El Ibex-35 cae a su nivel más bajo desde mayo por la crisis turca

Sede madrileña de la Bolsa. / Fernando Alvarado (Efe)

BBVA y Santander cerraron la sesión con pérdidas de un 3,23% y de un 2,43%, respectivamente

CRISTINA VALLEJO

Nueva sesión de pérdidas en los mercados globales, aunque más contenidas que las del pasado viernes, cuando despertó de veras la crisis turca y la pasividad de su presidente y de su ministro de Finanzas no hizo otra cosa que agravar la situación.

En la jornada de hoy, pese a las actuaciones del banco central turco, con liberación de liquidez para dar soporte a la banca y medidas encaminadas a la reducción de la especulación con la lira, además de la promesa de que hará todo lo posible para contener la sangría (aunque parece que Erdogan ha descartado tanto las subidas de tipos de interés como un rescate internacional), la desconfianza sigue atenazando a los activos del país euroasiático. Los pasos que se han dado se consideran insuficientes ante la gravedad que ha adquirido la situación. Así, hoy la lira turca vuelve a bajar un 6,75% frente al euro y frente al billete verde, mientras que su principal índice bursátil se ha dejado alrededor de un 2,5% y el rendimiento de su título de deuda a diez años sube por encima del 21%.

Las tensiones de Turquía, el miedo a que se descontrolen, tiene réplicas en el resto de activos a nivel mundial. El Ibex-35, que arrancaba la sesión en el entorno de los 9.440 puntos, marcaba mínimos del día por debajo de los 9.480 puntos a la una y media de la tarde. A partir de ahí comenzó a recuperar terreno, para cerrar la sesión con un descenso del 0,75% y dar un último cambio en los 9.530,4 puntos, su nivel más bajo desde finales de mayo.

El peor del día fue el PSI-20 de Lisboa, que retrocedió un 1,62%. El resto de indicadores lo hicieron algo mejor que el español: el Ftse Mib de Milán y el Dax alemán retrocedieron algo más de medio punto porcentual, el Ftse 100 británico recortó un 0,32% y el Cac 40 francés se dejó un 0,04%.

En Wall Street, aunque la sesión comenzaba al alza, a medida que iban transcurriendo las horas, los indicadores iban entrando en terreno negativo. Pasadas las seis de la tarde, el Dow Jones bajaba un 0,35%, mientras que el S&P 500 retrocedía un 0,20%.

BBVA y Santander, los peores

En el selectivo español, BBVA y el Santander fueron las principales víctimas de las ventas, con descensos de un 3,23% y de un 2,43%, respectivamente. BBVA, por su exposición directa a Turquía, Santander, probablemente, por sus negocios en otros países emergentes a los que está penalizando la crisis turca. A continuación se colocó Mediaset, con un descenso del 2,38%. Mientras, Sabadell, Meliá, Arcelormittal, Mapfre, Grifols y Técnicas Reunidas se dejaron más de un 1%.

En positivo, valores defensivos, muchas veces calificados como refugios para cuando vienen mal dadas. Así, Amadeus fue el más rentable, con una subida del 2,01%, premiado, además de por su carácter estable, por la compra de TravelClick por 1.300 millones de euros. Después se situó Viscofán, con una revalorización del 0,66%. Cellnex y Endesa sumaron más de medio punto porcentual, como también Acerinox. Además de éstos, pocos valores más cerraron en verde: Indra, Dia, ACS, Ferrovial y Naturgy.

En el Eurostoxx 50, sólo Bayer cayó más que BBVA y el Santander. Ello, debido a una condena millonaria contra Monsanto por el glifosato y su carácter cancerígeno. Bayer cerró la compra de Monsanto hace un par de meses. Entre los diez peores valores del indicador paneuropeo, también ING, Deutsche Bank, Intesa SanPaolo, BNP Paribas y Société Générale. Está claro que la crisis turca está atacando con especial virulencia al sector bancario europeo.

Pero el contagio turco tiene como principal víctima al área emergente, dado que los inversores tienen tendencia a considerarlos a todos en un mismo grupo y porque, además, les perjudica objetivamente que el dólar se aprecie como lo está haciendo. También es cierto que alguno de los otros países emergentes tienen una vulnerabilidad que comparten con Turquía: déficit por cuenta corriente y, por tanto, gran dependencia de los flujos extranjeros. Así, los rendimientos de los bonos se disparan en Indonesia, Brasil, Rusia o India. Y en cuanto a las divisas, las más afectadas por la inestabilidad son el peso argentino (tras el cierre de la sesión europea, se conocía una nueva subida de los tipos de interés en Argentina hasta el 45% para defender la moneda), el rand sudafricano, la rupia india o el peso mexicano, con caídas frente al dólar de entre un 3% y un 1,5%. Jordan Rocehester, de Nomura International, calificó la sesión para los emergentes como un «lunes maniaco» y señaló que Turquía tiene varias opciones para frenar esta deriva: subidas de tipos, involucrar al Fondo Monetario Internacional y restaurar la confianza en la lira. En su opinión, desafortunadamente, se está caminando en la dirección opuesta.

El euro, mientras tanto, tras la severa caída sufrida el pasado viernes, que lo colocó casi a punto de perder el nivel de 1,14 unidades, hoy cierra estable, en el entorno de 1,1405, aunque esta mañana ha llegado a bajar hasta la cota de 1,1370 unidades, su nivel más bajo del último año.

Si el dólar hoy ha frenado su escalada, al menos contra el euro, otras divisas tradicionalmente consideradas como refugio sí están apreciándose, aunque de manera más pausada que el viernes: el franco suizo y el yen japonés al cierre de la sesión europea avanzaban alrededor de un 0,15% frente al dólar.

Las materias primas también tuvieron un mal día. Así, el precio de la onza de oro retrocedía un 1,29% al cierre, hasta los 1.194 dólares, su nivel más bajo desde principios de 2017. El oro llevaba cotizando por encima de los 1.500 dólares durante ya quince meses. Pero ya encadena cinco meses cayendo de manera consecutiva y en lo que llevamos de año retrocede alrededor de un 11%.

El precio del barril de Brent, de referencia en Europa, caía un 1,88%, hasta los 71,44 dólares. El de West Texas, de referencia en Estados Unidos, bajaba un 1,42%, hasta los 66,67 dólares.

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