El Puerto liga su futuro a que MSC crezca en Valencia con la terminal de la ampliación norte

El presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Aurelio Martínez./Irene Marsilla
El presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Aurelio Martínez. / Irene Marsilla

La APV traslada a la Abogacía del Estado el informe «de cuatro hojas» con el que Ribó reclama otra autorización ambiental para las obras

Inés Herrero
INÉS HERREROValencia

El Puerto de Valencia se juega su futuro con la construcción de la futura terminal de contenedores en los terrenos de la ampliación norte, no únicamente los más de mil millones de euros de inversión que el grupo MSC desviaría a otro recinto, como admitió el director general de la naviera en España, Francisco Lorente, en caso de que se paralice el proyecto al que se opone el alcalde Joan Ribó.

Así lo advirtió ayer el presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), Aurelio Martínez, en un encuentro informativo en el que señaló que el grupo MSC controla la mitad del tráfico de contenedores del recinto y, si esa operación fracasa por trabas «sin fundamento» que demoren el proceso, «el problema no será la inversión, sino que se llevará gran parte del tráfico».

«No hablamos de 1.100 millones de euros, sino del futuro del Puerto de Valencia», recalcó Martínez, sobre la previsible concentración de la carga por parte de MSC en el recinto donde construya su nueva terminal, aparte de generar nuevos tráficos con esa mayor capacidad.

El presidente de la APV afirmó que continuará la tramitación de la propuesta de MSC para construir y explotar esa terminal, con la autorización ambiental de 2007, y aseguró tener «la conciencia muy tranquila» porque todo lo realizado «es legal y correcto», y «sin improvisar».

Expertos prevén una recesión internacional por atacar al comercio

«La recesión internacional está garantizada si no se adoptan medidas para revertirla», alertó el investigador Vicente Pallardó. En la presentación del primer informe de entorno económico del Puerto, recalcó que «las guerras comerciales no se ganan, las perdemos todos», y advirtió de que «si se atenta contra el comercio, se atenta contra el crecimiento». A su juicio, urge un programa europeo de inversiones para recortar distancias con China en vehículos eléctricos o inteligencia artificial.

A preguntas de los periodistas, confirmó que este jueves recibió el informe del Ayuntamiento de Valencia en el que se apoya Joan Ribó para justificar su exigencia de una nueva declaración ambiental. «Cuatro hojas», sin firma ni fecha, en palabras de Martínez, quien evitó valorarlo más allá de lo sugerido mientras lo leía sin dar muestras aparentes de que le augure gran recorrido.

Bajo el título 'Notas sobre la ampliación norte del puerto de Valencia', el documento señala que «cuando menos es discutible» que los cambios en el proyecto no modifiquen el impacto evaluado en 2007. E insta a comprobar la disminución del volumen de dragado. «Es decir, que no podemos saber si es verdad hasta que no lo ejecutemos», ironizó.

El consistorio sostiene que «habría que analizar la posible afección a la fauna con más profundidad» y evaluar nuevamente la contaminación atmosférica por el incremento del tráfico de contenedores, puntos sobre los que Martínez alega que en 2007 se acreditó que no hay pradera de posidonia oceánica y que ahora los motores son más eficientes y emiten menos, respectivamente.

«Veinte metros más cerca»

En cuanto al argumento de que el impacto visual se agravará en la Malvarrosa, redujo la diferencia a que las grúas estarán «veinte metros más cerca» de la playa. «Si una persona tomando el sol a 500 metros, en la Malvarrosa, es capaz de identificar que una grúa está veinte metros más cerca, perplejo me quedo», zanjó.

La APV ha remitido ese informe tanto a la Abogacía del Estado como a sus servicios jurídicos, y lo distribuirá asimismo entre sus los miembros del consejo de administración.

Para Aurelio Martínez, «el único problema de tramitar una nueva declaración de impacto ambiental es el tiempo», ya que paralizaría la construcción durante los «tres, cuatro o cinco años» que tardarían en recibir otra autorización. Para evitarlo, y como «entidad pública al servicio de la sociedad», se mostró dispuesto a asumir «cualquier cosa mejorable» en relación a una ampliación crucial para el futuro del recinto.

Por su parte, Joan Ribó afirmó que él no percibió la «amenaza» de que MSC desvíe su inversión si se retrasa ese proyecto. «No entendí el sentimiento de que se pueden llevar la inversión, entendí que se quiere hacer bien y minorar al máximo el tema de las emisiones», trasladó a los periodistas tras la entrega de Honores y Distinciones de la ciudad.

En otro orden de cosas, Martínez criticó la «insensibilidad social» de Per l'Horta por volver a los tribunales para paralizar las actuaciones en la Zona de Actividades Logísticas (ZAL), cuando «el principal problema del barrio de Nazaret es el paro, superior al 40%», y las empresas aspirantes se comprometen a contratar a parados de larga duración y personas en riesgo de exclusión social.

El recinto reforzará el personal de aduanas #por el 'brexit' para garantizar los envíos de Ford

El Puerto de Valencia reforzará el servicio de aduanas a partir de la salida de Reino Unido del club europeo para atender posibles complicaciones, aunque no prevé un «impacto especialmente llamativo» en su actividad por el 'brexit', ni por la subida de aranceles anunciada por Estados Unidos.

Según señaló el presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Aurelio Martínez, el recinto está preparado de cara al 'brexit', a pesar de estar menos expuesto que otros puertos del norte de España.

El tráfico con Reino Unido rondó las 412.000 toneladas hasta junio, menos del 1% del total, y corresponde fundamentalmente a la exportación de vehículos de Ford al mercado británico. Esos coches, fabricados en Almussafes, llegan al puerto en camión. «Siempre me ha llamado la atención que no utilicen más el tren, teniendo terminal ferroviaria», comentó Martínez, que lo achaca a un tema de costes.

En cuanto al impacto de la guerra comercial, destacó que la exportación a Estados Unidos creció un 7,4% en el primer semestre y la de Canadá, donde podrían desviarse envíos, se incrementó en un 9,58%. A China se exportó un 2% menos, más por la ralentización del gigante asiático que por las tensiones.

El investigador del Instituto de Economía Internacional, Vicente Pallardó, constató los envíos a través de terceros países para esquivar aranceles. «Por eso no se ganan las guerras comerciales», dijo, y tildó la contienda entre Estados Unidos y Europa como «particularmente estúpida y dañina para todos».