La Sareb ofrece al Consell 1.000 viviendas 'okupadas' para no tener que desalojarlas

Unos albañiles tapian un inmueble tras el desalojo de una vivienda 'okupada'. /LP
Unos albañiles tapian un inmueble tras el desalojo de una vivienda 'okupada'. / LP

El 'banco malo' plantea vender a la Generalitat un lote de inmuebles en el que la mitad tiene inquilinos irregulares y que servicios sociales gestione cada caso

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

La Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) quiere ponerse las pilas en la Comunitat Valenciana y Murcia. Su objetivo es rentabilizar la ingente cantidad de inmuebles y préstamos procedentes de la Comunitat que asumió de las entidades financieras desde su creación en 2012 y que significan el 20% de su cartera.

Un obstáculo en esa ruta son las viviendas con inquilinos ilegales ('okupas') en su interior. La estimación en el caso valenciano es de unas 1.000 viviendas que la Sareb tendría que desalojar antes de encontrarles un comprador. Sin embargo, la entidad ofreció ayer a la Generalitat la venta de un lote de unos 2.000 pisos, la mitad de las cuales están pendientes de desalojo, para que se sumen al parque de sus viviendas sociales y pueda gestionar las circunstancias particulares de los residentes irregulares a través de los servicios sociales.

Esto es lo que ha expuesto el presidente de la Sareb, Jaime Echegoyen, y su equipo al vicepresidente segundo y conseller de Vivienda y Arquitectura Bioclimática, Rubén Martínez Dalmau, en una reunión mantenida la pasada jornada. Las primeras impresiones son positivas y los asistentes al encuentro reconocen que las posturas están próximas. «Se podrán hacer cosas», según Echegoyen. «El vicepresidente nos despidió con un 'Vosotros tenéis casas y nosotros tenemos gente'», resumió uno de los participantes en la reunión.

La nueva estrategia pasa por promover vivienda propia y ejecutar los préstamos más antiguos

Concretamente, las viviendas de las que dispone la Sareb se encuentran repartidas por la Comunitat, pero fuera de las áreas metropolitanas de Valencia y Alicante. Esto contrasta con el resultado del concurso para la adquisición de inmuebles que realizó la Generalitat el año pasado y que evidenció un desequilibrio entre la demanda de viviendas sociales y la ofertas de venta recibidas por el Consell.

«Esto permite hacer una operación que compense las carencias de las iniciativas que se han realizado hasta ahora», apunta Óscar Hernández, director de la nueva territorial de la Comunitat Valenciana y Murcia de la Sareb, creada para gestionar desde el terreno sus operaciones y controlar a sus socios en la zona.

La oferta que se ha hecho a la Generalitat es similar a la que ya se ha firmado con 11 comunidades autónomas y otros 11 ayuntamientos, aunque en la Comunitat sólo se ha llegado a un acuerdo con el consistorio de Elche. Echegoyen apunta que, hasta ahora, el Gobierno valenciano «no ha querido o no le hemos sabido convencer para que se una. Aunque también hay que tener en cuenta los problemas de gestión que generan este tipo de procesos», disculpa.

La entidad abre una oficina para Comunitat Valencia y Murcia con la que controlar sus activos y a sus socios en la zona

La cartera que la entidad tenía en la Comunitat al cierre del primer trimestre es de 24.712 inmuebles (de los que unos 10.000 son viviendas y el resto, trasteros y plazas de garaje) por un valor en libros de 1.871 millones de euros; y préstamos de dudoso cobro por un valor nominal de 2.807 millones de euros, repartidos en 46.360 operaciones. En su mayoría provienen de Bancaja y Banco de Valencia, aunque también de otras que entraron en un mercado valenciano creyendo que sería una oportunidad.

El proyecto es seguir promoviendo los mejores suelos para sacarle la máxima rentabilidad, finalizar las construcciones en marcha que puedan tener salida y ejecutar los préstamos más antiguos. «Quien no ha pagado en nuevo años, no va a pagar nunca»; sentenció el presidente de la Sareb sobre este último aspecto.

Así como hasta ahora la entidad había hecho paquetes con productos que eran similares (viviendas, oficinas...), la evolución del mercado le ha hecho cambiar de estrategia. «El mercado ha cambiado a mejor», asegura el presidente de la entidad. Sin embargo, «en el lado de los préstamos los bancos han vendido sus carteras de morosos con descuentos del valor de hasta un 60%, gracias a que tienen otras vías de ingresos. La Sareb no las tiene y ahora competimos con gente que ha comprado más barato que nosotros y tienen los bolsillos más profundos».

Éste es el motivo que ha llevado a la entidad a tomar un nuevo rumbo. «En vez de malvender carteras, vendemos menos préstamos y nos centrarnos en activos inmobiliarios y promoción», señala Echegoyen.