La falta de Guardia Civil en el puerto de Valencia causa esperas de horas en las salidas de camiones

Accesos al puerto de Valencia para el control de importación y exportación de mercancías. / Manuel Molines
Accesos al puerto de Valencia para el control de importación y exportación de mercancías. / Manuel Molines

La reducción de cuatro a dos de las puertas con control aduanero y el incremento de actividad están colapsando de forma habitual las salidas

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

«En el Puerto de Valencia hemos inventado la cola hacia dentro», bromea el empresario Carlos Prades, presidente de la Federación Valenciana de Empresarios de Transporte y Logística (FVET). Su actitud, lejos de minusvalorar el cuello botella que se genera en la salida de vehículos de la instalación, evidencia el hartazgo por parte del sector ante una situación que cada vez es más habitual: esperas de más de una hora para salir del recinto valenciano.

El motivo de esta situación está en el incremento de la actividad y la reducción en los últimos cinco años de las puertas con control aduanero de cuatro a dos del acceso sur por falta de efectivos de la Guardia Civil, una situación que denuncian los camioneros y la propia Autoridad Portuaria de Valencia (APV).

La carencia de agentes responde a la no reposición de los guardias que se jubilan. En algunos casos se optó por la amortización de la plaza y en otros se padece el largo proceso que requiere el cambio de destino de otros miembros del instituto armado. Las carencias repercuten en problemas de tráfico en el interior del puerto, pero también generan un efecto económico que cada vez es más visible.

Los transportistas y el Puerto reclaman que se cubran vacantes y se generen nuevos destinos

«Las esperas de entrada y de salida de los camiones provocan retrasos en la entrega de los cargamentos en destino así como dificultades en los procesos de descarga que programan las terminales», advierte Prades. «Por mucho que se organice la actividad, si no se integra el control en la cadena, finalmente esta se rompe y no pueden prosperar proyectos de innovación y mejora de la gestión», asegura el empresario.

Desde la APV, su presidente, Aurelio Martínez, reconoce la situación y señala que está en manos del Ministerio del Interior, ya que las funciones que corresponden a los agentes sólo pueden ser efectuadas por ellos y no es legalmente posible la contratación de empresas especializadas en seguridad o inspección para este tipo de controles.

En la actualidad, las instalaciones del puerto de Valencia disponen de ocho puertas de entrada y salida, todas ellas digitalizadas para vehículos sin necesidad de control, pero únicamente dos con personal de inspección. Además, Prades apunta que, al estar todas en un mismo punto y por la gran longitud de los vehículos las colas en el interior del recinto provocan embotellamientos que afectan a todo tipo de transportes, ya que los camiones llegan a bloquear los cruces en la estructura viaria de las zonas comunes.

Anteriormente el puerto contaba con la llamada aduanilla de Las Arenas y otra hacia la zona de la Avenida del Puerto, comenta Prades, que permitían una distribución de la actividad inspectora que facilitaba aligerar la circulación.

Las importaciones que requiere ser inspeccionadas no paran de crecer, sobre todo las de origen chino

Esta falta de renovación de los efectivos también se está produciendo en los Puesto de Inspección Fronteriza (PIF), que se dedican al control de la carga, tanto desde el punto de vista burocrático como de las inspecciones fitosanitarias, entre otras labores, como advierte el presidente de la APV.

Si bien el cierre de las puertas fue inicialmente discreto y se pensó que podía ser asumido por las que quedaban, la actividad portuaria está mostrando una evolución que contradice esa previsión. Sólo las importaciones, que son las que salen del recinto por esas puertas, han crecido un 3,39% si se compara el periodo entre enero y agosto del año pasado con el de este, cuando se ha llegado hasta los 6,8 millones de toneladas. Los buenos registros de países como China (10,65%), Italia (0,45%) y Arabia Saudi (9,36%) están detrás de este dato y han hecho que el tránsito total se haya cerrado el mes de agosto con un avance del 9,65% y un total de 25,38 millones de toneladas.

Las exportaciones, con 10,31 millones de toneladas, experimentaron un alza del 4,08%, destacando los datos de países como Italia (0,81%), Estados Unidos (16,72%) y Arabia Saudi (9,36%). La explicación de por qué hay menos problemas en estas últimas está en que se trata de destinos con menos obstáculos aduaneros y que demandan un control menor, sobre todo las de destinos de la Unión Europea, frente al peso de China en la importación.