Los tesoros del patrimonio

Representación de escuadras de Moros y Cristianos de Bocairent. / j. monzó
Representación de escuadras de Moros y Cristianos de Bocairent. / j. monzó

El desfile integra este año celebraciones de Alzira, el carnaval de Colombia, los Moros y Cristianos de Bocairent o la dansa guerrera de Todolella

M. GUADALAJARA VALENCIA.

Desde la costa del Caribe hasta las calles de Valencia, un despliegue de color y del ritmo de la cumbia a cargo del carnaval de Barranquilla se pudo ver en la cuarta edición de la Cabalgata del Patrimonio celebrada ayer en la ciudad. La tradición colombiana fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en el año 2003. Y este año formó parte del desfile que pretende vincular las Fallas con la tradición y cultura de la región valenciana, así como de otros lugares del mundo para hacer gala del patrimonio.

Poco después de las seis de la tarde partía desde la Lonja, en la plaza del Mercado, el espectáculo de color al que asistieron desde los más pequeños observando desde las primeras filas, hasta turistas, y familias completas para disfrutar de una soleada tarde entre las diversas manifestaciones festivas y tradicionales.

En cabeza, la colla de tabal i dolçaina de la Junta Central Fallera. Con cerca de 90 componentes, la colla participa en diferentes actos oficiales, como por ejemplo las galas de cultura, presentaciones de varios concursos, las exaltaciones de las falleras mayores de València o en la Ofrenda de Flores. Las máximas representantes de las Fallas de Valencia, junto a sus cortes de honor, también fueron espectadoras de excepción del desfile. Los 'gigantes y cabezudos', habituales de las fiestas valencianas, fueron los siguientes en la comparsa. Los escritores Isabel de Villena y Ausiàs March; el novelista Vicente Blasco Ibáñez, protagonista de las polémicas por su legado, o el poeta Vicente Andrés Estellés fueron algunos de los personajes históricos valencianos que estuvieron representados. Pero sin duda fue la cantante Concha Piquer, con su distintivo clavel rosa en el pelo, quien captó la atención del público, saludando, lanzando besos y dando la mano a los más pequeños. Fue la protagonista de todas las miradas. Todos ellos encabezados por los gigantes Jaume I y Violante de Hungría.

La cabalgata vespertina pretende vincular las Fallas con otras tradiciones reconocidas del mundo y de la región

Con palos y espadas, bailando al ritmo del tabal, una danza ancestral de inspiración bélica característica del territorio valenciano, fue como sorprendió a todos la Dansa Guerrera de la Todolella, que este año participó en la cabalgata del patrimonio. Tras ellos, y desde Bocairent, los Moros y Cristianos, una fiesta de más de 150 años que ya es de Interés Turístico Nacional. Las escuadras que participaron ayer venían acompañadas por la Musical Vila de la localidad.

Con antorchas, farolillos y mechas de fuego, la comitiva de Fogueretes d'Agullent fue una de las delicias de la tarde, que al ritmo de la música hacían girar las llamas. El estruendo final llegó con la Tamborada de Alzira, que fue declarada recientemente como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Afluencia moderada de público y buen clima acompañaron a una cabalgata que era conocida como la del Reino y que sigue siendo una cita obligada en Fallas tras lograr ser uno de los elementos de la fiesta que lograron elevarla a patrimonio de la humanidad.