El tren refrigerado Cool Rail une Valencia con Rotterdam cargado de hortalizas frescas

Proceso de carga del tren refrigerado Cool Rail. /LP
Proceso de carga del tren refrigerado Cool Rail. / LP

La iniciativa aspira a atraer al gigante cooperativo Anecoop, prevé sacar de las carreteras 12.096 trailers y rebajar 15.000 toneladas de CO2

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

Un tomate tarda en llegar a Rotterdam desde Valencia 48 horas, pero ahora lo hará contaminando menos y a todo tren.. hasta que recorte su propia marca. Esta es la novedad que ha presentado el grupo Euro Pool System proveedor de servicios logísticos y embalajes reutilizables para la distribución agroalimentaria, en colaboración con el operador ferroviario Shuttelwise.

El nombre del transporte es Cool Rail y ha contado con la participación de empresas valencianas de hortofrutícolas como Bollo, Martinavarro, EasyFresh y TobSine, lo mismo que las murcianas Fruveg, Primaflor y Pozo Sur, así como la andaluza Agroiris. La participación holandesa es de compañías logísticas, como son Bakker Barendrecht/Albert Heijn, Visbeen y Kloosterboer.

También participan firmas situadas en plazas relevantes en Reino Unido y Sudamérica, destino de los cargamentos valencianos que salen por el puerto de Rotterdam, como es el caso de la inglesa Samskip y de la chilena DailyFresh, que importa producto para cubrir los periodos en los que las hortalizas no están allí en temporada.

«Estamos abiertos a Anecoop u otros que quieran participar», ha sido el llamamiento del responsable del sur de Europa de EPS, Bartolomé Saro durante la presentación del tren en Valencia. El actual punto de salida es la terminal ferroviaria de Silla, pero desde la compañía se aspira a que las conexiones del Corredor Mediterráneo les permitan ampliar su radio de acción y poder «cargar directamente en Murcia o Almería».

Servicio regular

Este tren refrigerado transportará frutas y hortalizas frescas tres veces por semana, aunque la aspiración es que lo haga del orden de cinco veces. Este medio de transporte tarda en hacer el recorrido 48 horas, lo mismo que en camión, pero, según la empresa, supondrá reducir al año 12.096 transportes en trailer y un ahorro de 22 millones de kilómetros.

Esto implica recortar en 15.000 toneladas las emisiones anuales de CO2, o lo que es lo mismo, entre un 70% y un 90% respecto al tránsito por carretera. Este ahorro de CO2 equivale a la producción anual de seis turbinas eólicas gigantes. Cool Rail inició sus operaciones el pasado 6 de mayo con su primer viaje. Cada tren carga 42 contenedores, ida y vuelta, y durante 48 semanas al año.

La temperatura de cada contenedor refrigerado se regula en función del producto concreto que transporta. La intención de la empresa es reducir el tiempo de llegada a Europa y, si ahora los vagones viajan a 100 kilómetros por hora, ya se están haciendo pruebas para aumentar la velocidad.

En el viaje de ida, se inicia en Silla con 31 contenedores cargados de productos frescos; en Barcelona se cargan otros 11 contenedores y se dirige con los 42 contenedores a Portbou, donde obligatoriamente tiene que hacer parada para cambiar de tren, debido a la diferencia en el ancho de vía.

Cambio de tren en Portbou

Tras perder unas diez horas en este proceso, vuelve a retomar el camino a Rotterdam, donde entrega los productos a un distribuidor mayorista u ofrece el servicio «puerta a puerta» combinado con el transporte por carretera. En el caso del trayecto de Valencia a Rotterdam, el tren va cargado con productos frescos; en sentido contrario, se retornan, plegados, los envases reutilizables que se usan para la distribución de este tipo de alimentos, con el fin de hacer más eficiente el transporte.

Esta primera conexión Valencia-Rotterdam aspira a ser tan solo el principio de una red más extensa. En el futuro se pretende seguir implantando conexiones ferroviarias Cool Rail a otros destinos prioritarios para las exportaciones españolas, como Alemania, Reino Unido y Escandinavia.

La iniciativa pretende fomentar, además, la ampliación del Corredor Mediterráneo desde Almería a la Jonquera, para favorecer e impulsar las exportaciones españolas hacia el norte de Europa. En este sentido, Saro subrayó que Cool Rail también va a dar «un impulso al Corredor Mediterráneo, poniendo en bandeja las posibilidades de cargar el producto directamente en Murcia, Almería... cuando ahora hay que llevarlo por carretera hasta Silla y aquí subirlo al tren». La idea es que «vaya al origen los más posible», según Saro.

Así ha asegurado una «ayuda mutua» entre el Corredor Mediterráneo y los proyectos Cool Rail del grupo Euro Pool System. En 2018, según datos de FEPEX, la exportación española de frutas y hortalizas frescas alcanzó los 12.832 millones de euros. La venta a la Unión Europea representó el 94% del total, con Alemania, Francia y Reino Unido, en ese orden, como principales destinos. Por Comunidades Autónomas, Andalucía y la Comunidad Valenciana son las principales exportadoras de frutas y hortalizas.

Más allá del efecto inmediato para la exportación, este tren significa un impulso en España para Euro Pool Systeme, líder del mercado de los embalajes reutilizables para la cadena de suministro de alimentos frescos en Europa. Cuenta con una red europea de unos 71 centros de servicio en 15 países y presta servicios en 30 países. En 2018 registró un volumen de negocio de 310 millones de euros y gestionó 1.100 millones de envases.