Macri moviliza a sus bases para buscar el milagro

Mauricio Macri saluda desde la Casa Rosada. /Reuters
Mauricio Macri saluda desde la Casa Rosada. / Reuters

MARCELA VALENTEBuenos Aires (Argentina)

Desgastado por el resultado adverso en las primarias presidenciales y por la crisis económica, Mauricio Macri, aprovechó este domingo una manifestación callejera de apoyo para pedir a sus seguidores que «no abandonen» la batalla de cara a la cita electoral de octubre.

La masiva concentración tuvo lugar en el tradicional Obelisco. Desde allí los activistas con carteles de «Sí, se puede» y banderas argentinas marcharon hacia la Plaza de Mayo, el paseo público situado frente a la Casa Rosada, sede de la presidencia. Macri estaba en su casa de descanso en las afueras de la capital, pero acudió en helicóptero junto a su mujer para saludar a los manifestantes. Se asomó al balcón y sin equipos de sonido preparados transmitió su mensaje por las redes sociales.

«Gracias por tanto apoyo. Los escuché, sé lo que están pasando. Quiero abrazarlos a todos. Podemos ser mejores, no podemos abandonar, tenemos que seguir juntos, ahora más que nunca, porque tres años es poco para cambiar una historia», dijo emocionado. A su lado sonriente, su esposa, Juliana Awada, lo abrazaba mientras agitaba una bandera.

Para facilitar la concentración el Ministerio de Seguridad quitó las vallas que rodean habitualmente la Casa Rosada y se registraron enfrentamientos entre los asistentes y periodistas de medios críticos con la gestión de Macri.

Mientras tanto, según reveló el flamante nuevo ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, la delegación del FMI, que llegó este domingo al país para negociar un nuevo desembolso de su programa de asistencia, se manifestó «sorprendida» por el acto realizado en la plaza lateral al ministerio, donde estaban reunidos.

Macri perdió el 11 de agosto las primarias ante su opositor, el peronista Alberto Fernández. Con la expresidenta Cristina Fernández como candidata a vicepresidenta, Fernández obtuvo 47% de los votos contra el 32% del actual mandatario. Para octubre se prevé que la diferencia sea mayor.