La subida del impuesto de Sucesiones dispara un 31% la recaudación del Consell por herencias

La firma de un contrato. / LP
La firma de un contrato. / LP

La Generalitat ingresa 279,8 millones en 2017, el primer año en el que la bonificación del gravamen se ha rebajado del 75% al 50%

ELÍSABETH RODRÍGUEZ VALENCIA.

La subida del Impuesto de Sucesiones aplicada por el Consell en 2017 ha disparado un 31% la recaudación en herencias y donaciones al haber ingresado 279,8 millones de euros a cierre del pasado ejercicio. En concreto, esto supone un incremento de 87,2 millones de euros por este concepto respecto a 2016. Esta cifra, extraída del informe anual del Ministerio de Hacienda sobre 2017, constata que se han cumplido las expectativas de la Generalitat, que estimó un incremento en la recaudación de aproximadamente 86 millones de euros en 2017, año en el que el gobierno valenciano redujo del 75% al 50% la bonificación aplicada hasta ese momento a las herencias con un valor superior a los 100.000 euros.

Cabe recordar que la medida suscitó la polémica, sobre todo entre el colectivo empresarial, que indicó que la nueva tributación perjudicaría principalmente a las empresas familiares a la hora de ejercer el relevo generacional. En este sentido, hay que señalar que la bonificación del 75% en herencias sólo se mantiene para hijos menores de 21 años, mientras que los mayores de esa edad, cónyuges y ascendientes pagan el doble de lo que se abonaba antes de 2017.

EN CIFRAS

Los contribuyentes con una herencia superior a los 100
000 euros son los que tienen que pagar el doble desde 2017
Más de 1.000 euros
han pagado los valencianos con la medida

Esta medida, que ha llevado a cerca de 13.000 valencianos a pagar más de 1.000 euros aproximadamente, ha adquirido también una relevancia mayor debido a las ventajas fiscales que ofrecen otras comunidades autónomas como la madrileña, donde la bonificación es del 99%. Sin embargo, la subida de la factura impositiva en las herencias y donaciones en la Comunitat se remonta al año 2013, cuando se redujo la bonificación en cuota por parentesco del 99% al 75%, es decir, que «se pasó de pagar el 1% de la cuota inicial a tener que pagar un 25%», según explicó Jorge Gómez de Membrillera Ortuño, asociado principal de Garrigues a este periódico cuando el tripartito anunció la polémica iniciativa.

En el caso de las donaciones de padres a hijos, la factura se ha incrementado aún más, ya que se ha eliminado la bonificación en cuota por parentesco del 75%. Esto supone que quienes podían aplicar esa bonificación ahora tienen que pagar el cuádruple de lo que se pagaba anteriormente por donaciones idénticas.

Precisamente, esta situación ha generado que muchos contribuyentes optaran por renunciar a su herencia y también ha supuesto una caída en las donaciones. En concreto, un total de 3.981 valencianos rehusaron del patrimonio que alguna persona les había legado, un 10,30% más de renuncias que en 2016, según el Colegio de Notarios de Valencia. No obstante, es importante también indicar que la situación económica del heredero y las deudas que acompañan al patrimonio son habitualmente el motivo principal de la renuncia. Por lo que respecta a las donaciones, el retroceso en 2017 fue de un 26,67% en la Comunitat al situarse en 14.261 frente a las 19.448 realizadas en 2016.

Por otra parte, el Consell ya anunció el pasado año que también preveía incrementar la recaudación en herencias al poder cambiar la forma en la que se tasan los inmuebles gracias al espaldarazo del Tribunal Supremo en abril de 2017, que le ha permitido utilizar unos criterios que fueron anulados por dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat (TSJCV).

Amenazas en la gestión

No obstante, el incremento en la recaudación por la reducción de la bonificación en Sucesiones y Donaciones no elimina el riesgo de perder ingresos tanto en este impuesto como en el resto de los tributos cedidos. Así mismo lo señala el Ministerio de Hacienda en su informe, donde indica que es «urgente dotar a las áreas liquidatorias de las Oficinas Gestoras del personal técnico necesario para evitar la amenaza real de prescripción de derechos».

Un dato revelador de la factura que puede pasar esta carencia de personal, son los 5,5 millones de euros que la Generalitat ha perdido por no exigir el pago de deudas pendientes en el plazo correspondiente de cuatro años, que es el tiempo que tiene la administración para ejercer su derecho de cobro.

La inspección detecta seis veces menos fraude

El Instituto Valenciano de la Administración Tributaria (IVAT), encargada de gestionar los tributos junto a las Oficinas Liquidadoras de la Generalitat, ha registrado un desplome importante en lo que se refiere a la lucha contra el fraude fiscal. La recaudación proviene de dos fuentes: de las autoliquidaciones de los contribuyentes y de las liquidaciones realizadas por los técnicos tras inspeccionar declaraciones que no se han hecho correctamente. En ese sentido, el IVAT sólo ha recaudado tres millones de euros en 2017 en lo que se refiere a herencias mal declaradas frente a la media de 18 millones de euros recaudados entre 2011 y 2015, antes de que el instituto cesara al 60% del personal.