La venta de vehículos usados disminuye un 2,4% en febrero

El mercado de segunda mano toca techo mientras la matriculación baja un 17,6% en enero y febrero

Inés Herrero
INÉS HERRERO

Malos tiempos para la automoción, que se reflejan mes a mes tanto en las cifras de matriculaciones de vehículos nuevos como en el mercado de segunda mano. En febrero, las transferencias de turismos y todoterrenos usados descendieron en 2,4% en la Comunitat, hasta las 17.600 unidades, según informó ayer la patronal de los concesionarios, Faconauto.

A nivel nacional, el mercado sigue protagonizado por los vehículos de hasta cinco años. El tramo de cero a tres años crece un 22,7% y el de tres a cinco, un 14,8%, mientras que las transferencias de modelos de seis a nueve años caen de nuevo, en este caso un 9%, y las de coches con más de diez años de antigüedad se mantienen y vuelven a suponer casi el 60% del mercado.

Con este arranque del año, Faconauto prevé un 2019 «con crecimientos bajos» en el mercado de ocasión, en torno al 3%. Según Raúl Morales, portavoz de la patronal, «el mercado nacional de coches usados parece haber alcanzado su techo por el momento, teniendo en cuenta que venimos de una década en la que no hemos dejado de ver cómo las ventas crecían».

Para Faconauto, no obstante, «la buena noticia es que hay demanda y que, si no hubiera problemas de stock en el segmento de cero a cinco años, estaríamos hablando de más alegría en las ventas». Además, mantiene que «el vehículo usado tendría un papel muy importante a la hora de acelerar la renovación del parque, si se incluyesen dentro de un plan de achatarramiento».

En cuanto a las matriculaciones de vehículos nuevos, en enero y febrero cayeron un 17,6% en la Comunitat, con 19.012 turismos y todoterrenos, el 9,8% del total nacional. Sólo en febrero la caída fue del 22%, con 10.356 matriculaciones.

Según los últimos datos de las patronales de fabricantes Anfac, de concesionarios y de vendedores Ganvam, el mercado suma ya seis meses consecutivos a la baja. Para Anfac, se consolida la debilidad de la demanda entre los particulares por la incertidumbre a la hora de comprar un coche, mientras Ganvam no vislumbra mejoría por los ataques a los motores de combustión y el clima electoral actual.