Fomento estudia si es viable construir un túnel submarino para el acceso norte al Puerto

Un buque de carga asistido por un remolcador. /REUTERS/Heino Kalis
Un buque de carga asistido por un remolcador. / REUTERS/Heino Kalis

El presidente de la APV afirma que Ribó «no tiene nada que decir» sobre el proyecto al no pasar por Valencia y añade que «no puede bloquearlo»

ELÍSABETH RODRÍGUEZ

El proyecto de construir un túnel submarino para el acceso norte al Puerto de Valencia ya se encuentra en fase de estudio por parte de Ineco –dependiente del Ministerio de Fomento–. Según concretó ayer el presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), Aurelio Martínez, el informe evalúa las cuestiones técnicas para confirmar la viabilidad de la obra, que fue anunciada a principios de año por la APV y el presidente de la Generalitat, Ximo Puig.

Según afirmó Martínez, el túnel submarino que conecta el recinto con el Puerto de Sagunto es «la opción preferida» por la autoridad portuaria debido a que, de ese modo, evita implicar al Ayuntamiento de Valencia, que ha mostrado en más de una ocasión su rechazo tanto a la ampliación del Puerto como al acceso norte al considerar estas obras e instalaciones perjudiciales a nivel ambiental.

«El Ayuntamiento de Valencia no tiene nada que decir porque el túnel no pasa por el municipio. No puede bloquear el proyecto», aseguró ayer el presidente portuario en un desayuno informativo con periodistas, en relación a la postura contraria de Joan Ribó, quien, tras el anuncio realizado por la APV y Puig, exigió los detalles sobre la afección que puede tener esta obra en la ciudad.

Sin embargo, pese a que el túnel submarino se postula como la opción idónea para la APV y la Generalitat, será el informe del Ineco el que determinará si podrá ser una realidad. «Del estudio dependerá de si se hará el túnel submarino o si habrá que optar por la vía subterránea. Yo prefiero el submarino, pero no sé si técnicamente es la mejor solución», admitió Martínez, quien añadió que dicho informe tiene un coste de 700.000 euros. Cabe recordar que la obra requiere 400 millones de euros, que serás sufragados a partes iguales por la APV y Fomento.

Una vez estén las conclusiones del estudio, los siguientes trámites serán el periodo de información pública, la declaración de impacto ambiental y el concurso de proyecto constructivo. La obra en sí puede tardar entre tres y cuatro años, por lo que Martínez calcula que el acceso estará listo con dos o tres años de retraso respecto a la terminal norte. «La ampliación tardará cerca de siete años mientras que el acceso estará entre dos y tres años después, si todo va bien», indicó.

Además, Martínez se defendió de las críticas del consistorio y reiteró que la ampliación «ya tiene el impacto ambiental favorable» y argumentó que el acceso norte, por su parte, reduciría el nivel de emisiones C02 al disminuir el recorrido de los transportistas. «Además es la opción menos dañina para la huerta. No entiendo a los que se oponen al túnel pasante, con la cantidad de túneles que hay en Valencia. Con este acceso descongestionaríamos el by-pass y la V-30», sentenció.

Por otro lado, Ecologistes en Acció cargó ayer contra las declaraciones del conseller de Obras Públicas, Arcadi España, quien clamó «sacar al Puerto de Valencia del terreno de la polémica y los debates estériles». El lobby ecologista señaló que «es grave que el recién nombrado conseller se cierre a cal y canto a un debate público sobre unas decisiones portuarias que tendrán un enorme impacto sobre el futuro urbanístico y ambiental de toda la ciudad de Valencia».