Raúl Martín: Innovar en alimentación

Raúl Martín: Innovar en alimentación
Irene Marsilla

Ingeniero informático y experto en digitalización y 'startups', hoy se centra en la innovación para el sector alimentario en el Grupo Martínez

LAURA PAVÍAVALENCIA.

«La vida te lleva por diferentes caminos en función de lo que estudies, las personas que conoces y los acontecimientos», y a Raúl Martín sus decisiones le han llevado a un punto en el que reconoce estar «muy contento». El actual director de KM Zero reconoce y responsable del encuentro internacional Ftalks sobre innovación en alimentación, que se ha celebrado esta semana en Valencia, asegura ser «bastante inconformista» y que hace años no se imaginaba ocupando este puesto. Tras estudiar Ingeniería Informática en la Universitat Politècnica de València, Martín cursó un MBA (Master of Business Administration) en la Universidad de Barcelona.

Aunque Martín confiesa que en la decisión de estudiar esa carrera fue determinante que no hubiese dibujo técnico, ya que asegura que «no se me daba nada bien», a partir de entonces, el camino del actual director del centro privado de innovación se fue completando con oportunidades que no dejó escapar.

En 2013, el valenciano aceptó la oferta del entonces conseller de Economía, Máximo Buch, y pasó a formar parte del gobierno valenciano. Fue así cómo, durante dos años, ocupó el puesto de director general de Economía y Emprendimiento en la Generalitat. «Durante ese periodo la Comunitat fue galardonada como Región Europea Emprendedora», recuerda Martín, quien añade que «eso nos abrió puertas para ver nuevos entornos de emprendimiento e innovación».

Después de que en 2015 acabase su etapa en la Administración pública, comenzó a trabajar en Madrid para el grupo Barrabés y, tras un año, «el consejero delegado del Grupo Martínez, Paco Martínez, me habló acerca de KM Zero». El directivo asegura que le pareció un proyecto «muy interesante», ya que «por fin se tomaba en serio la innovación y se incorporaba en una industria tan importante como la valenciana».

La labor de KM Zero, la división de innovación de Grupo Martínez de la que es director desde hace tres años, consiste en «invertir en nuevas tecnologías y nuevos proyectos relacionados con la alimentación». Según señala Martín, consiste en crear un proyecto que recoja «todas las tendencias y casos de éxito de lo que está pasando en la alimentación a nivel mundial». El objetivo es «ser capaces de anticiparnos y de aprovechar oportunidades que ofrezcan soluciones a los principales retos actuales», explica. Entre ellos se encuentran «la sostenibilidad, la adopción de tecnologías para la seguridad alimentaria o la introducción de productos más saludables, entre otros», según Martín.

«No se estaba poniendo en valor la innovación en la industria alimentaria valenciana y española desde ningún ámbito», lamenta el valenciano, quien asegura que «tenemos una industria agroalimentaria de primer nivel y pionera».

En este sentido, KM Zero dirige sus esfuerzos a dar respuesta a esta necesidad de innovación en una alimentación que «aunque sigue cambiando de manera rápida, existen muchos proyectos que pueden dar solución a problemas actuales», celebra el actual dirigente.

Para todo ello, el director señala que en KM Zero hay «muchos frentes abiertos, como los programas de aceleración para ayudar a proyectos de 'startups'». En este sentido, el valenciano destaca que desde el centro de innovación buscan proyectos «en los que podamos aportar nuestra experiencia». «No queremos limitarnos simplemente a un apoyo financiero o de inversión», señala el ingeniero informático, quien añade que «queremos ayudar aportando nuestro asesoramiento y no desviarnos de nuestro foco, que es la alimentación».

El director general de KM Zero, remarca la importancia de no dejar de formarse, pero añade que también le gusta dedicar tiempo a la enseñanza. «Suelo dar clase en EDEM y ESIC sobre temas relacionados con la innovación», apunta Martín, quien añade que «me gusta aprender pero también enseñar y ayudar a desarrollar un proyecto», ya que el ingeniero confía en que «ayudar a la gente tiene un retorno positivo».

Aunque el responsable de KM Zero señala que dispone de menos tiempo libre del que le gustaría, asegura que le «encanta» leer y practicar deporte. No obstante, asegura que esto último «es más una necesidad» que una afición, ya que «física y mentalmente» lo necesita.