La detección precoz del cáncer de próstata aumenta significativamente

La edad es un factor de riesgo frente al cáncer de próstata. A partir de los 65 años, crece exponencialmente. /LP
La edad es un factor de riesgo frente al cáncer de próstata. A partir de los 65 años, crece exponencialmente. / LP
El Hospital Vithas Nisa 9 de Octubre cuenta con una Unidad de Detección Avanzada que dispone de un equipo de biopsia transperineal
EXTRASValencia

La biopsia transperineal es capaz de detectar hasta el 73% de tumores de cáncer en una primera exploración. El Hospital Vithas Nisa 9 de Octubre cuenta con una Unidad de Detección Avanzada de Cáncer de Próstata que dispone de un equipo de biopsia transperineal. Muy pocos centros cuentan con esta avanzada tecnología especialmente indicada para pacientes con elevación progresiva del PSA y biopsias transrectales previas negativas.

Hasta tres de cada diez tumores de próstata pueden pasar desapercibidos con técnicas diagnósticas convencionales. Una primera exploración de la próstata diagnostica entre el 20 y el 40% de cánceres.

Hoy, gracias a la biopsia transperineal (BTP), la cifra puede subir hasta el 73%, lo que supone una mejora de capacidad diagnóstica en una primera exploración del 82%.

Seguridad y diagnóstico

Tres son los avances que capacitan a la BTP para mejorar, tanto el diagnóstico, como la caracterización y el estado de un tumor.

De un lado, la zona de acceso. La BTP permite llegar a zonas de la próstata no accesibles con otras técnicas. «La cara anterior de la próstata no es accesible con la biopsia convencional, donde se localizan el 20% de los tumores; la posibilidad de acceso que abre la biopsia transperineal es interesante por dos motivos: uno, por su capacidad diagnóstica, y dos, por ser una vía de acceso más limpia, que minimiza el riesgo de infecciones», asegura el doctor Juan Casanova, responsable de la Unidad de Detección Avanzada de Cáncer de Próstata en el Hospital Vithas Nisa 9 de Octubre.

En este sentido, la BTP es especialmente interesante para pacientes con alto riesgo de infección como personas diabéticas, immunodeprimidas, que presentan resistencia bacteriana o que han sido sometidas a biopsias de repetición.

Por otro lado, la toma de muestras multiplica por tres el número de punciones que se realizan de forma estándar, pasando de doce a 30.

Por último, en aquellos casos en los que existe sospecha de la presencia de un tumor, la BTP utiliza la imagen fusionada de la Resonancia Magnética multiparamétrica (RMmp) prostática y la ecografía transrectal para realizar un mapa prostático completo. La localización exacta de la zona sospechosa de lesión, unido a un mayor número de punciones, matiza el doctor Casanova, «nos permite dibujar un mapa real de la próstata, que ya no depende del azar a la hora de sacar muestras de una zona u otra de la glándula».

Tratamiento más preciso

La capacidad de la BTP de alcanzar una mayor precisión tanto en la ubicación como en el estado de evolución del tumor permite retrasar o minimizar el impacto de los tratamientos radicales, y preservar así la calidad de vida del paciente gracias a la elección de tratamientos menos agresivos como son la vigilancia activa o el tratamiento focal.