Incarlopsa: La pequeña tienda que renació de sus cenizas

Incarlopsa: La pequeña tienda que renació de sus cenizas

Incarlopsa vende toda su producción en España a Mercadona, dejando la exportación como vía de crecimiento de la compañía | Los hermanos Loriente Piqueras fundaron la empresa hace 40 años como un pequeño matadero y hoy es la primera productora de porcino español

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

Comenzaba el último tercio del siglo XX cuando el matrimonio Loriente Piqueras regentaba una pequeña tienda en la barriada del Congo de Tarancón (Cuenca). Los pequeños Moisés, Clemente, Jesús y Emilio jugaban a la puerta del comercio con los otros chiquillos del vecindario y pocos podían imaginar que, pasados los años convertirían aquel modesto establecimiento en la semilla de uno de los mayores grupos cárnicos de España.

Emilio no sumaba más de 12 años cuando creyó que eso de estudiar no iba con él y comenzó a trabajar en un negocio familiar, que pronto sumó un puesto en el mercado y la matanza de cerdos a domicilio. Mientras otros dejaban el pueblo para buscar su futuro en los focos industriales del país, ellos optaron por hacer bien las cosas en casa y fundaron en 1978 Industrias Cárnicas Loriente Piqueras, SA (Incarlopsa).

La especialización en el porcino fue una elección casi involuntaria, desde sus primeras actividades en el matadero municipal de Tarancón, hasta que un día se les quedó pequeño y decidieron abrir uno propio, ya con dotación industrial, para no tener que seguir trabajando con la limitaciones de la técnicas de sacrificio y despiece tradicionales. El cambio significó pasar de contar con una buena red en los pueblos de alrededor de Tarancón a superar las fronteras provinciales y mediaban los años 80 cuando se hizo necesaria la ampliación de sus instalaciones con nuevas mejoras. Es entonces cuando ponen en marcha un matadero frigorífico, con fábrica de despiece, fábrica de embutidos y secaderos de jamones.

La firma exporta a Europa, Corea, Japón, Hong Kong, Filipinas y prepara su salto a China

Los supermercados son unos clientes que van ganando terreno en el país, pero el gran salto se producirá cuando en 1999 lleguen a un acuerdo con Mercadona para proveer con toda su producción. Dentro de la política de concentración de proveedores que decidió la cadena de Juan Roig, en 2001 se les encomienda la formación de una nueva mercantil, Martínez Loriente, junto a la valenciana Embutidos Martínez. La unión creará la quinta mayor empresa de la Comunitat Valenciana y se mantendrá hasta 2015, cuando la alianza se rompe. Martínez Loriente reparte activos y su negocio pasa a Incarlopsa, que continúa su actividad con la planta de corte y envasado de cerdo y cordero de Tarancón, mientras que Frescos Delisano se encarga del ovino y Elaborados Cárnicos Medina, del vacuno. Martínez conservó su condición de proveedor de Mercadona de embutidos frescos y carne picada.

Sin embargo, un suceso impacta en esta historia de éxito. Una prueba de superación que pocos han podido sobrellevar y nadie quisiera padecer. Era el 20 de octubre de 2001 cuando saltaron las alarmas de la fábrica de Tarancón porque un pavoroso incendio afectaba a tres líneas de la industria, elaboración, matanza y salazón de jamones. Sin embargo, sólo le hicieron falta diez meses para resurgir de las cenizas.

La empresa tiene más de 2.000 trabajadores que operan en siete centros de producción: matadero, fábrica de salchichas y centro de fileteado y envasado de producto fresco en Tarancón; un secadero de jamón y paleta ibérico en Olías del Rey (Toledo); otro de jamón de cerdo blanco en Corral de Almaguer (Toledo); matadero y fábrica de embutido ibérico en Guijuelo (Salamanca); y un secadero de dos plantas en El Repilado (Huelva).

En la familia, actualmente comparten consejo de administración la primera y segunda generación, aunque la gestión de los puestos directivos se ha vertebrado desde una estrategia profesional con personal ajeno a la familia en los cargos que se ha considerado. Aunque en el mercado nacional es Mercadona quien comercializa sus productos en exclusiva, sí dispone de otros clientes en el extranjero, principalmente en la Unión Europea, pero también en Corea del Sur, Japón, Hong Kong, Filipinas y, muy pronto, en China.

Y es que en el gigante asiático no es desconocida ni poco valorada. La firma de inversión Kam Fung Group Company Ltd anunció en abril su intención de comprar un 95% de la cárnica española por 1.000 millones de euros. Los dueños desmintieron cualquier intención de venta, pero esta no fue la primera intentona desde allí de hacerse con la empresa, ya que la también china Fosun International probó suerte el pasado año, sin llegar a cerrar un acuerdo.

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