El autoconsumo eléctrico permitirá rebajas en la factura de la luz volcando los excedentes

Placas solares instaladas en la terraza de un edificio de viviendas. /J. Wildner
Placas solares instaladas en la terraza de un edificio de viviendas. / J. Wildner

El Consejo de Ministros prevé aprobar este viernes su 'letra pequeña' y también la nueva estrategia para reducir hasta un 50% la pobreza energética

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

En poco más de tres años y medio los consumidores eléctricos que logran generar parte o incluso toda la energía que consumen han pasado de no estar regulados a contar, si el Consejo de Ministros aprueba finalmente este viernes el decreto correspondiente, con una normativa detallada que regula sus «condiciones administrativas, técnicas y económicas». Aunque lo mejor para ellos es que han dejado de estar, a priori penalizados con el llamado 'impuesto al sol', para ver ahora como podrían lograr incluso un ahorro extra en la factura de la luz según el volumen que lleguen a producir.

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, adelantó este jueves que salvo cambio de última hora el Gobierno aprobará este viernes tanto el decreto sobre el autoconsumo y su memoria de impacto normativo, como la denominada Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2019-2024. Ambos asuntos han estado sometidos a consulta pública los dos últimos meses y han recibido aportaciones de prácticamente todos los agentes implicados.

En el caso del autoconsumo, el primer decreto que lo regula es de octubre de 2015, con José Manuel Soria como ministro. Obligó a los usuarios que generan su propia energía –normalmente mediante paneles solares– a pagar un peaje si se conectaban a la red en algún momento, lo que en la práctica suponía vetarles la venta de su excedente.

El nuevo sistema fue recurrido ante el Tribunal Supremo, que lo validó dos años después y negó que hubiera un «impuesto al sol». A su juicio, los autoconsumidores pagaban «por los mismos conceptos» que el resto de usuarios, «pero modulados por lo peculiar de su perfil».

En octubre de 2018, el Ejecutivo actual liquidó esa fórmula de tributación, al tiempo que suspendía por seis meses el impuesto a la generación –para mitigar la subida del precio de la luz– y se ampliaba el bono social eléctrico para consumidores vulnerables. Los decretos que hoy estudia el gabinete de Pedro Sánchez continúan esas medidas.

Un sistema «integral»

Según explicó Ribera, el decreto de autoconsumo busca «integrar» en el sistema eléctrico a «nuevos actores de tamaño muy diferente» y, a la vez, incluir las fuentes renovables en una red «compleja» para facilitar la gestión de los denominados sistemas de compensación, y también de los pequeños generadores que pueden vender energía a la red a una escala reducida. Esto es, se regula de forma específica como volcar la producción sobrante y, a su vez, poder aprovecharse de ello.

Es lo que los técnicos llaman balance neto de consumo, de forma que un usuario que genere más electricidad de la que utiliza podrá reducírsela luego en la factura, ya que estarían conectados a la red como mecanismo de soporte. El decreto diferencia entre instalaciones individuales y colectivas:_las primeras, inferiores a los 100 kWh de potencia y de origen 100% renovable; las segundas dependen de comunidades de vecinos y estarán conectadas por el mismo cableado (en baja tensión) en menos de 500 metros.

Las compensaciones en el recibo se harán con la comercializadora de referencia si el autoconsumidor eléctrico tiene contrato con una (las filiales de Iberdrola, Naturgy y Endesa, o cualquier otra distinta), y el valor lo determinará el precio horario del mercado una vez descontados los costes de comercialización. Si su acuerdo es con una comercializadora libre, se pactará entre las partes.

Los descuentos, en el mes

Las rebajas habrán de hacerse en la , no pudiendo ser acumulativas ni compensarse en períodos posteriores. Las instalaciones de autoconsumo individual deberán tener un, y si son colectivas un para distinguir la generación neta. Eso sí, las inferiores a 15 kW de potencia de generación (la mayoría en pequeñas viviendas) no requerirán de permisos de acceso y conexión.

Sobre la Estrategia contra la Pobreza Energética, el objetivo es reducir su tasa entre un 25% y un 50% en cinco años. Habrá un nuevo bono social «integral» y de concesión «automática», se rehabilitarán viviendas y se sustituirán electrodomésticos poco eficientes.