El Ibex retrocede con la presión de la banca y Telefónica en contra

El Ibex retrocede con la presión de la banca y Telefónica en contra

Mediaset lideró los ascensos, con una revalorización del 2,32%. Cie Automotive fue el peor, con un retroceso del 3,06%

CRISTINA VALLEJOMadrid

En la jornada de hoy, el único índice bursátil que se ha arrugado ha sido el Ibex-35, que ha cedido un 0,38% al cierre, para dar un último cambio en los 9.889,3 puntos. En ningún momento de la jornada el selectivo español ha logrado entrar en números verdes aunque lo haya intentado en varias ocasiones.

Y es que contra el selectivo español han jugado tanto los bancos como otros grandes valores, como Telefónica. Ahí ha residido la razón por la que el Ibex-35 lo ha hecho peor que otros indicadores. Así, entre los peores, BBVA, que ha retrocedido un 2,45%, mientras que Bankia se ha dejado un 1,95%. Mientras tanto, Sabadell ha caído un 1,54% y Santander, un 1,04%. También entre los peores, CaixaBank, que ha bajado un 0,83%. Entre los grandes valores, pérdidas significativas para Telefónica, que ha caído casi medio punto porcentual, mientras que Iberdrola ha bajado un 0,36%.

Aunque el peor valor de todos en el selectivo ha sido Cie Automotive, que ha bajado un 3,06%. Entre los más bajistas también se ha colocado Siemens Gamesa, que ha caído un 1,68%.

En el otro lado de la tabla, Mediaset, que ha sido el mejor, con una subida del 2,32%, en un fuerte rebote tras la importante caída de la jornada anterior. A continuación, Técnicas Reunidas, Merlin Properties, Naturgy y Dia, que han avanzado alrededor de un 1,5%. Aena y ACS, por su parte, han terminado con ganancias de más de un punto porcentual.

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, Duro Felguera, tras subir ayer más de un 230%, ha vuelto a ser el mejor, con una revalorización del 47,25%. Después se ha colocado Tubos Reunidos, con una revalorización del 35,90%, mientras que Adveo ha sumado un 28,97%. En negativo, el peor ha sido Oryzon, que se ha dejado un 7,35%, mientras que Nicolás Correa se ha apuntado un 5,15%.      

Malos datos económicos en el Viejo Continente

Al resto del Viejo Continente no pareció perjudicarle en exceso un mal dato que se conoció en la zona euro: el índice Zew, que mide la confianza en la economía, y que cayó desde los -12,6 hasta los -18,7 puntos; para Alemania, retrocedió desde los -16,1 hasta los -24,7 puntos, en un resultado peor de lo esperado que, además marca su nivel más bajo desde el verano de 2012.

Así, el Cac 40 francés cerró la jornada con un avance del 0,67%, mientras que el Dax alemán se anotó algo más de medio punto porcentual, el PSI-20 de Lisboa ganó un 0,34% y el Ftse Mib de Milán, un 0,11%.

Pero el mal dato macro sí afectó al mercado de divisas: el euro, al cierre de la sesión, retrocedía un 0,20%, hasta el nivel de 1,1729 unidades, aunque llegó a perder la cota de 1,17 unidades a media sesión.

En el mercado de deuda, estabilidad: la rentabilidad del bono alemán a diez años continúa rondando el 0,30%, mientras que el de su comparable español oscila alrededor del 1,30% y el del italiano se coloca poco por debajo del 2,70%.

La excepción está en el Reino Unido, donde la rentabilidad del bono a diez años ha subido desde el 1,25% hasta el 1,30%. Y eso que hemos conocido datos de producción industrial por debajo de lo esperado por los analistas, mientras que el PIB (que a partir de ahora se publicará cada mes) ha cumplido expectativas, con un crecimiento del 0,3% respecto a un mes antes. La libra, con ello, recuperaba ligeramente posiciones después de la fuerte caída de ayer. Con ello, el Ftse 100 británico cerró la sesión prácticamente plano.

En Wall Street, veíamos subidas, especialmente en el Dow Jones, que ganaba medio punto porcentual al cierre de la sesión europea, mientras que el S&P 500 se anotaba un 0,3%, y el Nasdaq, poco más de un 0,05%. Destaca el comportamiento del S&P 500 en los últimos días: acumula ya cuatro sesiones consecutivas de avances, en su mejor secuencia desde principios de junio. A ello ha contribuido la buena acogida que han tenido las cuentas de PepsiCo, que ha elevado el optimismo sobre el buen momento que atraviesa la «América Corporativa». Y es que parece que los inversores, especialmente los americanos, han cambiado su objeto de atención: han pasado de la guerra comercial a las cuentas de las compañías. A ello ha ayudado que en los últimos días esté habiendo menos titulares sobre el enfrentamiento arancelario. JP Gravitt, de Market Realist, explica en declaraciones a Bloomberg: «En el último par de días, la gente ha dicho 'bien, los aranceles han entrado en vigor el viernes y el mundo no se ha acabado». Y añade: «Las acciones están faltas de dirección, sólo quieren los números. Necesitan los números justo ahora porque hay mucho ahí que aún desconocemos».

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