Boris Johnson no cree que el bloqueo del 'brexit' abrupto sea legal

Amber Rudd. /Reuters
Amber Rudd. / Reuters

La cúpula del Gabinete permanece unida tras el abandono airado de la ministra Rudd

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres (Reino Unido)

El ministro de Asuntos Exteriores, Dominic Raab, afirma que el Gobierno intentará probar que la ley que impediría la salida abrupta de la Unión Europea (UE) no es legal y el de Hacienda, Sajid Javid, que no solicitará una extensión del plazo del 'brexit', el 31 de octubre, y cumplirá con las leyes, confirmando en sendas entrevistas que el primer ministro está empeñado en evitar el bloqueo de su estrategia de negociación. Las declaraciones de los ministros muestran la unidad de los cargos más importantes del Gobierno británico, tras la dimisión de la ministra de Trabajo y Pensiones, Amber Rudd, en la noche del viernes, alegando que no está mostrando «un suficiente compromiso con la necesidad del acuerdo» y criticando con dureza la purga de diputados conservadores que apoyaron la ley junto a la oposición.

Johnson afirmó el viernes que, tras el aparente bloqueo de su estrategia negociadora por la ratificación parlamentaria de la ley, seguirá negociando un posible acuerdo con la UE. Se entrevistará este lunes con el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, que tiene un papel esencial para resolver el obstáculo del mecanismo irlandés en la negociación de un nuevo Acuerdo de Retirada.

La marcha de Rudd llega días después de que Jo Johnson, hermano del primer ministro, abandonase la política tras ejercer como secretario de Estado de Universidades, Ciencia e Investigación y miembro del Gabinete, y en el final de una semana en la que la estrategia del Gobierno de negociar con la UE bajo la amenaza de un 'brexit' abrupto y de convocar elecciones parece bloqueada.

Rudd y los dos Johnson pertenecen a la tradición conservadora de 'One Nation', una nación, que pone el acento en la política de consenso social. La ministra dimitida, con un currículum regular como ministra o empresaria, agradece en su carta de despedida al primer ministro y a su excolega de Hacienda, Sajid Javid, que hayan sido generosos con el presupuesto de su ministerio, que administra subsidios sociales, para mantener una política «compasiva».

Rudd presidía el grupo parlamentario de los conservadores alineados con esa forma de administración del poder, en conflicto en los últimos años con los 'brexiters' inclinados hacia una política más 'neoliberal' o 'thatcherista'. La Dama de Hierro purgó su primer Gabinete de 'One Nation tories', por su crítica persistente a la austeridad fiscal en un momento de crisis económica.

Es frecuente que este tipo de política sea abogada por conservadores adinerados, como lo eran algunos de los purgados por Margaret Thatcher y como ocurre de nuevo. Rudd es hija de un intermediario bursátil y de una magistrada, que gestionó también una compañía de inversiones. Fue asistente de producción de la película 'Cuatro bodas y un funeral' para fichar como extras a aristócratas y gente fina.

Jengibre

En la batalla entre facciones del grupo parlamentario que precedió a la dimisión de Theresa May, Rudd fue clara sobre su oposición a la marcha sin acuerdo y negó la idoneidad de Boris Johnson como nuevo líder, «porque es un hombre en el que no puedes confiar si te ofrece llevarte en coche a tu casa». Pertenece al círculo de amigos del primer ministro, que podrían ser protagonistas de novelas de Evelyn Waugh o Anthony Powell.

También es hombre de alcurnia, aunque de otra generación, sir Nicholas Soames, nieto de Winston Churchill y amigo del príncipe Carlos. Fue purgado por votar en favor de que el Parlamento tramitase la ley que impediría a Johnson ejecutar una marcha de la UE sin acuerdo y ha expresado su frustración con un insulto sofisticado a uno de los más destacados 'brexiters'.

Jacob Rees-Mogg es rico y fue a la escuela de Eton, pero su padre era de clase media, director de 'The Times'. Las almibaradas maneras de Rees-Mogg tienen un tono infantil o de parodia. Según Soames, expulsado del Partido Conservador por Rees-Mogg y su cuadrilla: «Es un absoluto farsante, un ejemplo vivo de lo que un traje de chaqueta cruzada con corte regular y una corbata decente pueden hacer si se tiene un acento ultrafino y un poco de jengibre metido en el culo».

El grupo parlamentario se ha cuarteado, pero, según un sondeo reciente de YouGov, el 61% de los miembros del Partido Conservador quiere el 'brexit' aunque cause «daño significativo» a la economía, el 63% y el 59% lo quieren aunque cause la independencia de Escocia y la pérdida de Irlanda del Norte. Las asociaciones locales están repletas de 'brexiters' radicales.

Conservadores moderados y comentaristas afirman que Johnson, ahora aislándose del círculo social en el que se educó, está siguiendo una estrategia de absorción de votantes posibles del Partido del 'brexit' que empujará a los simpatizantes moderados hacia otros partidos. Por el momento, Rudd se suma a los purgados que se presentarán a los futuros comicios como Conservadores Independientes.