Carlos Bertomeu, esfuerzo recompensado

Carlos Bertomeu, esfuerzo recompensado
I. Marsilla

El presidente y principal accionista de Air Nostrum asumió el mando en 2014, iniciando un rescate que califica de «Master en Agonías», y hoy crecen los beneficios y factura más de 500 millones

Á. M.

El presidente de la compañía aérea valenciana Air Nostrum sabe que existe el infierno ... porque ha estado allí. Carlos Bertomeu es hoy uno de los empresarios más activos de la Comunitat después de haber sacado a la aerolínea de una crisis que apunto estuvo de hacerla desaparecer.

A ese periodo, el empresario lo que califica como su «Master en Agonías». Había recibido el encargo de encontrar un buen comprador a la empresa cuando la actividad vivía uno de sus peores momentos. «Vinieron fondos buitres, tiburones y de todas las especies», reconoce y una de las ofertas estuvo a punto de materializarse... hasta que él se plantó.

Cuando le vio las intenciones a quién estaba apunto de llevarse el gato al agua en la compra de la firma, decidió tirarse él a la piscina. Dirigía la compañía desde su fundación en 1994 y, con el respaldo de los propietarios del IVI, José Remohí y Juan Pellicer, arriesgó todo su patrimonio para hacer una oferta que la familia Serratosa (Grupo Nefinsa) y principal accionista hasta ese momento, decidió aceptar en abril de 2014.

De entonces a ahora, no sólo ha reflotado la empresa y se ha convertido en uno de los agentes más dinámicos de España, sino que busca ser pieza clave en Europa con la formación de un 'holding' junto a la irlandesa Cityjet para el alquiler de aeronaves con o sin tripulación a los primeros espada de la aviación mundial, como Lufthansa, SAS, Binter y Croatian Airlines, que aportan los valencianos, y Air France, Brussels Airline y más volumen de SAS, por la otra parte. Las autoridades europeas de la competencia estudia ahora la operación y en breve habrá novedades.

Si esto fuera poco, también Bertomeu ha optado por tocar tierra. Siguiendo su máxima de que «el peor negocio es el que no se hace», impulsó junto a los socios del IVI el primer AVE privado de España y ha conseguido todos los permisos. Además, ha sumado a Acciona como compañero de viaje y principal accionistas, mientras ambos buscan un socio industrial que ponga los trenes y permita echar a rodar en cuestión de meses.

Licenciado en Ciencias Económicas por la Universitat de València y MBA por el IE con el número 1 de su promoción, Bertomeu inició su carrera profesional en el propio Instituto de Empresa como profesor de finanzas y consultor estratégico. Posteriormente fue director de los programas MBA y Executive MBA, mientras que en 1994 se incorporó al Grupo Nefinsa como director de Inversiones y de Desarrollo Estratégico. Ha sido consejero de Vueling y actualmente es consejero de Exceltur y vicepresidente de la Asociación Europea de Aerolíneas Regionales (ERA).

Además de probar suerte en los trenes, es socio y consejero de Igenomix y Equipo IVI, miembro del Consejo Social de la Universidad Politécnica de Valencia y director académico de la Cátedra de Cultura Empresarial de la Universitat de València.

Su aerolínea, franquiciada de Iberia para vuelos regionales, obtuvo en 2018 unos beneficios después de impuestos de 19 millones de euros, lo que supone un incremento de un 46% sobre 2017, encadenando cinco años de beneficios tras superar la crisis en 2014. La clave de este dato, según la empresa, pasa por el mantenimiento de una política de ahorro de costes, la concentración de esfuerzos en mercados y rutas rentables y el aumento de los niveles de ocupación de los vuelos con un diseño de operación más eficiente que ha permitido mejorar su rendimiento económico.

En este ejercicio se afianzaron los efectos de las estrategias de precios, reducción de costes y rediseño del programa de vuelos que supusieron un cambio de tendencia en los años 2016 y 2017. Como consecuencia de estas políticas, la compañía cerró 2018 con 501.482 millones de cifra de negocio, lo que representa un aumento de un 9,4% con respecto a lo alcanzado en el año anterior.