistas proeuropeos participan en una campaña ante el Parlamento británico en Londres./EFE
Activistas proeuropeos participan en una campaña ante el Parlamento británico en Londres. / EFE

'The Economist' pide un segundo referéndum, mientras Dover advierte de un gran trastorno fronterizo

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal. Londres

Tras una semana de largos debates y tensas conspiraciones, los diputados conservadores de cuya decisión depende la suerte del Acuerdo de Salida de la Unión Europea pactado por Theresa May no descansan. Al menos dos piden a la líder que regrese a Bruselas y negocie otro acuerdo. El primero, sir Graham Brady, lo ruega casi, porque no ve sentido a la humillación hacia la que May estaría avanzando.

La diputada Priti Patel, que fue ministra y es notoria 'brexiter', quiere que May se vea con el negociador de la UE, Michel Barnier y obtenga un mejor trato utilizando un documento del Gobierno filtrado a 'The Times'. El papel confirma que para Irlanda una marcha británica sin acuerdo sería peor que para Reino Unido. Por ejemplo, tendría problemas de suministro de alimentos frescos.

Patel dijo al periódico que May sabía que Irlanda se enfrentaba a problemas significativos y se preguntaba: «¿Por qué no se ha utilizado este punto en las negociaciones?» Como el papel del Gobierno imperial británico en La Gran Hambruna irlandesa de mitad del XIX fue cuando menos obcecado, a la diputada le han llovido condenas.

A los diputados en 163 circunscripciones les esperan miembros del partido que quieren el acuerdo de May, pero hay 60 en las que prefieren la permanencia, según un sondeo de YouGov. En 97 quieren marcharse sin acuerdo y presidentes de estas agrupaciones han escrito a la dirección central indignados porque se les envíen papeles y postales para que los asociados pidan a su diputado que vote por May.

La división interna amarga a los conservadores y el ministro de Sanidad el fin de semana a los gestores hospitalarios. Matt Hancock les ha advertido de que la previsión sobre el tiempo de trastorno en el puerto de Dover- si la crisis política británica desemboca en una marcha sin acuerdo- ya no es de seis semanas sino de seis meses, y que deben ajustar a ese dato su almacenamiento de medicamentos.

Cámara oculta

El gobierno municipal de Kent ha descrito por su parte algunos rasgos que tendría la vida en la comarca que incluye la costa del Canal de La Mancha y los grandes puertos comerciales: Dover y Folkestone. Quizás habrá problemas con la recogida de cadáveres, quizás los niños no podrán ir a sus colegios. En suma, que el embotellamiento en las rutas de acceso causaría un gran trastorno.

El Centro para la Reforma Europea (CER), respetada sociedad de estudios pro-UE, ha rociado a los interesados con porcentajes extraídos de un estudio sobre el impacto en las exportaciones de servicios financieros de un 'brexit' sin mercado común, al estilo de May. Caerían un 59%. Seguros y pensiones, un 20%. Servicios legales, administrativos o profesionales perderían un 10% de sus ventas en la UE.

La zona más delicada en el torbellino del 'brexit' es el despacho de Julian Smith, responsable de disciplina del grupo parlamentario 'tory'. Llama a los rebeldes para mantener conversaciones privadas que pueden decidir el desenlace. Y ha dejado que la televisión ITV instale una cámara en la pared. Habrá documental sobre este aspecto decisivo y discreto de la política británica, en este episodio histórico.

Fue este viernes la jornada en la que 'The Economist', nacido durante la escisión conservadora sobre el proteccionismo o el libre comercio del maíz para defender las ideas de David Ricardo y Adam Smith, que han marcado la proyección británica en el mundo desde entonces, publicó su editorial recomendando un segundo referéndum.

Más información:

 

Fotos

Vídeos