El valenciano ganador de los 80 millones de euros de la Primitiva: «Mi familia se merece este premio, la crisis nos pasó mucha factura»

El vecino de Bonrepòs muestra su boleto ganador de 80 millones de euros./Irene Marsilla
El vecino de Bonrepòs muestra su boleto ganador de 80 millones de euros. / Irene Marsilla

Un empresario de Bonrepòs hace historia tras más de tres décadas jugando los mismos números en el sorteo | El titular de la administración de Tavernes reconoce que se enteró de que había vendido el número premiado gracias a una notificación de LAS PROVINCIAS

VANESSA HERNÁNDEZValencia

Con la voz aún entrecortada por los nervios, Javier Espinosa intentaba expresar su emoción por haber sido el ganador de la Primitiva de este jueves. Este empresario de Bonrepòs fue el único acertante, y convirtió los cuatro euros de las dos apuestas en casi 80 millones de euros. Lo hizo al adivinar los seis números de uno de los bloques, más el reintegro. Espinosa, escéptico, no se creía su suerte: «Puedes acertar los números, pero el reintegro te lo da la máquina, aún no soy consciente».

La incansable intuición de Javier le ha llevado a jugar con la misma combinación de números durante 30 años. Algunos los marcaba la superstición, como el 7 o el 13, y otros su amor por la ciencia, como es el caso del 131416, el valor del número pi. Una serie que, al final, le ha convertido en el hombre más buscado en el día de ayer, tanto por los medios como por sus amigos y vecinos. No sólo sus más allegados se alegraron: este amante de las matemáticas consiguió movilizar a tres municipios al convertirse en el ganador del segundo bote más grande en la historia de la Primitiva.

Premio especial de la Primitiva

Celebraciones

Sin duda, Tavernes Blanques, una localidad de menos de 9.000 habitantes, fue la primera que se revolucionó al enterarse de la noticia. Ahí se encuentra la administración que validó el boleto ganador de Espinosa. No es ninguna casualidad, pues lleva más de 20 años abonado a este establecimiento. La otra localidad fue Bonrepòs i Mirambell, donde Javier es muy querido por los vecinos de este pequeño pueblo de l'Horta Nord.

«No he dejado de recibir llamadas y felicitaciones de mis amigos, me esperan muchas celebraciones», destacó Espinosa. Unos festejos aderezados con champán que comenzaron por la tarde en la tercera ciudad de Javier, Valencia. En la metrópoli es donde este empresario tiene su local, un negocio familiar dedicado a la venta de materiales de fontanería. «Justo esta semana, la tienda cumple su 25 aniversario», comentó. El agraciado, aún con voz vacilante, adelantó a LAS PROVINCIAS que este premio es como una bendición del destino. «Por desgracia la crisis azotó fuerte al negocio durante más de 10 años», señaló Espinosa. Sin embargo, gracias a sus clientes más asiduos la empresa no quebró. Aseguró aliviado que se siente incluso más ligero porque ya no tendrá más quebraderos de cabeza por las hipotecas, los gastos imprevisibles o las deudas. Sin ir más lejos, ya ha repartido parte del premio entre sus dos hermanos. «Mi familia se lo merece, la crisis nos pasó mucha factura», recalcó. Tampoco se quiso olvidar de su novia al hacer hincapié en cómo este dinero va a dar un gran vuelco a su vida. Entre risas, destacó que cuando la llamó para darle la primicia, incrédula le dijo antes de colgar que fuera a los premios Oscar por su buena interpretación.

Esta reacción no es para menos porque, siendo objetivos, la probabilidad de tener los seis números de la Primitiva y acertar el reintegro es de una entre 139,8 millones. Sea como fuere, Espinosa se ha convertido en una persona millonaria que no busca transformar su vida con grandes lujos ni caprichos innecesarios. «Mi idea es seguir siendo yo mismo y pensar en mi negocio», indicó. También es consciente de que a partir de ahora muchos interesados se acercarán a él por conveniencia. «De momento nadie ha venido a pedirme nada, pero no me extrañaría que lo hicieran», explicó Espinosa.

Incredulidad y curiosidad se unen en el día más afortunado de Tavernes

«Si me hubiese tocado a mí no diría nada» o «dudo mucho que nos enteremos de quién es el acertante». Estas son algunas de las declaraciones que se escucharon a primera hora en la Administración de Loterías número 1 de Tavernes. Aún se desconocía al misterioso ganador de la Primitiva y los vecinos empezaban a hacer cábalas. La mayoría estaba de acuerdo en una cosa: el anonimato. Muchos aseguraban que una cantidad de esta índole era motivo suficiente para no compartirlo con nadie ajeno. Una opinión a la que se sumaba el lotero de esta antigua Administración, Miguel Ángel Santana: «Aún no sabemos quién es el premiado, dudo mucho que venga». Santana se enteró de la noticia el jueves a las 23 horas, a través de una notificación de LAS PROVINCIAS. «Fui corriendo a mirar si era yo el afortunado, pero no», destacó entre risas. Sin embargo, se mostró emocionado por la magnitud del premio. Jamás se había repartido una cantidad similar en este establecimiento, dijo Santana.

Sin ir más lejos, según Loterías y Apuestas del Estado, este boleto es el segundo bote más grande en la historia de la Primitiva. El primero tuvo lugar en 2015 y supuso un importe de más de 100 millones de euros. «Nosotros vamos ahora a celebrarlo con champán, es una gran noticia», apuntó Santana, que es titular de la Administración desde el 2009 y que comparte el local con su socia Carolina Calabuig. Ambos recibieron durante toda la mañana las felicitaciones de clientes y de varias personas que se acercaron al establecimiento para curiosear.

Sin duda, es el mayor premio repartido en Tavernes, pero no ha sido el único. Según Calabuig, en el año 2018 dieron un segundo premio de la Lotería Nacional de San Valentín y hace unos años repartieron dos: por un lado, un primer premio de la lotería del sábado y, por otro, un segundo del Euromillón. «Esto que ha pasado es muy grande, dudo que se repita», destacó.

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