La CEV alerta de que los recortes del Consell apuntan a las ayudas al empleo

El presidente de la patronal valenciana CEV, Salvador Navarro, junto al secretario general, Miguel Ángel Javaloyes. /Irene Marsilla
El presidente de la patronal valenciana CEV, Salvador Navarro, junto al secretario general, Miguel Ángel Javaloyes. / Irene Marsilla

El presidente de la patronal recuerda que la subvención actual ya es un 30% inferior a la media nacional por la infrafinanciación

Á. mohorte / R. E.
Á. MOHORTE / R. E.Valencia

El presidente de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), Salvador Navarro, teme que los recortes impuestos por el Gobierno central a la Generalitat a cambio de recibir transferencias pendientes repercuta en las ayudas al sector privado, especialmente las que se refieren a políticas de empleo, con el peligro que esto supone para la economía valenciana. Aunque no se haya anunciado el destino exacto de los tijeretazos, Navarro está convencido de por dónde irán, teniendo en cuenta que las partidas de sanidad, educación y servicios sociales son intocables.

En todo caso, advierte que llueve sobre mojado y asegura que las subvenciones públicas para el estímulo laboral en la Comunitat son actualmente un 30% inferiores a la media del resto de autonomías españolas, debido al «problema de financiación crónica» que sufre la región valenciana y que ahora sigue pendiente de las entregas a cuenta y de la liquidación del IVA de 2017 y del extra FLA.

Estas no serían las primeras actuaciones que repercutan sobre el empresariado valenciano, ya que el campo sigue esperando la puesta en marcha de las ayudas de 'mínimis' que la Conselleria de Agricultura tiene paralizadas desde el pasado mes de marzo. Se trata de ocho millones de euros de los que puede disponer la Generalitat sin necesidad del visto bueno de los organismos de control de la competencia europeos.

De ese modo, se tendría que aligerar el impacto de las pérdidas de la campaña de 2018-2019 que significó una merma de 305 millones de euros, como denunció la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA). Aunque el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, anunció esas ayudas a principios de año y se realizaron reuniones con los representantes del sector, desde la convocatoria de las pasadas elecciones autonómicas, la consellera saliente de Agricultura, Elena Cebrián, se negó a firmarlas y la actual, Mireia Mollà, tampoco lo ha hecho.

En líneas generales, el líder de la patronal autonómica quiso dejar claro que si las ayudas al empresariado valenciano son menores que la media del resto de autonomías, se debe fundamentalmente a la infrafinanciación que sufre la Comunitat Valenciana y criticó que «en estos quince meses de Gobierno socialista podría haberse liderado mucho más una solución al problema crónico de la infrafinanciación y no solo para esta Comunitat, para todas las autonomías».

De Montoro a Montero

Navarro lamentó que la actual titular de Hacienda, María Jesús Montero, recuerde a su antecesor, Cristóbal Montoro. «No se ha hecho nada y, sinceramente, esto ya nos sucedió con gobiernos anteriores tanto del PP como del PSOE y lo que volvemos a sentir es que, de nuevo, los ciudadanos valencianos somos de segunda o tercera a nivel nacional», lamentó.

Sobre la convocatoria electoral, el presidente de la CEV señala que hasta el 10N, «vamos a escuchar muchas cosas, van a prometernos muchas más, y al final el que tiene que tener la responsabilidad es el ciudadano, de votar lo que considere que debe votar». En todo caso, quiso lanzar un aviso a todos los partidos políticos: «Necesitamos un Gobierno, del signo que sea o de los signos que sea, estable y fuerte para prevenir y anticiparnos a la que nos va a venir que indudablemente la que nos va a venir está en marcha», esto es una «ralentización de la economía». A su entender, «ese Gobierno fuerte y estable tal vez debería ser por un acuerdo sensato de todos los partidos políticos para prepararnos a una situación económica que ya está trasladándose a los mercados».

Aún siguen pendientes de aprobar las ayudas a la crisis citrícola y el campo ya se siente víctima de los ajustes

Navarro explicó que «con una Alemania prácticamente en recesión, con Francia e Italia con crecimientos por debajo de lo esperado y el problema del 'brexit' (el 62% de las exportaciones valencianas son a estos mercados) indudablemente lo que queremos es que haya un Gobierno fuerte y estable. La duda es si del 10N saldrá un Gobierno fuerte y estable».

El empresario hizo estas declaraciones durante la presentación del informe 'Impacto de la auditoría en la empresa valenciana', realizado por el Colegio de Auditores de la Comunidad Valenciana y la CEV. Un documento que concluye que las empresas auditadas resistieron mejor la crisis económica y salieron más fortalecidas de ella, con un aumentado en ventas del 17% y el 40% en beneficios desde 2007.