La oposición a Johnson se coordina temiendo el cierre del Parlamento

Boris Johnson. /EP
Boris Johnson. / EP

La falta de apoyo de posibles rebeldes conservadores lleva al abandono de las mociones de censura

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres (Reino Unido)

Los líderes de la oposición al Gobierno británico ven más viable detener la marcha abrupta de la Unión Europea (UE) introduciendo alguna ley que presentando una moción de censura, tras la primera reunión que han mantenido para coordinar sus estrategias con la intención de bloquear la intención del primer ministro, Boris Johnson, de ejecutar un 'brexit' sin acuerdo si su negociación fracasa.

El comunicado conjunto menciona las dos posibilidades, pero asistentes al encuentro, como la exconservadora Anna Soubry, ahora del Change UK, o Ian Blackford, del Partido Nacional Escocés(SNP), han divulgado que en la conversación la opción prioritaria fue la vía legislativa. Requeriría que una mayoría de diputados de la Cámara de los Comunes arrebatase al Gobierno el control de su agenda.

La moción de censura choca con dos obstáculos. Conservadores pro-UE y liberal-demócratas han rechazado votar en favor de tal moción si la consecuencia de una derrota de Boris Johnson es que el laborista radical, Jeremy Corbyn, ocupase la jefatura del Gobierno, aunque fuese provisional y con dos únicas tareas: solicitar una extensión del calendario del 'brexit' y convocar unas elecciones generales.

El segundo reparo es que el bloqueo de la marcha abrupta exige una mayoría de escaños para cuya formación es imprescindible la rebelión contra su Gobierno de un número sustancial de diputados conservadores. Tendría que superar al número de rebeldes laboristas 'brexiters', quizás quince. La suma de 'tories' dispuestos no da mientras Johnson persista en que su objetivo es llegar a un acuerdo con Bruselas.

La 'ruta legislativa', según la definición de la nueva líder liberal-demócrata, Jo Swinson, ya fue explorada en abril. Los diputados tomaron control de la agenda parlamentaria por mayoría de un voto y aprobaron en una tramitación urgente un proyecto de ley que cerraba la puerta de la salida abrupta al Gobierno de Theresa May, a quien obligaba a someter al Parlamento la extensión del plazo de negociación.

Elecciones

Johnson ha insistido en los últimos días en que los diputados no pueden escoger las votaciones que prefieren y que deben cumplir con el veredicto del referéndum, que se habría saldado, según él, con una gran mayoría (52% contra 48%, 1.269.501 votos de diferencia sobre un total de 33.577.342). Y ha recordado que una amplia mayoría parlamentaria votó por iniciar el 'brexit' y por la ley que lo regula.

Pero el nuevo líder británico no está en condiciones de aleccionar a otros sobre coherencia o moralidad. El cálculo sobre el éxito de la ruta legislativa para descarrilar el 'brexit' que ha prometido Johnson- con o sin acuerdo, vida o muerte, el 31 de octubre- tiene que contabilizar el ánimo de víctimas y beneficiados del reciente cambio de Gobierno y el efecto de un contexto de incertidumbre y rapidez.

La Cámara de los Comunes reanuda sus sesiones el 3 de septiembre y vuelve a cerrar el 12, para que procedan durante tres semanas las conferencias anuales de los partidos. El 7 u 8 de octubre volvería quizás a reunirse. La oposición tiene que darse prisa para frenar a Johnson, que desde que se presentó como candidato al liderazgo no ha descartado el cierre del Parlamento para ejecutar el 'brexit'.

El líder conservador habría recibido un informe del abogado general del Gobierno, Geoffrey Cox, en el que confirmaría que el cierre del Parlamento es constitucional. Los laboristas han presentado a sus colegas de la oposición un informe de su especialista, Shami Chacrabarti, en el que considera que los tribunales fallarían contra el Gobierno e impedirían el cierre.

Los partidos de la oposición- laboristas, liberal demócratas, independentistas escoceses, nacionalistas galeses, un pequeño grupo de exconservadores y exlaboristas y la diputada verde- se han comprometido también, en un documento firmado en una sede de la Iglesia de Inglaterra, a trabajar juntos para ofrecer «una amplia resistencia democrática» a un posible cierre y para que «la voz del pueblo sea oída».

Tras la gira europea de Johnson y el largo y caluroso fin de semana- el lunes fue fiesta en Reino Unido-, la política doméstica se despereza. En caso de que el líder 'tory' creyera que la mejor salida del laberinto es convocar elecciones, Nigel Farage, jefe del Partido del Brexit, con un promedio del 13% en los sondeos, le ha advertido de que su campaña se basará en que «el único 'brexit' aceptable» es sin acuerdo