La salida de Intu debilita el proyecto Puerto Mediterráneo tras siete años de batalla

La salida de Intu debilita el proyecto Puerto Mediterráneo tras siete años de batalla

Los socios españoles del gigante británico buscan un 'partner' financiero ante su retirada del mercado inmobiliario nacional

Inés Herrero
INÉS HERRERO

La multinacional británica Intu, impulsora del proyecto para construir en Paterna el complejo comercial y de ocio Intu Mediterrani, estudia vender los centros comerciales que posee en España para reducir una deuda que supera los 5.000 millones de euros.

Con ese plan de salida del mercado inmobiliario español al cabo de un lustro, Intu debilita la propuesta de los inversores tras más de siete años de batalla para llevar adelante el complejo valenciano, que comenzó su andadura a finales de 2011 y, con el vuelco electoral de 2015, acabó convertido en paradigma del modelo comercial que rechazan los gobernantes de Compromís. Actualmente está inmerso en la tramitación del rediseño planteado por sus impulsores después de que la Generalitat tumbase en 2016 el proyecto inicial, Puerto Mediterráneo, tras cuatro años de trámites y medio centenar de informes favorables.

Mientras Intu se plantea deshacerse de activos inmobiliarios en España para aligerar deuda ante su escaso margen de maniobra en el mercado británico por la incertidumbre en torno al 'Brexit', sus socios del fondo español Eurofund aseguran a LAS PROVINCIAS que mantienen intacto su interés en seguir adelante con todos los proyectos que tienen en marcha de forma conjunta. Incluido Intu Mediterrani, que en su día fue rebautizado para incluir esa marca, al igual que otros centros, con intención de aprovechar el tirón comercial del gigante inglés.

Ante la perspectiva de que Intu se retire del mercado español, desde Eurofund emprenderán la «búsqueda de un socio financiero» con el que seguir desarrollando su actividad comercial. Según fuentes de la firma, su participación en los centros comerciales que impulsa junto a Intu «varía en función del proyecto y la fase en que se encuentra, tanto en funcionamiento como en desarrollo», pero Eurofund «siempre se hace cargo de la gestión y seguirá haciéndolo, también en Paterna».

Interés de grandes fondos

En cuanto a la búsqueda de ese nuevo 'partner' que aporte la financiación necesaria para acometer un complejo comercial y de ocio que promete 860 millones de inversión y unos 6.000 empleos, desde Eurofund subrayan el interés que sus proyectos de este tipo han despertado entre los grandes fondos internacionales en los últimos años.

«Los recursos pueden venir de distintos inversores, hay fondos de pensiones internacionales muy interesados en entrar», recalcaron ayer a este periódico, además de insistir en que la dedicación de Eurofund al proyecto valenciano no varía.

La operación de Intu, adelantada por el diario Expansión, consiste en la posible venta de unos activos inmobiliarios valorados en mil millones de euros, en bloque o por partes. Se trata del 50% que la firma posee en los centros comerciales Xanadú (Madrid), Puerto Venecia (Zaragoza) e Intu Asturias, una participación valorada en 271, 268 y 161 millones, respectivamente, más el proyecto que está desarrollando cerca de Torremolinos, en Málaga, cuyo valor cifra en 240 millones.

Desde Intu confirman haber recibido «aproximaciones» de firmas interesadas tanto en su negocio español en bloque como en algunos de sus activos por separado, aunque todavía no hay un proceso formal de venta. «Hemos recibido un número de ofertas no solicitadas y se están evaluando», trasladaron desde Intu, cuyo valor bursátil ronda los 2.000 millones de euros.

El plan del Consell que impediría el complejo, «en el aire» por el 28-A

Uno de los proyectos que difícilmente saldrán adelante esta legislatura, sobre todo tras adelantar las elecciones autonómicas al 28 de abril, es la normativa comercial que impediría Intu Mediterrani. Se trata del Plan de Acción Territorial Sectorial del Comercio (Patsecova), que prohíbe los centros comerciales de más de 120.000 metros cuadrados y fue reactivado en octubre por la conselleria que dirige Rafael Climent (Compromís), con intención de que el pleno del Consell aprobase el decreto correspondiente el 26 de abril. El director general de Comercio, Natxo Costa, aseguró ayer que no renuncian a tramitarlo y lo intentarán «hasta el último momento», pero «la decisión del 'president' deja muchas cosas en el aire, incluida esta».