Un nuevo paso al frente

Un nuevo paso al frente
D. Torres

Alberto de Rosa, consejero delegado del Grupo Ribera Salud | La compañía que dirige acaba de comprar el mayor hospital privado de España y se dispone a crecer por medio de nuevas adquisiciones

Á. M.

valencia. El Grupo Ribera Salud mide a lo grande. Su facturación supera los 450 millones de euros y su red alcanza desde el centro de Europa hasta América del sur, aunque su primer latido se produjo con una llamada por radio hace veintiún años en Alzira, minutos antes de las campanadas de nochevieja de 1998. Tras una cena ligera con el personal del primer turno, Alberto de Rosa, entonces gerente del Hospital de la Ribera, acompañó al director de atención primera hasta la sala de comunicaciones para informar al resto de sus colegas de los centros dependientes que todo estaba dispuesto para que remitieran pacientes a la primera concesión de gestión privada de una instalación de estas características en España.

Aunque este hospital revirtió a la red pública el año pasado, la compañía de la que hoy es propietario mayoritario el fondo norteamericano Centene tenía claro desde un principio que sus horizontes iban mucho más allá de la actividad local. Precisamente esta semana, la empresa ha vivido un hito con la adquisición del 93% de la propiedad del mayor hospital privado del país, el centro Povisa de Vigo, por 24 millones de euros. El complejo de más de 40.000 metros cuadrados, 573 camas y 1.500 profesionales, gestiona además por medio de un concierto con el Servicio Gallego de Salud (Sergas) la atención a unos 134.000 ciudadanos.

El artífice de esta transformación ha sido De Rosa. Licenciado en Económicas y Empresariales por la Universitat de València, MBA por ESADE y Master en Alta Gestión Sanitaria, su paso por la empresa comenzó como gerente del centro alcireño durante ocho años, tras los que pasó a ser en 2007 director general del Grupo Ribera Salud y desde 2013, consejero delegado. En total, 27 años de experiencia en la gerencia hospitalaria.

En este lapso de tiempo ha sumado una amplia actividad docente, con más de un centenar de conferencias en los principales foros internacionales de gestión sanitaria. Es profesor en diversos cursos de postgrado y másters en varias universidades y escuelas de negocio como el IE Business School, la EASP o la Universidad Europea de Madrid, además de contar con numerosas publicaciones.

Por si esto fuera poco, ha explicado el modelo de gestión que tiene desarrollado para la gestión privada de servicios públicos en el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo, las universidades de Harvard y la de Berkeley en EE UU o ante el gobierno británico en Downing Street de Londres.

Su previsión es seguir creciendo con adquisiciones en España, Latinoamérica y centroeuropa. Actualmente, la empresa es accionista al 100% de los departamentos de salud de Torrevieja y Vinalopó, cuyas adjudicaciones expiran en 2021 y 2025, Dénia con DKV y Torrejón (Madrid), así como del Laboratorio Clínico Central de la Comunidad de Madrid. Además, el grupo ha creado la filial Futurs, radicada en el Parque Empresarial de Elche, para potenciar la innovación y la tecnología en el sector sanitario y dar respuesta a las necesidades de ciudadanos, administraciones públicas y provisores sanitarios.

En el ámbito internacional, el hecho de elevar su participación hasta el 66% en Pro Diagnostic Group, su compañía de radio diagnóstico con 10 centros en Eslovaquia, se debe a la voluntad de usarla a partir de ahora como cabeza de puente para la expansión en el mercado centroeuropeo, según reconoce la compañía.

Distinta es la situación en Sudamérica. Aunque fue uno de los frentes abierto de forma más temprana, su desarrollo en ese mercado está en suspenso. Mantiene un 5% de la sociedad que agrupa los hospitales de Villa María del Triunfo y Callao en Perú, pero su presencia es testimonial y responde a la participación en 2014 en la asesoría para la puesta en marcha de dos policlínicos.

Más peculiar es el caso de Colombia, donde Ribera Salud llegó a ganar un concurso por 250 millones de euros para la gestión de una red sanitaria con socios locales. Un cambio de gobierno y la paulatina complicación del desarrollo del proyecto ha terminado por no materializarlo. En todo caso, sigue abierta a oportunidades en el cono sur.