Hacia una nueva sociedad construida a través de los datos

Hacia una nueva sociedad construida a través de los datos
Damián Torres

La segunda edición de Big Data pone de relieve la trascendencia de la acumulación de información por parte de empresas y administraciones, cuyo uso debe servir para mejorar el mundo pero tiene también riesgos

REDACCIÓN
REDACCIÓNValencia

La jornada Big Data, organizada por LAS PROVINCIAS y patrocinada por Global Omnium, Telefónica y con la colaboración de Grupo Ribera Salud, puso este jueves en valor el trabajo que se hace desde diferentes organismos y empresas con la gran cantidad de información generada cada día.

La sala Océano del Edificio Veles e Vents de Valencia acogió la segunda edición de este congreso bajo el lema 'Los datos: la energía del siglo XXI', moderado por la presentadora y monologuista Sara Escudero.

El primero en intervenir, Antonio Alcolea, subdirector general de Fomento de la Sociedad de la Información, habló de las nuevas tecnologías disruptivas que «van a suponer una serie de retos que habrá que asimilar en esta cuarta revolución industrial. Los datos son un nuevo activo para la economía y todos los sectores van a estar afectados por esta revolución», dijo. «Sobre los datos se pueden hacer procesos de innovación que ahora mismo están en embrión», aseguró. La UE considera que el mercado de los datos tiene un valor del 1,9% del PIB pero en 2020 se habrá doblado ese valor, por lo que su potencial es incalculable. Alcolea incidió en que hay muchas tecnologías implicadas en esta gran apuesta de la transformación digital. «Algo que va a generar mucho impacto es la automatización de la actividad que afectará a los puestos de trabajo. La ciberseguridad es una tendencia que empieza a ser imprescindible», dijo. Las tecnologías van a producir un efecto disruptivo en sectores clave como el del automóvil. Luego están las tecnologías llamadas habilitadoras que van a transformar la industria.

Antonio Alcolea, subdirector general de Fomento de la Sociedad de Información.
Antonio Alcolea, subdirector general de Fomento de la Sociedad de Información. / D. T.

Alcolea señaló que la 5G es la tecnología más de moda «aunque no sabemos cómo se va a desarrollar». La fecha hito que se está marcado para desplegar la tecnología 5G son las Olimpiadas de Japón. «Tendremos una capacidad de respuesta de cinco milisegundos y podremos hacer actuaciones remotas casi al instante. Hoy día el que sea capaz de tomar decisiones antes puede tener grandes oportunidades y para eso hace falta tener la información antes que nadie», dijo. En opinión de Alcolea el Big Data nos puede afectar como país en cuestiones estratégicas porque la dependencia de terceros en estos temas puede ser crítica. «Esta revolución viene para quedarse y debemos estar preparados porque hay mucho trabajo por hacer», concluyó Alcolea.

Ciudad inteligente

Acto seguido intervinieron Ramón Ferri, jefe de la Oficina Ciudad Inteligente del Ayuntamiento de Valencia, y Bianca Dragomir, directora general de AVAESEN.

Ferri comenzó explicando cómo la ciudad de Valencia está intentado gestionar toda la tecnología «que se nos viene encima». «La conectividad es fundamental porque una ciudad no es inteligente si no está conectada. Ofrecer soluciones inteligentes para los ciudadanos es el segundo objetivo de la Oficina Municipal, así como la transformación digital de los diferentes servicios municipales», afirmó. «También se trabaja en ayudar al ecosistema de innovación de la ciudad para que los emprendedores se puedan posicionar en un mundo competitivo. Valencia quiso empezar a ser un ciudad inteligente en 2012 y ha implementado una serie de proyectos por valor de cuatro millones de euros, por lo que Valencia está muy por delante de otras ciudades en este campo», aseguró. Es una de las cinco ciudades del mundo que aborda grandes proyectos sostenibles «y queremos ir hacia la agenda 2030 siendo una ciudad sostenible e inteligente. Intentamos que los ciudadanos tengan servicios que de verdad sean útiles», dijo Ferri. «Lo que procuramos es que todos los datos que tenemos en la ciudad los pueda tener el ciudadano en su bolsillo y los utilice en tiempo real, como donde está el contenedor o la gasolinera más cercana o cuándo llega su autobús», señaló. «Valencia está en un alto nivel respecto a otras ciudades a través de 500 indicadores muy fiables», concluyó Ferri.

Sara Escudero, Bianca Dragomir, directora general de AVAESEN y Ramón Ferri, jefe de la Oficina Ciudad Inteligente, mantienen un animado debate.
Sara Escudero, Bianca Dragomir, directora general de AVAESEN y Ramón Ferri, jefe de la Oficina Ciudad Inteligente, mantienen un animado debate. / Damián Torres

Bianca Dragomir tomó la palabra para señalar que «el cambio increíble que nos espera a las pymes supone que en diez años muchas de las cosas que conocemos ahora habrán desparecido. Tenemos que descarbonizar la industria, algo que conecta con AVAESEN que se dedica a las tecnologías limpias». Dragomir afirmó que las ciudades están llamadas a ser verdaderos laboratorios de experimentación de economía circular y Valencia es líder en innovación. «Hace falta dinamizar con nuevos modelos para no quedarnos atrás. AVAESEN trabaja con los ayuntamientos y aglutinamos los problemas para ofrecer una solución smart city casi de forma personalizada. También trabajamos con banco para poder ofrecer una financiación adecuada. Colaboramos con más de 40 municipios y les ofrecemos nuestros servicios definiendo e integrando sus retos», explicó. «También ofrecemos a los consistorios una hoja de ruta para que sepan integrar todos los servicios y puedan tomar decisiones sobre cómo articular las soluciones», dijo Dragomir. «El ciudadano también tiene que tener voz y para ello hemos habilitado un portal en el que trasladamos sus inquietudes o sugerencias a los ayuntamientos», apuntó.

En la mesa redonda posterior tanto Ferri como Dragomir coincidieron en que Valencia es una ciudad puntera en la aplicación de la tecnología para hacer una ciudad más habitable.

Prevención

Sobre la prevención de desastres naturales, epidemias y el cambio climático a través de los datos que facilita la telefonía móvil, versó la ponencia de Richard Benjamins, embajador de DATA & AI en Telefónica, LUCA. Benjamins comenzó diciendo que los datos de la telefonía «tienen mucho valor tanto para prevenir los efectos de un terremoto como para saber cuánta gente utiliza el metro en cada momento, siempre a través de sus móviles. También esos datos te dicen de que país viene más gente a las Fallas, por ejemplo. Y para una empresa, se trata de poner esos datos en valor para poder mejorar su operatividad. Los datos no sólo optimizan tu operación, generan nuevos negocios y pueden hasta mejorar el mundo», afirmó.

Richard Benjamins, embajador de DATA & AI en Telefónica, LUCA.
Richard Benjamins, embajador de DATA & AI en Telefónica, LUCA. / D. Torres

«En el caso de un terremoto se puede identificar gracias a la actividad de las antenas. En su día hicimos un estudio en México con la gripe y hubo que reducir la movilidad para evitar contagios», dijo Benjamins. «Gestionar los desastres naturales nunca es fácil y verlos reflejados en nuestra red facilita a los gobiernos la toma de decisiones». «Puedes detectar la movilidad de la gente en esas situaciones y podemos ayudar a organizaciones como Unicef a gestionar el desastre señalando cómo dar una respuesta rápida en el momento crítico», añadió Benjamins. «Cuando hay una desviación muy grande en las antenas es que algo ha ocurrido y podemos saber con precisión dónde, para poder enviar la ayuda. También vemos la gente que se aleja o se queda cerca de la zona de desastre», afirmó.

Igualmente, comentó Benjamins, los datos sirven para hacer mediciones de la contaminación de las ciudades y del flujo de tráfico, un sistema que permite predecir un día antes los niveles de contaminación parar optimizar el tráfico «aunque es difícil.» «Todo esto son ejemplos de cómo los datos pueden mejorar el mundo pero todavía esta información no está sistematizada y hay unos cuantos retos que superar. La colaboración entre empresas y gobiernos que compartan datos es importante», concluyó.

Salud

De la transformación del sector de la salud por el efecto Big Data habló Pablo González Moro, CIO adjunto de Ribera Salud, quien señalo que su grupo gestiona tres hospitales en la Comunitat y trabajan con tecnologías de la información. «Hace unos años consideramos que era vital tener un sistema desarrollado de gestión clínica, cuidados al paciente y tecnología. Trabajamos en alinear todos esos sistemas para maximizar los resultados», dijo. «Las herramientas más significativas para la gestión comienzan con la historia clínica que complementamos con otros departamentos. La historia clínica de nuestros pacientes está conectada con el servicio nacional de salud y con la receta electrónica. El paciente puede estar informado de los tiempos de espera en la consulta o lo podemos conectar online con su médico de cabecera», apuntó.

Pablo González Moro, CIO adjunto de Ribera Salud.
Pablo González Moro, CIO adjunto de Ribera Salud. / D. Torres

«Tenemos herramientas digitales porque está en nuestro ADN y aprovechamos todas aquellas que sabemos que funcionan de manera casi inmediata». «Los dispositivos móviles pueden cambiar los procesos asistenciales y nos permiten ser mucho más eficaces y precisos de cara al paciente», dijo González Moro.

El sector salud va a cambiar de manera «drástica», en su opinión, también por los cambios en la pirámide poblacional que hará difícil el mantenimiento del sistema. Concluyó su exposición con un breve documental que explicaba cómo funciona hoy el servicio asistencial a un enfermo crónico gracias a los avances tecnológicos.

El mito big data

Fidel Pila, director general de Prensa Regional Vocento Zona Sur, cerró la jornada asegurando que iba a destruir el mito del Big Data porque «se generan una serie de estereotipos cuando hablamos de temas tecnológicos que están de moda». Pila afirmó que hay precedentes del Big Data y se remontó a los años 80 cuando se empezó a hablar de nichos de mercado. «En los 90 se comenzó a hablar de otras cosas a las que un consultor les puso nombre y nació el 'datamining'. Y luego llegó el Big Data que demuestra que el tamaño sí que importa, aunque llamamos Big Data a cosas que no lo son puesto que lo importante es el volumen de datos», argumentó Fidel Pila. «Las estadísticas de datos nos permitían ver lo que había pasado y en cambio el Big Data nos permite anticipar lo que va a pasar. Sus tres característica son el volumen, la variedad y la velocidad, luego le ha añadido la veracidad, porque no se habla del dato basura o dato sucio, que es el gran problema que se nos viene encima. Porque el mundo se ha armonizado tecnológicamente, lo que no se ha armonizado son las legislaciones ni la fiscalidad», aseguró Pila. «Antes la tecnología se vendía pero ahora los que tienen la tecnología la utilizan para quedarse con los mercados», apuntó.

Fidel Pila, director general de Prensa Regional Vocento Zona Sur.
Fidel Pila, director general de Prensa Regional Vocento Zona Sur. / D. T.

Explicó cómo había evolucionado LAS PROVINCIAS a lo largo de sus 150 años de historia y afirmó que el Big Data está muy bien pero la pregunta es «para qué». «Lo importante no es seguir la moda sino saber discriminar lo que le interesa. Con el mundo digital corremos el riesgo de que nos lleve a un monopolio. Es algo bueno pero tiene mucho riesgo porque no sabemos quién se queda nuestros datos y se lo estamos dando todo gratis», aseguró. «Yo soy un adalid de poner de manifiesto los grandes riesgos del Big Data, ya que no se quiere legislar contra algo que puede ser peligroso», concluyó.

 

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