ESPÍRITU CONSTRUCTIVO

ESPÍRITU CONSTRUCTIVO
Manuel Molines

José Luis Santa Isabel Presidente de la patronal de obra pública Fecoval | Segunda generación de ingenieros de Caminos, construye casas en el África negra y tiene prohibido beneficiarse de licitaciones públicas | Con ADU Mediterráneo se postula para adquirir los terrenos del viejo Mestalla

Á. M.

La ingeniería también puede venir de familia. Así lo reconoce José Luis Santa Isabel (Valencia, 1958), presidente de la patronal de las empresas de obra pública valenciana Fecoval, además de propietario de la compañía Firmes y Alzados, manager director de Columbus Consulting Internacional y responsable de ADU Mediterráneo, con la que se postula a hacerse con los terrenos del viejo Mestalla.

Su padre ya era ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, ejerciendo para la Confederación Hidrográfica del Júcar, la Autoridad Portuaria de Valencia y también en su propia empresa, algo que en aquella época estaba permitido. El hoy representante empresarial se licenció en Ingeniería de Caminos, Canales y Puerto, Transporte y Urbanismo en 1985 y también obtuvo el Diplomado en Dirección y Administración de Empresas por el IFEDE (1987 y 1988) y es Director Coex por el Ministerio de Fomento y la Fundación Laboral de la Construcción (1994).

Su carrera profesional comenzó en FCC como jefe de obra y de área en Murcia, para asumir en 1987 la responsabilidad de director regional de Pacsa. Dentro del sector, en 1992 pasó a asumir la dirección regional de Grupisa. Sin embargo, su carrera da un paso poco habitual entre los ingenieros en 1993, cuando decide poner en marcha su propia empresa, Firmes y Alzados, y en vez de orientarse a la obra, pasa a ejercer la consultoría.

De todos modos éste no es su único proyecto. Con la llegada de la crisis aguzó el ingenio y puso en marcha Columbus Consulting International, una consultora estratégica para los países del África subsahariana francófona que ha construido viviendas sociales en Malabo, Abidjan Dakar, Lagos, Argel o Casablanca.

También fue socio director en 2013 de Docsloader, fabricante de productos de 'software' orientados hacia las plataformas de comunicación mediante arquitectura neuro nodal, pero hace unas semanas se puso al frente de ADU Mediterráneo, filial de la madrileña ADU, gestora de cooperativas de viviendas que preside Juan Casares, presidente también de la Confederación de Cooperativas de Viviendas de España (Concovi).

En su opinión, hay una demanda latente en el mercado de vivienda que no puede acceder a ser propietario por la subida de precio. «Las cooperativas de viviendas permiten conseguir un precios contenido», destaca, al tiempo que señala como ya ultiman tres desarrollos en Valencia. «La administración no termina de implicarse, porque impone unas exigencias excesivas, pero poco a poco irá entendiendo la importancia de esta fórmula», asegura.

Lo que no se encuentra en su currículum hoy es ninguna licitación pública, ya que el cargo de presidente de Fecoval tiene vetado postularse a adjudicaciones públicas desde 2012. Miembro del comité ejecutivo de la refundada Confederación Empresarial Valenciana (CEV) y presidente de su comité de Infraestructuras, su implicación en el mundo de la representación social comenzó entrando en la junta de gobierno del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, aunque será en 2012 cuando sea elegido para presidir la patronal Fecoval.

A diferencia de etapas anteriores de la organización y frente a lo que pasa en otras patronales, su máximo responsable es contratado y cada cuatro años tiene que serle renovada la confianza por los miembros. En su caso, lleva desde hace seis años y, aunque se siente con fuerzas para seguir a partir de 2021, asegura que no pretende eternizarse en esta responsabilidad, consciente del riesgo que tiene acomodarse en un empleo.

Desde luego su mandato no es un periodo tranquilo ni el momento actual el mejor. «Con los niveles actuales de licitación, hemos pasado de un sector muerto a uno lánguido», asegura.