Una ruta por los lugares de San Vicente Ferrer

Púlpito. Desde este lugar que conserva la Catedral de Valencia predicó el Pare Vicent. / m. molines
Púlpito. Desde este lugar que conserva la Catedral de Valencia predicó el Pare Vicent. / m. molines

Una quincena de lugares conservan la huella del dominico mientras el 5 de abril se conmemoran 600 años de su muerte

ISABEL DOMINGO VALENCIA.

Hasta una quincena de lugares de la ciudad de Valencia respiran aún la esencia de San Vicente Ferrer , una de las figuras más importantes del pensamiento, la cultura y la política de Valencia, que fue canonizado el 29 de junio de 1455 en Roma por el papa Calixto III. Espacios que permiten conformar una ruta vicentina que, con motivo de la declaración del Año Santo Jubilar concedido por la Santa Sede, ha despertado el interés de muchos valencianos hacia esos lugares en los que dejó sus huellas.

La ruta abarca desde su casa natalicia hasta la Catedral de Valencia, pasando por las parroquias de San Esteban o Santa Mónica, el convento de Santo Domingo o la Basílica de San Vicente. Algunos de estos lugares, además, serán escenario de los actos de clausura del Jubileo, que comenzarán el próximo viernes, día 5, fecha en la que se cumplirán los seiscientos años de su muerte, acontecida en Vannes (Bretaña francesa), donde está sepultado junto al altar mayor. Precisamente a esta localidad hay prevista una peregrinación del 19 al 21 de mayo encabezada por el cardenal arzobispo, Antonio Cañizares, que prepara la diócesis de Valencia.

La Basílica de San Ferrer, por ejemplo, albergará el viernes la misa solemne en honor al patrón de la Comunitat organizada por la Junta Central Vicentina. Este templo, de estilo neogótico, fue bendecido en 1916 y conserva una pequeña reliquia del santo tras el baldaquino del altar mayor. Como curiosidad, la imagen que preside este altar es obra de Carmelo Vicent. Junto a la Basílica, se ubica el actual colegio de los Dominicos San Vicente Ferrer.

El Colegio Imperial conserva la mayor reliquia que existe del santo valenciano

Otro centro educativo vinculado a su figura es el Colegio Imperial de Niños Huérfanos, fundado a instancias de San Vicente Ferrer en 1410 para asistir y cuidar a los pequeños desamparados de la ciudad de Valencia. Actualmente se ubica en San Antonio de Benagéber y también conserva otra reliquia del santo, en este caso, el hueso radio del brazo derecho. La institución ha sido propuesta por Cáritas como candidata al premio Princesa de Asturias de la Concordia.

La ruta vicentina continúa, por ejemplo, por la escultura que se alza en la plaza de Tetuan y que no siempre estuvo aquí, pues llego a situarse en el portal de la ciudad -actual plaza de San Agustín- y en el patio del Museo de Bellas Artes. No es la única que hay en la ciudad, pues el puente del Real se adorna con dos casilicios dedicados a los dos santos Vicente (Mártir y Ferrer).

Del convento al Patriarca

Frente a la escultura de Tetuán, el antiguo convento de Santo Domingo (conocido como Capitanía General), donde el santo valenciano tomó el hábito y llegó a ser prior. La iglesia que alberga recibe el nombre de Capilla de San Vicente, a pesar de que es llamada popularmente como de Santo Domingo. Y el lugar que albergaba la celda se habilitó también como capilla.

El recorrido debe incluir el Colegio del Patriarca, que cuenta con una capilla dedicada al santo presidida por un cuadro de Francisco Ribalta con la aparición de Jesucristo a San Vicente en Aviñón. También la plaza del Miracle del Mocadoret, donde predicó en 1385 y en la que, gracias a su pañuelo, se encontró a una familia que estaba muriendo de hambre y que pudo ser socorrida.

Se suma la pila bautismal en la parroquia de San Esteban, donde existe la tradición de que quien es bautizado en ella no muere de accidente o de forma violenta; el azulejo en la pared exterior de Santa Mónica, que recuerda una de las entradas de San Vicente Ferrer a la ciudad; o el retablo de la calle del Mar, donde se rememora otro 'miracle'. Sin olvidar las Escuelas de Gramática y Artes, que fueron el antecedente de la Universitat de València y que se instalaron en el actual palacio de Les Corts Valencianes.

En la ruta no puede faltar su casa natalicia, en la calle del Pouet de San Vicent, donde nació en 1350. El edificio actual fue construido en 1950 al estilo de algunos palacios de la Valencia antigua, sobre el que sería el pozo de la casa familiar que se conserva todavía. En el vestíbulo destacan los azulejos de Manises con su bautismo y los 'miracles', además de la pila con los cuatro grifos.

Finalmente, en la catedral, en el presbiterio, se puede ver el púlpito gótico desde el que habló a los valencianos en 1413. También se puede visitar la capilla de San Vicente Ferrer que alberga la imagen procesional. En el relicario de la Seo, por ejemplo, se guarda un manto del dominico y en el archivo se custodia la biblia que utilizó para sus predicaciones con anotaciones en los márgenes. Ya en el exterior de la catedral, en la pared recayente a la Basílica de la Virgen, se puso un 'socarrat' para recordar su predicación del Evangelio.