«Los coches diésel ni los miro»

Surtidor de combustible diésel en un concesionario de automóviles. /LP
Surtidor de combustible diésel en un concesionario de automóviles. / LP

La 'guerra al diésel' del Gobierno crea dudas en los compradores valencianos

SARA MASCARELL

El ejecutivo de Pedro Sánchez ha declarado la 'guerra al diésel'. Ya lo adelantó en julio la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera: «el diésel tiene los días contados, durará más, durará menos, pero sabemos que su impacto en partículas y el aire que respiramos es suficientemente importante como para ir pensando en un proceso de salida».

Ahora, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha confirmado esta premisa y el cambio vendrá en forma de subida de impuestos. La nueva fiscalidad del diésel será uno de los puntos clave de los nuevos Presupuestos Generales del Estado de 2019. Así, está previsto que en enero sea un euro y medio más caro llenar el depósito de gasóleo. De esta forma se pretende equiparar el impuesto del gasóleo con el de la gasolina- tradicionalmente más caro- como arma para reducir los niveles de CO2 y ajustarse a la normativa ecológica europea. La 'Euro 6', que entró en vigor en 2014, es un compromiso global de los países miembros para reducir y eliminar- si fuese posible- la contaminación producida por el uso de carburantes.

Es más, las amenazas han empezado a surtir efecto. En julio descendieron las ventas de turismos diésel a particulares en un 31% y, además, sólo supusieron un 20% de las adquisiciones. Como ha podido verificar LAS PROVINCIAS, los futuros compradores tiene en cuenta la deriva que está sufriendo el gasóil a la hora de comparar modelos de vehículos: «Los coches diésel de entrada son más caros que los gasolina. Antes, si lo ibas a usar mucho valía la pena comprarlo porque cada vez que llenabas el depósito salia más barato y, al final, amortizabas el dinero de más que habías pagado por él. Pero ahora que van a subir el precio, no vale para nada la pena», comenta Laura Aparicio, joven valenciana que está barajando comprarse vehículo nuevo. A la pregunta de si cabe la posibilidad de que adquiera un coche de gasóleo responde tajante: «Yo los diésel ni los miro, van a desaparecer».

Atasco en Valencia. Los coche diésel son los que mayor cantidad de NOx emiten.
Atasco en Valencia. Los coche diésel son los que mayor cantidad de NOx emiten. / Jesús Signes

La polución por el uso de carburantes

Cuando pensamos en contaminación atmosférica, automáticamente centramos el foco de atención en el CO2, causante principal del efecto invernadero. Estas emisiones, aunque muy peligrosas, no son las únicas. Los NOx, nomenclatura que engloba a todos los compuestos químicos gaseosos que se forman por la combinación de oxígeno y nitrógeno, son los responsables, en gran medida, de la nube negra y tóxica- coloquialmente llamada boina- que cubre el cielo de las ciudades durante días; y es el motor diésel el lugar idóneo para que se generen. Las condiciones de temperatura y presión bajo las que trabaja provocan que la emisión de NOx sea muy superior a la emitida por el motor de gasolina, como recoge Diariomotor. No obstante, no sólo son preocupantes estos gases, sino que la ceniza generada por la combustión del gasóleo presenta benzopirenos: partículas altamente cancerígenas.

Más información sobre el diésel

En resumidas cuentas, los diésel, así presentados, generan rechazo de compra a cualquiera. Sin embargo, con la entrada de la medida 'Euro 6', los fabricantes han tenido que adaptarse a las exigencias de la normativa europea y los nuevos motores distan bastante de los antiguos. Los actuales contienen filtros antipartículas para atrapar los benzopirenos y, además, han de incluir un aditivo denominado 'Adblue'. Básicamente, el Adblue es un líquido- no contaminante, incoloro, inodoro y no inflamable- que contribuye a disminuir los productos perjudiciales derivados de la combustión del motor.

Es decir, los fabricados a partir de 2014- tras la Euro 6- contaminan parecido a los gasolina. Sergio Coller, vendedor de vehículos de Ocasión en el grupo PSA (Peugeot, Citroen y Opel) en Valencia, se muestra indignado con el futuro impuesto al diésel: «Es de locos que se perjudique a la gente que compra coches con motores cuyas emisiones son igual o más bajas que las de los motores gasolina. Es de esperar que los impuestos se metan sólo con aquellos vehículos antiguos cuyas emisiones sean altas. No debería discernirse entre diésel o gasolina porque si yo me compro un diésel actual que contamina poco, '¿por qué me tienen que perjudicar a mi?'», manifiesta.

Coller expresa, también, que no se espera sacar ningún tipo de oferta para incentivar la compra de coches gasóleo, a pesar de que los datos del ultimo mes registren un descenso global en su adquisición: «Nosotros en este aspecto estamos tranquilos. Si miras las fichas técnicas de nuestros motores verás que las emisiones de CO2 son menores que en los gasolina, entonces no tenemos el por qué incentivar su compra. Eso sí, toda esta controversia ha generado que el cliente este dudoso y venga preguntando las implicaciones futuras que supone llevarse un diésel».

Estas dudas que señala Coller se hacen latentes en Manuel García, posible comprador que entra al concesionario de Peugeot en Valencia: «No tengo muy claro qué hacer con todo este revuelo en torno al diésel. Estoy mirando ofertas porque quiero cambiarme de coche, pero igual me espero a que 'casque' del todo el que ya tengo y así veo cómo va avanzando el asunto. Pero vamos, que si el precio del diésel sube mucho, tengo más que claro que compraré un gasolina», sentencia el joven.

Emisión de contaminantes por un tubo de escape de un vehículo de gasóil
Emisión de contaminantes por un tubo de escape de un vehículo de gasóil / AFP

La subida del precio de este combustible preocupa, no sólo al consumidor sino también al distribuidor. Felipe Badenes, jefe de departamento de Repsol, se muestra inquieto: «Esta situación nos afecta porque viene menos gente a poner diésel, y menos gente se traduce en menos dinero», declara. De hecho, confirma que en la gasolinera que regenta sí que han notado los efectos de la guerra al gasóleo: «Antes el consumo de diésel era el predominante. Ahora, están bastante equiparados, incluso me atrevería a decir que se pone más gasolina».

Con todo, Badenes explica que han de adaptarse a los nuevos tiempos que corren para no sufrir en exceso la caída en la compra del combustible en cuestión: «A mí a y mi equipo nos han dado un curso sobre surtidores de energía eléctrica, que poco a poco sustituirán a las de gasóleo. Al final, es el futuro y es bueno para el medio ambiente. Es más, yo creo que en 2019 se van a dejar de fabricar coches diésel en favor de los híbridos».

Reinventarse o morir

No todas las marcas automovilísticas se ven afectadas por el creciente rechazo al diésel. Algunas como Toyota han decidido sumarse a la 'marea verde' en vistas de lo que podía pasar: «Hace 21 años que hacemos híbridos, -expresa José María Gómez, gerente de Toyota Valencia-. Cuando 'desde arriba' se apostó por esto, todos los trabajadores pensamos que estaban locos porque '¿qué íbamos a hacer sin el diésel?'. Ahora el 80% de lo que vendemos es híbrido».

Gómez argumenta que la subida del gasóleo les afecta de forma 'anecdótica' debido a ese giro hacia lo eléctrico: «Los concesionarios y las marcas que sí que tienen el 100% de vehículos diésel han notado un bajón importante. Nosotros hace mucho tiempo que tenemos la mentalidad de que el futuro es el híbrido. Eso sí, hemos percibido que los pocos diésel que mantenemos, como el RAV 4, cada vez se demandan menos».

El gerente de Toyota Valencia cuenta entre risas que, cuando han realizado campañas en redes sociales para fomentar la compra de los escasos modelos de gasóleo de los que disponen, la reacción no ha sido la deseada: «En Facebook y Twitter los comentarios de los clientes en anuncios sobre este tipo de turismos son siempre negativos. Pero bueno, hace tiempo que entramos en punto muerto: a vender lo poco que queda y a dejar de fabricarlos».

Los diésel están de capa caída, a pesar de que los fabricantes hayan adaptado los nuevos motores a la normativa 'Euro 6'. El Gobierno en enero subirá en 1,5 euros el precio del diésel y prevé acabar con él a través de diferentes mecanismos- aún no detallados- que no disciernen entre tipos de motor, a sabiendas de que son los anteriores a 2014 los realmente contaminantes. De todas formas, diversas gasolineras y marcas de vehículos se adelantan a las consecuencias que ya se entrevén- la caída de la venta en julio es un ejemplo- y buscan soluciones 'verdes' que atraigan al cliente, uno que ahora ya no sabe qué comprar.

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