Un escándalo acaba con el 'ángel de la guarda' del Papa

El Papa Francisco junto al comandante de la Gendarmería, Domenico Giani, en marzo./REUTERS
El Papa Francisco junto al comandante de la Gendarmería, Domenico Giani, en marzo. / REUTERS

El jefe de la Gendarmería Vaticana dimite para evitar interferir en la investigación sobre la divulgación de un documento reservado

DARÍO MENORCorresponsal. Roma

La pugna que mantienen la Secretaría de Estado de la Santa Sede y el Instituto para las Obras de Religión (IOR, la banca vaticana) se cobró este lunes una nueva víctima. Se trata de Domenico Giani, comandante de la Gendarmería Vaticana y que se ocupó durante las últimas dos décadas de la seguridad personal de san Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, por lo que era conocido como el 'ángel de la guarda' de los Papas. Giani presentó su dimisión al Pontífice argentino, que la aceptó destacando su «fidelidad y lealtad incuestionables», debido al último escándalo que ha sacudido la Curia romana: la publicación a principios de mes en el semanario 'L'Espresso' de un documento interno vaticano con los nombres y las fotos de los cinco empleados de la Santa Sede suspendidos de sus cargos debido a la investigación abierta por supuestas irregularidades cometidas con inversiones millonarias.

Entre ellos está el director de la Autoridad de Información Financiera (AIF) y un monseñor que durante años trabajó como secretario personal del anterior 'número tres' de la Secretaría de Estado, el cardenal Angelo Becciu. La suspensión de estos cinco funcionarios se produjo después de que el IOR presentara una denuncia por supuestas irregularidades financieras, lo que motivó que el Fiscal del Estado más pequeño del mundo ordenara la incautación de diversa documentación y ordenadores en las oficinas de la Secretaría de Estado y de la AIF. La operación provocó un profundo malestar dentro de la Curia romana.

Filtración anónima

Para el Papa Francisco, la filtración a la prensa del documento interno con que contaban los miembros de la Gendarmería y la Guardia Suiza para identificar a los cinco sospechosos e impedirles el acceso al Vaticano conlleva «una gravedad parangonable a un pecado mortal», según comentó el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni. Giani no tiene «ninguna responsabilidad personal en el desarrollo de los acontecimientos», según destacó el Vaticano en una nota, pero decidió dejar el cargo «para asegurar la debida serenidad a la investigación en curso», ya que aún no ha sido identificada la persona que realizó la divulgación.

En sus años de mandato en la Gendarmería, Giani tuvo que hacer frente a otros dos escándalos: el primer y segundo 'caso Vatileaks', motivados igualmente por la filtración de documentos reservados. También le tocó lidiar con diversas amenazas terroristas al Papa, entre las más recientes la del Estado Islámico, y colaborar con las autoridades locales en unos 70 viajes pontificios.