Las vacaciones de agosto terminan con huelgas en Renfe, Ryanair y los aeropuertos

Decenas de pasajeros esperan en la estación de Madrid-Atocha a conocer el horario definitivo de sus trenes. /EFE
Decenas de pasajeros esperan en la estación de Madrid-Atocha a conocer el horario definitivo de sus trenes. / EFE

El fin de semana la operadora ferroviaria anulará 360 trenes, e Iberia y Vueling dos centenares de vuelos entre Madrid y Barcelona, aunque la aerolínea líder del 'low cost' solo cancelará 14 vuelos

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Si tiene previsto viajar el fin de semana, desde este mismo viernes hasta el lunes próximo, deberá tener cierta paciencia ante el riesgo de que pueda verse afectado por las diferentes huelgas convocadas en el transporte aéreo y el ferrocarril justo a la conclusión de las vacaciones estivales de agosto, una coincidencia nada fortuita sino buscada precisamente por los convocantes para lograr la mayor incidencia posible y dar visibilidad a sus reclamaciones laborales. Eso sí, las protestas son limitadas y los servicios mínimos elevados, de modo que a priori solo los viajeros en tren podrían acusar mayores molestias.

Precisamente los primeros paros comienzan en Renfe este viernes, y volverán a repetirse el domingo. Son parciales, en sendos turnos de cuatro horas (de 12:00 a 16:00, y luego de 20:00 a 24:00), de modo que no todos los que vayan a usar el ferrocarril se verán afectados. Desde la operadora pública prevén la cancelación de unos 360 trenes repartidos entre esas dos fechas, de los que casi uno de cada tres (118 en total) serán de alta velocidad (AVE) y Larga Distancia, los más demandados. Los afectados pueden cambiar de fecha de desplazamiento o pedir la devolución del dinero, aunque la empresa tratará de recolocar a la mayoría de ellos.

No obstante, los servicios mínimos fijados por el Ministerio de Fomento son elevados -«demasiado», se quejan desde el sindicato convocante CGT, que estima que se restringe el ejercicio del derecho a la huelga como a su juicio ocurrió en las protestas del 31 de julio y el 14 de agosto-, lo que las autoridades justifican en que se prevé un «excepcional movimiento de viajeros», sin olvidar que la coincidencia con la operación retorno vacacional hará que se vean afectados todo tipo de trayectos. En concreto, se garantizan el 78% de los trenes AVE y de largo recorrido, el 65% de los media distancia y entre el 50% y el 75% (según la franja horaria) para los trenes de cercanías. En los de mercancías, sin embargo, solo circulará el 34%.

El Prat y Barajas

Más incierta –aunque, a priori, menor- resulta la incidencia que puedan tener las dos jornadas de huelga convocadas el comité de empresa de los trabajadores de asistencia en tierra («handling») de Iberia en los aeropuertos de Barcelona-El Prat y Madrid-Barajas. Aquí son protestas de 24 horas el viernes y el sábado, que han llevado a la compañías de bajo coste Vueling (del grupo IAG) a cancelar hasta 92 vuelos el fin de semana con 14.000 afectados, al tener su base de operaciones en la capital catalana.

En el caso de Iberia, se prevé la anulación de un centenar de vuelos el fin de semana, solo tres en Barcelona y el resto en Barajas al tener allí su base (en la T4). El resto de aerolíneas, aunque también reciben servicios de ese mismo personal, se verán menos perjudicadas.

Los servicios mínimos de Fomento en ambos aeropuertos cubren el 100% de las conexiones con Baleares y Canarias, el 53% para los trayectos cuya duración en un transporte alternativo (tren o autobús) superase las cinco horas y el 32% para el resto. El miércoles pararán los empleados de 'handling' de Iberia en el aeródromo de Málaga, mientras los días 8 y 9 lo harán en la base de Bilbao-Loiu.

Ryanair limita el impacto

Curiosamente, y pese a estar amenaza por una doble huelga de pilotos y tripulantes de cabina, Ryanairsolo prevé anular 14 vuelos en los dos primeros días de paros de 24 horas de los segundos previstos para este domingo y el lunes próximo. Desde los sindicatos convocantes, USO y Sitcpla, se estimaba en principio un gran impacto con hasta 4.438 vuelos afectados en la decena de jornadas de protesta que han previsto durante el mes de septiembre.

Sin embargo, la empresa minimiza las consecuencias porque sostiene que «la gran mayoría» de su plantilla española «ya ha confirmado que operarán según su horario previsto». Desde USO niegan tal extremo, e incluso se han quejado de que las tripulaciones de algunas bases nacionales han recibido cuestionarios preguntándoles si van a trabajar esos días, «algo que es ilegal» y por lo que la Inspección de Trabajo ya les abrió diferentes expedientes en protestas anteriores.

En Ryanair argumentaron este jueves que no se fuerza a nadie, e incluso cuentan con «voluntarios para trabajar en sus días libres». La aerolínea líder del segmento 'low cost' en Europa acusa a los sindicatos de «irresponsabilidad» y defiende el cierre de sus bases invernales en Canarias -de Girona, curiosamente, no menciona nada- porque son «deficitarias» y generan «grandes pérdidas».

La compañía irlandesa afirma que su clausura desde el 8 de enero próximo es «irreversible» -y con ello un ERE para 512 trabajadores-, aunque sugiere que podría cambiar más adelante si «se resuelven los retrasos en las entregas de los aviones Boeing 737 MAX», de los que esperaba una treintena a partir de diciembre.