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Seis senderos que esconde el Montgó

Sólo dos de las rutas son de dificultad alta./LP
Sólo dos de las rutas son de dificultad alta. / LP
Cualquiera de las rutas que propone el parque permite gozar de vistas espectaculares del entorno
EXTRAS.

Que la comarca de la Marina Alta es mucho más que sol y playa es una obviedad. Sobre todo cuando se dirige la vista hacia el inconmensurable y atractivo Parque Natural del Montgó, que convierte la zona en una de las más atractivas para la práctica del senderismo de toda la Comunitat Valenciana.

El macizo del Montgó ofrece al senderista un sinfín de caminos y recodos que deja a la libertad de su imaginación la forma y el recorrido del paseo. Se trata de rutas de todo tipo, desde las que se pueden hacer acompañados por toda la familia, hasta las que requieren un poco más de esfuerzo y de preparación.

La primera propuesta es la del Camí de la Colonia, que nos llevará desde la ermita del Pare Pere hasta la Cova del Camell. Se trata de una ruta de unos 5,5 kilómetros, con una dificultad baja y que recorre por la ladera norte la antigua colonia agrícola del Montgó. Promete vistas de montaña sobre Dénia y su castillo, la sierra Segaria y la línea de costa del golfo de Valencia.

La ruta circular que lleva a la Cova de l'Aigua, por su parte, cuenta con dificultad media. A través de ella se puede conocer la cavidad con tres compartimentos de distintas épocas para almacenar agua y que, en época de lluvias, estará casi inundada. El camino lleva también por la zona de umbría del Montgó, declarada microreserva y en la que abunda una gran variedad de especies vegetales, algunas de ellas endémicas y en peligro de extinción.

También de dificultad media es el Camí de la Colònia que lleva a Jesús Pobre. Con un desnivel de 240 metros y una duración aproximada a pie de una hora y 40 minutos, la senda pasa junto a la imponente Penya de l'Àguila y rebasa el collado de El Serrallo, donde se puede disfrutar de una magnífica vista de la vertiente sur del Montgó. Una gran parte del recorrido transcurre por zona boscosa, además de por antiguos bancales de secano.

Para expertos

Ascendiendo por el Camí de la Colònia también podemos llegar a la Creueta de Dénia, el gran símbolo que identifica la vista del Montgó desde la ciudad de la Marina. Todo un lugar de tradición senderística centenaria, ya que, aunque la actual cruz es de 1999, hay datadas en ese punto cruces desde 1684. Se trata de un recorrido con un desnivel muy pronunciado, por lo que su dificultad es alta. Cinco kilómetros, que se pueden recorrer en poco más de tres horas pero con precaución, puesto que se trata de rutas con piedras y escarpadas, que solo son recomendables para aquellos que son expertos en estas lides. No obstante, desde la Creueta, con 694 metros de altitud, las vistas con incomparables.

Con dificultad también alta y recorriendo también el Camí de la Colònia llegamos a la quinta propuesta senderística que nos ofrece el Montgó: la cima de Les Planes. Se trata del trazado más largo y más complicado de todos los que se proponen en la zona, tanto por su distancia, 14 kilómetros de ruta circular, como por su desnivel acumulado, con 641 metros. A ello hay que sumar lo escarpado de la senda en varios tramos. Sin embargo, la ruta permite encontrarse con algunas de las pocas sabinas negrales que quedan en esta montaña y disfrutar de un más que merecido descanso tras culminar la subida con inigualables vistas del mar Mediterráneo, el cielo, y los valles y las montañas cercanas.

La última de las propuestas vuelve a ser apta para piernas menos expertas, ya que tiene dificultad media. Se trata de la ruta que nace del final de Les Rotes y finaliza tras un paseo de 8,8 kilómetros en el puerto de Xàbia. Es una de las más completas de la zona, puesto que en un mismo recorrido se puede disfrutar de la variedad de paisajes y vistas panorámicas que ofrecen la costa de Les Rotes, Dénia, el golfo de Valencia, la bahía de Xàbia, el propio Montgó e incluso las islas de Ibiza y Mallorca en días despejados. La ruta atraviesa la llanura de Les Planes -donde aún quedan antiguos molinos de viento- y accede por los acantilados del cabo de San Antonio, recorriendo zonas de matorral, bosque y antiguos campos abandonados. Entre los meses de marzo y octubre hay un barco que conecta los puertos de Dénia y Xàbia, y que se trata de una opción muy recomendable para completar una jornada con la agradable brisa del mar y las vistas de los impresionantes acantilados de la zona.