Ciento veinte años de locomotoras valencianas

Homenaje a los descendientes de los fundadores de la planta de Stadler, en la celebración del 120 aniversario. / jesús signes
Homenaje a los descendientes de los fundadores de la planta de Stadler, en la celebración del 120 aniversario. / jesús signes

La factoría de Stadler en Albuixech se reivindica como un actor clave para el desarrollo del sector ferroviario español | La industria fundada en 1897 por Miguel Devís y José Noguera vincula su futuro a Renfe y el corredor mediterráneo

INÉS HERRERO

valencia. «Conmemorar el 120 aniversario de una fábrica, en España, es un acontecimiento excepcional, que no puede pasar desapercibido y debe ser celebrado». Con ese mensaje, Íñigo Parra, presidente de Stadler Rail Valencia, puso en valor la trayectoria de la planta de Albuixech, ante autoridades, empresarios y representantes de la sociedad civil, con un lugar destacado para los descendientes de los fundadores, Miguel Devís y José Noguera.

Comenzó su andadura a finales de 1897 como la fábrica de calderas de vapor Talleres Devís y Noguera, puesta en marcha por dos «visionarios industriales» en el barrio de Marchalenes, con 2.500 pesetas.

Testigo de dos guerras mundiales, una civil y otras tantas crisis económicas, la fábrica se reivindica como un actor clave para el desarrollo del sector ferroviario español. Le avalan 120 años de fabricación ininterrumpida de equipos industriales, fundamentalmente de «locomotoras y trenes que han contribuido al desarrollo económico de Valencia y sus gentes», y en los que la empresa adquirió «un carácter resiliente y un espíritu innovador» que le permitieron salir más robustecida de cada dificultad, así como de los sucesivos cambios de propietarios.

La antigua Vossloh se postula para fabricar los nuevos trenes de cercanías y regionales La empresa da empleo a 900 personas, un tercio ingenieros que se dedican al diseño e I+D

De los Devís y los talleres proyectados por Javier Goerlich en la calle San Vicente, ampliados e incluso colectivizados durante la Guerra Civil, se pasó a la constitución en 1947 de Material y Construcciones S.A. (Macosa), presidida por Juan Villalonga y responsable de la incorporación de los motores diésel. Según relata Francisco Signes en la publicación conmemorativa del 120 aniversario, el gran salto tecnológico había llegado en 1945, con la construcción de las locomotoras eléctricas serie 7.400 de Renfe, en colaboración con la suiza Secheron. Durante los años 60 y 70, la empresa vendió 300 locomotoras a Renfe y otras 300 al mercado internacional.

En 1989 se produjo su primera integración en una multinacional, en la francesa GEC Alsthom, que creó la fábrica de Albuixech y decidió dedicarse sólo a la construcción ferrovaria. De esa época data el primer contrato de metro, en 1993, un lustro antes de la joint venture que da lugar a Alstom. En 2005, la instalación pasa a manos de la alemana Vossloh e Íñigo Parra es nombrado consejero delegado de la filial española, que poco después lanza la locomotora diésel-eléctrica de seis ejes Euro4000 y el tren-tram Citylink.

Al cabo de una década, la suiza Stadler Rail cierra un acuerdo con Vossloh que le convierte en nueva propietaria de la fábrica de Albuixech, que hoy emplea a 900 personas, cerca de un tercio ingenieros dedicados al diseño y la I+D+i. Así lo destacaba el pasado miércoles Íñigo Parra, presidente de la división española, que estrena consejo asesor con personalidades como el exministro Josep Piqué, la excomisaria europea Benita Ferrero, el ex director general de Aena José Eladio Seco o el abogado Manuel Broseta.

Especializada en el diseño y fabricación de locomotoras, trenes urbanos y regionales, con Stadler se ha abierto a nuevos mercados y exporta diseños e innovaciones creados Albuixech a Suiza o Alemania. El futuro de la fábrica, decana de la industria metalúrgica valenciana, se vincula a infraestructuras como el corredor mediterráneo y encargos en suelo español como el que prepara Renfe para renovar su flota de trenes regionales y de cercanías.

La planta, que recibirá una inversión de nueve millones en 2018 y actualmente fabrica seis trenes para el TRAM alicantino adjudicados por 43 millones, también parte como favorita para suministrar a Cataluña quince trenes por 128 millones.