Ryanair cambia tripulaciones para frustrar la huelga

Colas de viajeros ante los mostradores de Ryanair, en el aeropuerto de Barcelona-El Prat. / EFE
Colas de viajeros ante los mostradores de Ryanair, en el aeropuerto de Barcelona-El Prat. / EFE

Los sindicatos denuncian «esquirolaje» por traer TCP de otros países, aunque un problema de control aéreo en Francia agravó este domingo los retrasos

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

La huelga en Ryanair contra los cierres de sus bases en Canarias y Girona comenzó este domingo con pocas cancelaciones de vuelos -al final siete, uno más de los previstos, frente a otros ocho en la jornada de paros del lunes- pero numerosos retrasos, causados sobre todo por problemas técnicos en el control aéreo francés que dificultaron durante toda la jornada las operaciones sobre el espacio del país vecino.

Al ser una de las principales rutas de conexión con el centro y el norte de Europa, las demoras se extendieron por gran parte de la red nacional de aeropuertos de AENA. En el caso de la aerolínea líder del segmento 'low cost' en Europa, sus responsables advirtieron de que podrían generarse «largas esperas de hasta tres horas», como luego se confirmó.

Sin embargo, no se conocieron anulaciones por ese motivo. Sí por el primero de los diez días de huelga que sus tripulantes de cabina han convocado en septiembre -desde mediados de mes se les unirán los pilotos-, aunque los elevados servicios mínimos (por ejemplo del 53% para los vuelos largos) fijados por el Ministerio de Fomento redujeron su impacto en las primeras horas.

«Vulneraciones de derechos»

Pese a ello, según denunciaron USO y Sitcpla, Ryanair recurrió a prácticas de «esquirolaje; en concreto, traer tripulaciones e incluso algún avión también de sus bases en otros países -Reino Unido, Irlanda y Bélgica, entre otras, mientras que desde Portugal una tripulación llamada se habría negado- para cubrir vuelos que, a causa de los paros, estaban en riesgo de cancelarse, aunque esos desplazamientos pudieran provocar más retrasos. Para los sindicatos se trata de nuevas «vulneraciones del derecho de huelga», que trasladarán a la Inspección de Trabajo y llevarán a los tribunales.

Hace días ya criticaron que el nuevo consejero delegado del grupo aéreo irlandés, Eddie Wilson, había amenazado con anticipar los cierres (previstos el 8 de enero) si la huelga persiste. Las rutas, sin embargo, se mantendrán a priori desde otras bases europeas, donde se va a contratar personal más barato y menos reivindicativo, según USO, dado que la compañía les ha confirmado que habrá «muy pocos traslados» desde la plantilla española afectada por la clausura de las cuatro bases, un total de 512 trabajadores que serán sometidos a un expediente de regulación de empleo (ERE).

Paros en Renfe

Por otro lado, este domingo se realizó la cuarta jornada de paros parciales en Renfe (los anteriores fueron el sábado, el 14 de agosto y el 31 de julio) convocados por CGT, en protesta por lo que en el sindicato consideran «incumplimiento reiterado» de varios puntos del convenio colectivo. También aquí los servicios mínimos fueron bastante altos: del 78% de los trenes AVE y Larga Distancia previstos en una jornada normal, el 65% de Media Distancia, así como entre el 50% y el 75% en Cercanías.

El seguimiento de la protesta, no obstante, habría sido desigual. Mientras desde la central sindical lo sitúan en cerca del 70% como promedio, la operadora ferroviaria lo minimizó hasta apenas el 1% tras afirmar que solo tenía constancia de que hubieran parado 13 empleados de los cerca de 2.000 trabajadores que podrían secundarlos sin afectar a los servicios mínimos. En CGT negaron las cifras, aunque sí reconocieron que el período vacacional ha podido reducir en parte el grado de adhesión previsto.