Logística, industria y seguridad, claves del impulso de la 5G en la Comunitat

El director territorial de Vodafone en Comunitat Valenciana, Murcia y Baleares, Jesús Suso. /Manuel Molines
El director territorial de Vodafone en Comunitat Valenciana, Murcia y Baleares, Jesús Suso. / Manuel Molines

La transmisión de datos de quinta generación aporta más ventajas a las empresas por su velocidad y la posibilidad de generar redes privadas

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

Los sectores de la logística, la industria y la seguridad serán los más beneficiados en la Comunitat Valenciana por la puesta en marcha de la transmisión de datos de quinta generación, la 5G. Concretamente la actividad portuaria, la automoción y la cerámica, así como los servicios de emergencias y policiales, son de los mejor posicionados para sacarle partido a esta nueva tecnología que multiplica la velocidad de transmisión, recorta el tiempo de reacción ante una demanda de información, aumenta el número de dispositivos que puede asumir por cada celda en la que se divide la red y por la posibilidad de generar subredes privadas.

El director territorial de Comunitat Valenciana, Murcia y Baleares de Vodafone, Jesús Suso, destaca que su compañía cubre con esta red el 60% de la población valenciana y va a significar una transformación que supere el impacto que tuvo la 4G. «Con la tecnología actual, el consumidor doméstico ha digitalizado muchos aspectos de su vida, recurriendo a la nube para el almacenamiento de información, así como disponiendo de opciones de ocio como la televisión de alta definición en el móvil», destaca.

Sin embargo, esto causaba que muchas personas tuvieran mejor ancho de banda en casa que en el trabajo. Sin embargo, la implantación de la 5G permitirá romper esa dinámica. Actividades como los juegos online adquirirán una dimensión inédita, pero es la aplicación empresarial la que realmente explotará los mayores avances.

Las nuevas posibilidades de la red permiten multiplicar por doce la velocidad actual

En el caso de la velocidad, si el 4G tiene ahora una capacidad de 80 megabytes en un móvil convencional, la 5G ofrece 500 megabytes (seis veces más), aunque se llegará a un gigabyte por segundo (doce veces más). Esto supera las posibilidad de la fibra óptica doméstica, que ofrece unos 400 megabytes.

Sin embargo, uno de los aspectos más relevantes es la mejora de la latencia, que es lo que tarda en recibirse una respuesta tras una petición de información. Actualmente, con la 4G se tarda entre 30 y 40 milisegundos, mientras que con la 5G se acorta a un milisegundo. ¿Y esto para qué sirve? Pues para la conducción automática de vehículos, por ejemplo.

Ante la presencia de un obstáculo, un retraso en la respuesta del vehículo en 4G puede hacer recorrer unos 15 metros antes de reaccionar, mientras que un milisegundo es una reacción inmediata. Lo mismo pasa con cualquier otro tipo de maquinaria, que, además, no requerirá tener la información almacenada en su interior sino a distancia, en la nube.

La 5G ofrece una densidad en la cobertura que celda que multiplica por 100 la actual. Esto significa que un espacio de un kilómetro cuadrado podrá conectar un millón de dispositivos. Resulta muy útil en las grandes aglomeraciones, como los campos de fútbol o las mascletaes, pero hay que tener en cuenta que se podrán multiplicar los sensores de los coches, pensando de nuevo en la conducción automática.

En un espacio de un kilómetro cuadrado se podrán conectar un millón de dispositivos

Otro de los aspectos que destaca Suso es la posibilidad de generar 'network slicing', redes móviles privadas en una única infraestructura física común. «Éste es un cambio radical del paradigma, en comparación con las implementaciones actuales ya que permite que clientes empresariales o la policía tengan redes privadas móviles para su propio uso y libres de la situación en la que se encuentre la general», explica Suso.

En el caso de Vodafone el despliegue de 5G se ha hecho en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Zaragoza, Bilbao, Vitoria, San Sebastián, La Coruña, Vigo, Gijón, Pamplona, Logroño y Santander, pero se va a continuar el despliegue en las 32 mayores ciudades del país y sus áreas metropolitanas.

En España, el Gobierno estima que los beneficios de introducir el 5G en cuatro sectores productivos como la automoción, la salud, el transporte y las 'utilities' (electricidad, gas, agua o autopistas) serán de 14.600 millones de euros a partir de 2025. La Comisión Europea considera que el aumento llegará hasta los 62.500 millones de euros anuales en la Unión Europea, para la misma fecha.

Si se considera también el impacto económico de la mejora en eficiencia de las ciudades, los hogares y los centros de trabajo, los beneficios totales anuales esperados van mucho más allá, puesto que ascenderían a 113.000 millones de euros. Este crecimiento, además, se traduciría en 2,4 millones de puestos de trabajo en la Unión Europea, según cálculos oficiales.

De sólo llamar por teléfono a vislumbrar la inteligencia artificial

La evolución de las comunicaciones por red móvil ha sido exponencial desde la primera vez que los españoles tuvimos un teléfono en el bolsillo. El delegado territorial de Vodafone en la Comunitat Valenciana, Murcia y Baleares, Jesús Suso, explica como la 1G fue el hecho de recibir y hacer llamadas, mientras que la 2G permitió los SMS.

La posibilidad de contar con internet en el móvil que trajo la 3G abrió la puerta a los servicios actuales de la 4G, donde se ha iniciado un uso industrial, además de doméstico, que cambiará de forma clara con la extensión de la 5G. Para 2020 se estima que la nueva tecnología ya esté fuerte. Los ciclos son de entre siete y ocho años y resulta inevitable pensar en cómo será la 6G. «No es fácil adivinarlo, pero una opción es que la inteligencia artificial se incorpore plenamente a la empresa», reflexiona.