Ford examina a Almussafes para adjudicar un sucesor al Galaxy, S-Max y Mondeo en 2021

Un operario controla una de las cadenas de montaje de la factoría Ford en Almussafes. /JUAN J. MONZO
Un operario controla una de las cadenas de montaje de la factoría Ford en Almussafes. / JUAN J. MONZO

La planta valenciana y sus proveedores buscan conseguir un modelo que permita acabar de rentabilizar los 1.300 millones invertidos desde 2013

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

«En Ford siempre estás de exámenes, pero ahora más que nunca», asegura un destacado proveedor de la firma del óvalo. El inicio de la producción del nuevo Kuga esta semana con los primeros 20 vehículos diarios para llegar a los 850 con el inicio del año va mas allá del ajuste para responder a las exigencias impuestas para este encargo en concreto.

Según fuentes de la compañía, «la excelencia» en la asimilación de este modelo es clave para poner a la factoría en la lista de las merecedoras del futuro 'crossover' de la firma. Este nuevo modelo para el que se busca un lugar de producción es un cruce entre turismo y todoterreno con el que se podrá garantizar el futuro de la instalación valenciana a medio y a largo plazo, al menos sobre el papel.

Desde el comité de empresa de la factoría, el responsable del sindicato mayoritario UGT, Carlos Faubel, señala que hasta mediados de noviembre no está prevista ninguna reunión que pudiera aportar novedades sobre el futuro de la empresa en el continente europeo, tras la primera descarga de medidas que se fue desgranando a lo largo del primer semestre.

La instalación se enfrenta a la pérdida de tres de sus cinco modelos y un drástico recorte de furgonetas

El caso es que la factoría valenciana sólo tiene garantizada a día de hoy la continuidad del Kuga, que supone el 54% de la producción de la instalación, mientras que los otros cuatro modelos que salen de su cadena de montaje viven circunstancias complicadas. La producción de Galaxy, S-Max y Mondeo tienen como fecha de caducidad 2021 y la Transit Connect se enfrenta a un importante recorte de unidades ese mismo año a causa del plan de ajuste europeo.

Por ahora, la reestructuración continental ha sido leve en el caso valenciano, pese a haber significado el anuncio de cierre de plantas en Francia, Rusia y Reino Unido, además de la supresión de un turno en la mega instalación alemana de Saarslouis (que ha perdido el C-Max y el Grand C-Max). Eso sí, Almussafes recibió la noticia de que 40.000 unidades de la Transit Connect que iban a EE UU pasaban a producirse en la instalación mexicana de Hermosillo a partir de 2021.

Aunque esta decisión puede suponer la pérdida 400 empleos, según los sindicatos, si no entran nuevos pedidos que cubran el hueco, el futuro de las otras 70.000 furgonetas también está en el aire. Para esto hay dos razones: el acuerdo con Volkswagen para desarrollar conjuntamente con Ford este tipo de productos. Esto cambiará el porfolio de ambas compañías, y la posibilidad de concentrar lo que le quede de producción en Europa en la factoría turca de Otosan.

El próximo paso en la reestructuración de la firma en Europa no está previsto hasta noviembre

Este centro, que hoy registra excelentes resultados económicos, es el que comenzó a producir la Transit Connect y fue por el exceso de carga de trabajo por lo que se llevó primero a Rumanía y, desde 2013, a Almussafes, donde nunca ha dejado de ser un verso suelto, al ser un vehículo comercial entre turismos, SUV y monovolúmenes.

Ganarse el nuevo 'crossover' se considera al alcance de la mano en el entorno de Almussafes, ya que la planta y la red de proveedores valencianos son capaces de afrontar el reto del mismo modo que lo han hecho en ocasiones anteriores, pero también por un aspecto que Ford ha de tener en cuenta: rentabilizar la inversión de 1.300 millones de euros que se inició en 2013 para producir vehículos más grandes. Fue la mayor de la historia de la planta, pero de entonces a ahora no ha habido un periodo de éxito suficientemente satisfactorio como para dar por rentabilizado el histórico desembolso hecho por la firma.

Desde la vuelta de las vacaciones de verano, la planta ha abierto un periodo en el que se fabricarán entre 100 y 150 unidades diarias menos por la caída de la demanda de vehículos en el mercado europeo. La producción del nuevo Kuga, que sustituirá progresivamente al antiguo hasta enero de 2020, amortigua una parte de ese excedente.