La calidad del aire de España mejoró ligeramente durante 2018

Episodio de alta contaminación registrado en Barcelona en abril./EFE/Q. G.
Episodio de alta contaminación registrado en Barcelona en abril. / EFE/Q. G.
EXTRASValencia

La calidad del aire en España mejoró ligeramente en 2018 respecto al año anterior, aunque esta mejoría es menos significativa en los contaminantes ligados a los entornos metropolitanos y al tráfico y que son, precisamente los más nocivos para la salud, es decir dióxido de nitrógeno (NO2), partículas (PM10) y ozono (O3). Así consta en el 'Informe de evaluación de la calidad del aire en España 2018' del Ministerio para la Transición Ecológica que España remitirá a la Comisión Europea antes del 30 de septiembre y que detalla la situación de las distintas zonas respecto a los valores legislados.

En concreto, el estudio evalúa dióxido de azufre (SO2), dióxido de nitrógeno (NO2), óxidos de nitrógeno (NOx), partículas (PM10 y PM2,5), plomo (Pb), benceno (C6H6), monóxido de carbono (CO), ozono (O3), arsénico (As), cadmio (Cd), níquel (Ni) y benzo(a)pireno (B(a)P). Además, se han realizado mediciones indicativas de las concentraciones de otros hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) distintos al B(a)P. Estos compuestos orgánicos pueden llegar a ser perjudiciales para la salud y están asociados a procesos de combustión y a compuestos como el petróleo, el carbón o el alquitrán. Asimismo, se han medido, pero no se han superado, los valores objetivo los depósitos totales de compuestos como el arsénico, cadmio, mercurio, níquel, benzo(a)pireno y los demás hidrocarburos aromáticos policíclicos, así como los niveles de mercurio en aire ambiente y particulado.

En general se ha observado una ligera mejoría del dióxido de nitrógeno (NO2) en 2018 respecto al año anterior ya que se ha reducido el número de aglomeraciones urbanas que han superado los valores legislados. En concreto, la normativa diferencia entre dos tipos de superación: El valor límite horario, que es una concentración de más de 200 ug/m3 durante una hora) y valor límite anual (media anual de 40 ug/m3). Así, en 2018 el valor límite horario solo se superó en la ciudad de Madrid, igual que en 2017. Sin embargo, los datos de este informe son anteriores a la entrada en vigor de Madrid Central, por lo que la diferencia de resultado no se podrá observar al menos hasta el próximo informe.