La vuelta al crecimiento de la economía alemana esperanza a los exportadores valencianos

Contenedores esperando ser cargados para la exportación. /Reuters
Contenedores esperando ser cargados para la exportación. / Reuters

La positiva evolución del PIB germano aleja a ese mercado de la recesión en el poco esperanzador contexto del 'Brexit' y la tensión entre EE UU-China

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia/Bruselas

«Nos encontramos en una situación bastante complicada», asegura el responsable de análisis de Cámara Valencia, Vicente Mompó. La tensión entre EE UU e Irán ha encarecido el petróleo, beneficiando a los socios productores aliados de Trump, como Arabia Saudí. A su vez, el Reino Unido viene de una situación complicada que se ha agravado con el 'Brexit'.

Sin embargo, Alemania ha registrado en el trimestre un alza del PIB del 0,4% que por lo menos le aparta de la senda descendente y ofrece una esperanza que reconocen diversos los exportadores valencianos. Mompó opta por ver el vaso medio lleno, ya que Francia, Portugal y España aguantan y la imposición de aranceles entre EE UU y China puede ofrecer una oportunidad para suplir las exportaciones de cada uno de ellos realiza al otro. Estos nichos estarían en vender a los americanos material eléctrico o cerámica, del mismo modo que a los chinos, calzado y fruta.

El primer trimestre del año se cerró con un crecimiento económico en Europa mejor de lo esperado, aunque siempre sin perder de referencia que el actual ciclo continúa marcado por la ralentización. El informe hecho público este miércoles por la agencia comunitaria de estadística Eurostat revela un repunte del 0,4% en el conjunto de la zona euro y del 0,5% en el bloque de los Veintiocho Estados miembros, en lo que se refiere a sus tasas respectivas de avance del PIB.

Débil crecimiento

En cualquier caso, son datos todavía débiles aunque se pueden leer en clave de leve progresión, más aún si se tiene en cuenta que el último tirón de 2018 (los meses de octubre, noviembre y diciembre) registró subidas inferiores del PIB -del 0,2% y del 0,3%, respectivamente-, marcadas por una Italia atenazada por la sintomatología de recesión técnica y una Alemania en parón por su sector automovilístico.

En España el crecimiento fue superior a la media tanto de la Unión Europea como de la zona euro, al concretarse en el 0,7% en relación con el periodo anterior. Y también lo fue desde un punto de vista singular, puesto que había cerrado el último trimestre del año pasado con un 0,6% (una décima menos).

Fue una de las ocho economías de la Unión que registraron las mayores ascensos, por detrás de Hungría (1,5%), Polonia (1,4%), Rumania (1,3%), Bulgaria (1,1%), Lituania (1%), Eslovaquia y Chipre (ambas con una tasa del 0,9%), siendo además el país que más avanza de los cuatro grandes del euro puesto que Alemania creció un 0,4%, Francia un 0,3% e Italia, un 0,2%.

El guarismo de Italia apuntaría hacia su salida de la recesión técnica, puesto que el PIB del país transalpino venía acumulando dos trimestres consecutivos de caídas que le supusieron la pérdida de un 0,2%.