Putin y Díaz-Canel quieren llegar más allá en la ya sólida relación existente entre Moscú y La Habana

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y su colega ruso, Vladímir Putin, durante un encuentro en Moscú./AFP
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y su colega ruso, Vladímir Putin, durante un encuentro en Moscú. / AFP

Para el presidente cubano lo importante es que Rusia coopere en los sectores energético, del transporte, metalúrgico y la biotecnología

RAFAEL M. MAÑUECOMoscú

Viajar a Rusia estaba en la agenda de Miguel Díaz-Canel desde que se hizo con las riendas de Cuba el pasado mes de abril. El país caribeño ha mantenido tradicionalmente muy buenas relaciones con Moscú y tras el encuentro que este viernes han mantenido Díaz-Canel y el presidente ruso, Vladímir Putin, la idea es seguir profundizando. Cuba lo necesita para su modernización y Rusia para mantener vivo un eje antiaislamiento y de oposición a las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea.

Tras las conversaciones, los dos mandatarios firmaron una declaración conjunta de condena a la aplicación de «sanciones unilaterales» y a la «injerencia» en los asuntos internos de países soberanos con el objetivo de derrocar regímenes. En el documento se insta además a Washington a no abandonar el tratado de limitación de misiles nucleares de corto y medio alcance (INF).

Putin ha afirmado que su país contribuirá al desarrollo económico y modernización de Cuba. «Rusia ofrece ayuda a Cuba para la creación de infraestructuras de transporte. Hoy hemos hablado de la renovación de la red ferroviaria cubana». Ha señalado además que la petrolera estatal rusa Rosneft, que suministra crudo a Cuba ante la caída de volumen del que llegaba procedente de Venezuela, se encargará además de llevar a cabo prospecciones en la isla, en donde la estimaciones de La Habana calculan que hay cerca de 20.000 millones de barriles. Se trata así, destacó el jefe del Kremlin, de «garantizar la independencia energética de Cuba».

Putin ha hablado también de otro proyectos, como incorporar la isla al sistema global de posicionamiento y navegación ruso Glonass, equivalente del GPS americano, e incluso restaurar la cúpula de la sede de la Asamblea Nacional cubana. Para Díaz-Canel lo importante es que Rusia coopere con Cuba en los sectores energético, del transporte, metalúrgico y la biotecnología.

Poco antes, en una reunión con la jefa del Senado ruso, Valentina Matviyenko, el presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de Cuba ha dicho en relación con la aprobación el jueves en la Asamblea General de la ONU de una resolución en contra del embargo impuesto a Cuba por Estados Unidos que «es una victoria de Cuba, pero también de Rusia, que siempre nos ha apoyado en la larga lucha contra el bloqueo».

Al mismo tiempo, Díaz Canel ha condenado «las sanciones unilaterales que EE UU y otros países de Occidente tratan de promover contra la Federación Rusa». Ha recordado que estuvo hace dos años en Moscú como vicepresidente y ya entonces le recibió Putin. También ha asegurado que su intención es «seguir fortaleciendo las relaciones con Rusia» y «mantenerse fiel a las ideas de Fidel Castro y su hermano Raúl».

Se vio igualmente con el presidente de la Duma (Cámara Baja), Viacheslav Volodin, quien ha abogado por crear un eje para «contrarrestar la política estadounidense de sanciones o embargos». Según Volodin, «no solo Cuba y Rusia, sino también China, Irán, Turquía y muchos otros países (...) afrontan sanciones de EEUU». En esa asociación de países contra la «arbitrariedad» de Washington, el presidente de la Duma ve en Iberoamérica especialmente a Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia.

Intercambio comercial

El año pasado, el volumen de intercambio comercial entre Rusia y Cuba creció un 17%, alcanzado los 300 millones de dólares, cifra todavía lejos de los mil millones de países como España o Canadá. Pero, esta misma semana en La Habana ha estado el viceprimer ministro ruso, Yuri Borísov, para consensuar siete acuerdos que supondrán un intercambio de 260 millones de dólares en sectores como el eléctrico y metalúrgico. También para la creación de una planta de ensamblaje de camiones rusos GAZ y URAL.

Según el diario 'Kommersant', Moscú podría conceder a La Habana un préstamo de 50 millones de dólares para la compra en Rusia de blindados, helicópteros y aviones de combate. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, no ha confirmado las informaciones de 'Kommersant' en relación con el crédito pero sí que hay de por medio asuntos de cooperación en materia de defensa. En su reciente visita a Moscú, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, planteó directamente a Putin que su país «relaje» sus apoyos a Cuba, Venezuela y Nicaragua.

El relanzamiento de las relaciones entre Moscú y La Habana, que sufrieron un serio parón tras la desintegración de la URSS, se produjo en enero de 2009, cuando Raúl Castro viajó a Rusia para sellar una alianza «estratégica». Su hermano Fidel había estado por última vez en Moscú en 1987. Raúl volvió a Rusia en 2012 y 2015.

Putin lo hizo a La Habana en 2014 y hoy Díaz-Canel le ha invitado a visitar Cuba otra vez el año que viene. Por medio ha habido multitud de viajes de ministros y otros responsables rusos a La Habana, entre ellos el de Defensa, Serguéi Shoigú, que volverá allí en breve. En 2014, con motivo de la visita de Putin, Rusia condonó a Cuba el 90% de la deuda que contrajo con la extinta Unión Soviética.

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