FRESQUITA Y VARIOPINTA

Rappel. El conocido vidente Rappel, ayer en la plaza. / Jesús Signes
Rappel. El conocido vidente Rappel, ayer en la plaza. / Jesús Signes

El vidente Rappel, varios políticos valencianos y taurinos de renombre se citan en la calle Xàtiva

POR LAURA GARCÉS

Para olvidar la chaqueta en tarde de toros valenciana habrá que esperar a la Feria de Julio. A la de Fallas le queda la tarde de hoy y quizás se arregle. Pero la de ayer, como las anteriores: fresca brisita y otra vez a tirar de chaqueta. La plaza no se llenó, pero entre los que no renunciaron a la penúltima de abono hubo rostros conocidos. Eso sí, de perfiles muy diversos, circunstancia que llevó a dibujar una cara social variopinta en la plaza. A decir verdad costó dar con ellos, salvo alguna excepción que se colocó en lugar visible.

Abrigado con pieles entró en la plaza el vidente Rappel. Llegó temprano, tanto que tuvo tiempo para tomar un café antes de dirigirse a su localidad. No se le había visto en esta feria, a diferencia de otro rostro muy conocido como es el del valenciano Paco Arévalo, aficionado fiel que reconfirmó su incondicional apego a la calle Xàtiva. Ayer cambió de estilo. El humorista no lució el llamativo sombrero del domingo y se anudó bufanda de colores que parecían llamar a la primavera. Llegó con almohadilla bajo el brazo, vamos que se la trajo de casa, de las forradas con los colores de la bandera de España.

Los políticos -ya se lo contamos y salvo que hoy cambien las cosas- parece que insisten en seguir la pauta de dar la razón a la cultura popular cuando cita al Guadiana. El sábado su presencia fue generosa, el domingo desaparecieron. Ayer se asomó alguno. José María Chiquillo, diputado del PP, acudió a la plaza con pañuelo fallero al cuello. José María Ángel, director general de Seguridad de la Generalitat, también estuvo en los toros. Pero hubo que buscarle para verle, se sentó muy arriba, vamos bastante lejos de la barrera. Como buen conocedor del hacer taurino mantuvo animada charla sobre alguna de las faenas con su acompañante en la plaza.

Y en el tendido, entre el público, siguió los pasos de la terna de matadores Ignacio Gil Lázaro, el veterano político que encabezará la candidatura por Valencia de Vox al Congreso. El presidente de la Diputación, Toni Gaspar, sí estuvo; la plaza es de su competencia y él es habitual. Al apartado de expolíticos puso nombre el expresidente de la Generalitat Francisco Camps. Se le vio en el callejón.

Los taurinos regalaron una presencia notoria a la plaza. El ganadero Borja Domecq, cuyos toros triunfaron el domingo en la arena, estuvo entre el público. Toñete, uno de los componentes de la terna, le brindó un toro. El padre de este torero, Antonio Catalán, presidente de AC Hoteles, no se perdió la ocasión de sentarse otra vez en la plaza de la calle Xàtiva. Ya estuvo el sábado. Emilio Ponce, padre del diestro valenciano, y Victoriano Valencia, suegro del torero, también acudieron a la plaza en un día triste para el matador valenciano. El diestro Finito de Córdoba, que hoy sustituye a Emilio de Justo, estuvo cerca de la plaza, aunque no se quedó a la corrida. Otros rostros conocidos que dieron nombre a la afición taurina fueron los del notario Carlos Pascual y el de Marisa Marín, fundadora del colegio Iale, también habitual de la feria fallera.

En el tendido alguna mujer lucía peinado de valenciana. Tal vez después de los toros se sumaba a su comisión para llevar un ramo de flores a la Virgen de los Desamparados. Fallas y feria taurina, de la mano. Hoy, día de San José, final de fiesta y de feria. En la calle Xàtiva una nueva terna vestirá de luces. ¿Quién irá a verles torear?