Linkener, cuando la crisis agudiza el ingenio del ingeniero

Linkener, cuando la crisis agudiza el ingenio del ingeniero

La compañía se dedica al control pormenorizado del consumo energético de la empresa y acaba de ser adquirida por Global Omnium por 1,9 millones | Un joven valenciano fundó Linkener en 2011, después de cerrar su empresa fotovoltaica con el desplome del sector

ELÍSABETH RODRÍGUEZ

valencia. Una buena idea de un joven ingeniero en plena crisis económica fue el embrión de lo que hoy es Linkener, una compañía que acaba de ser adquirida por Global Omnium por 1,9 millones de euros tras haber multiplicado por diez su facturación en sólo cinco años. Sergio Ferrer no vaticinó esta rápida evolución en los albores de su proyecto, que tiene su principal valor en los contadores inteligentes que instala para controlar los consumos de maquinaria en empresas industriales. Es decir, da la capacidad a estas compañías de conjugar el internet de las cosas y la inteligencia artificial para monitorizar sus costes energéticos y, así, ahorrarse miles de euros en su factura energética.

Fue en el año 2011 cuando el joven ingeniero industrial de la Universitat Politécnica de Valencia, especializado en energía, emprendió su proyecto al detectar un nicho de mercado en la necesidad que las compañías tenían de reducir sus costes energéticos. «La empresa empezó como una consultoría en 2011. Antes de eso, tenía una empresa fotovoltaica, pero se paró el negocio y mi socio y yo decidimos cerrarla. Después de eso, fundé Linkener», cuenta Ferrer, quien añade que no fue hasta 2014 cuando la compañía cambió su modelo de negocio para ser lo que es hoy en día.

«Desde 2011 hasta 2014 me dediqué a dar soluciones energéticas a empresas. En 2014 entró mi socio Javier Servera y fue cuando se configuró el actual modelo de negocio de Linkener para especializarnos en la monitorización del consumo», concreta el ingeniero.

La mercantil multiplica por diez su volumen de ventas en cinco años y amplía su negocio

Sus inicios no fueron fáciles. Tuvieron que recurrir a programas de ayudas para dar sus primeros pasos. «Cuando cambiamos el modelo de negocio, bajaron las ventas y entonces empezamos a pedir ayudas al Ivace y recurrimos al apoyo de una plataforma energética a nivel europeo, KIC InnoEnergy, que invirtió 75.000 euros en Linkener. Eso nos permitió tener una marca y una imagen», señala el CEO de la mercantil valenciana, que ha tenido que invertir más de un millón de euros en total para desarrollar su proyecto.

El cambio de modelo implicó cambiar también de público objetivo. «Dejamos de dirigirnos al cliente final para dirigirnos a ingenierías, que a su vez tienen muchos clientes», apunta Ferrer, que destaca que Linkener distribuye y comercializa sus soluciones a través de asesores energéticos, comercializadoras eléctricas, consultores o ingenierías cuyos clientes son empresas, pequeños comercios, industrias, corporaciones y edificios públicos.

La eficiencia en un click

En concreto, el primer desembarco de la compañía en sus clientes es la sustitución del contador fiscal del cliente y la monitorización del mismo para controlar el consumo eléctrico minuto a minuto. Tras unos meses de seguimiento, se proponen soluciones tales como contadores secundarios para controlar los consumos de maquinaria en industrias. «De forma sencilla y con un par de clicks puede tener el consumo controlado e incluso mejorarlo», subraya Sergio Ferrer.

La compañía abarca también la teleactuación, sistemas para la gestión energética de los puntos de recarga de vehículos eléctricos, algoritmos para la optimización del funcionamiento de bombas de suministros de agua a las ciudades y, en un último paso, control y gestión de instalaciones fotovoltaicas.

En la actualidad, la compañía cuenta con dieciséis trabajadores, factura 600.000 euros y sus oficinas centrales están ubicadas en 'Go Hub' el espacio de 2.500 metros cuadrados en el que Global Omnium aloja en la ciudad de Valencia a cerca de 20 startups especializadas en tecnologías disruptivas.

Fue a finales de 2017 cuando Linkener inició su relación como proveedor de Global Omnium, momento en el que comenzó a monitorizar algunos suministros eléctricos en España. En una segunda fase, la compañía desarrolló para Global Omnium un algoritmo que le permitiera controlar los sistemas de bombeo. Con estos desarrollos, la mercantil de Calabuig pudo ahorrar un 15% de los costes energéticos, lo que supuso un millón de euros al año. Después de ello, decidió invertir en Linkener y participar en la compañía, con lo que le abre puertas para ampliar su negocio.

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