Putin llama «traidor» a Skripal y considera «inflado» el escándalo en torno a su envenenamiento

Vladimir Putin, este miércoles durante un foro internacional sobre energía en Moscú./Reuters
Vladimir Putin, este miércoles durante un foro internacional sobre energía en Moscú. / Reuters

Para el presidente ruso, es normal que existan incidentes entre distintos servicios de inteligencia: «El espionaje y la prostitución son las principales profesiones en el mundo»

RAFAEL M. MAÑUECOMoscú

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha vuelto hoy a utilizar la tribuna de un foro, esta vez dedicado a la energía, para transmitir su malestar por lo que califica de «campaña informativa inflada y artificial» en torno al envenenamiento, el pasado mes de marzo en Salisbury, del antiguo espía ruso Serguéi Skripal y su hija Julia. A su juicio, Skripal es «un traidor a la patria» y un «canalla».

«Ciertos medios de comunicación extranjeros han convertido a Skripal poco menos que en un defensor de los derechos humanos», dijo Putin indignado durante la sesión plenaria de la Semana Energética de Rusia. «Pero es en realidad un traidor (...) no es más que un canalla», prosiguió.

Según su opinión, es normal que existan incidentes entre los servicios de inteligencia de distintos países, «¿acaso ha sido ahora cuando hemos visto alboroto entre los servicios secretos?, se preguntó y agregó que «el espionaje y la prostitución son las dos principales profesiones en el mundo (...) nadie ha podido acabar con ellas ni está en condiciones de hacerlo por ahora».

Londres sostiene que detrás del ataque contra Skripal y su hija está la GRU, la inteligencia militar rusa e identificó el mes pasado a los agentes que lo llevaron a cabo como Alexánder Petrov y Ruslán Boshírov. Durante un reciente foro económico en Vladivostok, Putin anunció que tenían localizados a los dos sospechosos y aseguró que son civiles y «no hicieron nada criminal». Ambos dieron al día siguiente una entrevista al canal internacional ruso RT asegurando que fueron a Salisbury como «turistas» para contemplar su catedral.

Más tarde, la página web de investigación «Bellingcat» declaró que Boshírov es en realidad Anatoli Chepiga, un coronel adscrito a la GRU y condecorado con la medalla de «héroe de Rusia», al parecer, por «rescatar» al expresidente ucraniano, Víctor Yanukóvich, y conducirlo a Crimea durante la crisis provocada por la revuelta del «Maidán» en Kiev.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo la semana pasada que «los medios británicos y de otros países publican numerosas informaciones sobre el caso Skripal y nadie puede distinguir cuáles son ciertas y cuáles falsas». Por eso, Peskov adelantó que «no podemos seguir debatiendo este asunto con la prensa, es imposible cuando estamos ante algo tan sensible».

El semanario alemán «Focus», que citaba la semana pasada fuentes del Comando Aliado de Contrainteligencia de la OTAN en Bruselas, asegura que Skripal filtró al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de España información relacionada con «los contactos criminales de la mafia rusa en la Costa del Sol con influyentes políticos y funcionarios en Moscú».

Por otro lado, a la inteligencia de la República Checa le facilitó en 2012 el nombre de varios espías rusos en activo en aquel país y que él conocía de su tiempo en Rusia. Skripal ayudó asimismo en 2016 a las autoridades estonias a desenmascarar tres espías rusos, uno de ellos miembro del Ejército.

El espía doble fue condenado en Rusia en 2004 por trabajar para el servicio secreto británico y en 2010 quedó en libertad gracias a un intercambio de agentes entre Washington y Moscú. Tras ser canjeado, se instaló en Salisbury.

Más información

Fotos

Vídeos