Personalización, el reto de la reproducción de alta complejidad

Instalaciones de la clínica Equipo Juana Crespo. /LP
Instalaciones de la clínica Equipo Juana Crespo. / LP
El 80% de las mujeres que acuden a Equipo Juana Crespo llegan tras un largo historial y requieren estrategias diseñadas para cada caso
EXTRASValencia

El 80% de las mujeres que acuden a Equipo Juana Crespo llegan tras un largo historial de tratamientos de fertilidad. Se trata de pacientes con fracasos repetidos que requieren estrategias diseñadas para cada caso y un planteamiento absolutamente personalizado.

El reloj biológico es el principal enemigo de la fertilidad en las mujeres. En la última década en España la edad media de la maternidad aumentó en casi dos años, hasta los 32,2 años -según datos del INE de 2018-. El porcentaje de mujeres que son madres más allá de los 40 casi roza el 10% de los nacimientos -el 9,7%, según el INE-. Una tendencia, que está presente también en todos los países desarrollados, incluso en los que mejor situación económica tienen. Envejecemos más lentamente, aumenta la esperanza de vida, sin embargo la fertilidad de las mujeres se sigue dando en unos años concretos. «No somos conscientes de que hay un número de ovocitos finito, que utilizamos los mejores a los 20 años, que los que se van ya no vuelven y que todo ello nos aboca a la esterilidad y a un aumento de las anomalías cromosómicas», comenta la doctora Crespo, directora médica de la clínica.

Estamos ante un perfil de paciente en el que cada día cuenta, en especial en aquellas que están en torno a los 40 y en las que aún es posible la maternidad con óvulos propios. Por ello, la personalización debe comenzar en la fase de diagnóstico: «Es un traje a medida, pero en medicina. De entrada, además del estudio básico: HSG, estudio hormonal, espermiograma, utilizamos todas las técnicas posibles que nos permitan diagnosticar exactamente el fallo reproductivo: RNM, histeroscopia, Eco 3-4D, estudio funcionalismo uterino. Se pone sobre la mesa la historia clínica de la paciente, sus abortos, sus ciclos para, a partir de su estudio exhaustivo, determinar la estrategia de tratamiento que deberá seguir. Es necesario comprender el fallo reproductivo porque es el inicio de la curación», señala la directora médica de la clínica.

Laparoscopia realizada en quirófano.
Laparoscopia realizada en quirófano. / LP

Pero además, el envejecimiento no afecta solo a los óvulos, en las mujeres la regla persistente y sin descanso origina que el órgano más importante en la reproducción natural, el útero, se deteriore. El trabajo muscular continuo, la regla, sin descanso, la gestación, acaba deteriorando la funcionalidad uterina y por tanto, impidiendo una gestación tanto natural como artificial. En la clínica muchos de sus casos más complejos en reproducción son debidos a esos «úteros estropeados».

A Equipo Juana Crespo llegan mujeres con úteros muy patológicos que requieren de cirugías reparadoras y que según el nivel de afectación son abordados por diferentes vías: laparoscopias, histeroscopias, laparotomías. Otros casos requieren tratamientos médicos: hormonales, antiinflamatorios o antibióticos. En definitiva, existen tantas variantes como pacientes. «Una vez conseguidos los mejores embriones posibles y que la casa esté lo más adecuada posible, llega el momento más bonito para nuestro equipo: devolver el embrión a sus padres mediante lo que llamamos la transferencia embrionaria», apunta la doctora Crespo.

Recuperación de ovocitos en el laboratorio FIV.
Recuperación de ovocitos en el laboratorio FIV. / LP

Uno de los grandes retos de la medicina reproductiva de Equipo Juana Crespo es trabajar para minimizar las consecuencias del paso de la edad y desarrollar técnicas de laboratorio cada día más exactas: «Mejorar la calidad de ovarios y ovocitos, tratar y rejuvenecer el músculo uterino, convertir un útero hostil en la mejor cuna para un embrión y todo ello con el propósito de ayudar a ser madre a pesar de la edad».