Se busca solar con licencia de obra

Edificio en construcción en Valencia. / D. TORRES
Edificio en construcción en Valencia. / D. TORRES

El retraso en la concesión de permisos municipales genera la adquisición de proyectos en ejecución | Inversores valencianos refuerzan su negocio inmobiliario con la compra de promociones ya iniciadas por firmas internacionales

ÁLVARO MOHORTE y ELÍSABETH RODRÍGUEZValencia

Las buenas expectativas de la construcción en grandes ciudades han generado una reactivación de la promoción inmobiliaria en solares disponibles en el casco urbano de Valencia y Alicante. A diferencia de los años anteriores a la crisis, la rentabilidad no está en construir o rehabilitar en cualquier parte, sino en puntos en los que la demanda se mantiene, especialmente para vivienda habitual.

Las grandes operadoras internacionales como Neinor, Vía Célere, Habitat o Aedas han sido las primeras en contar con fondos como para adquirir solares y poner en marcha proyectos, pero operadores españoles y valencianos que habían mantenido una actitud más conservadora buscan ahora cómo unirse a la corriente.

El problema que apuntan fuentes del sector pasa porque la demora en la concesión de licencias de obra por parte de los ayuntamientos retrasa el desembarco y afecta a la rentabilidad de la operación. Esto explica que determinados inversores estén optado por hacer ofertas sobre proyectos que ya están en marcha y con las licencias ya en regla. Éste es el caso de la promoción de Vía Célere en el paseo de la Petxina de Valencia, vendida a Fomento Urbano, la promotora de la familia Calabuig.

Vía Célere cuenta con más construcciones en marcha en Valencia y ha empezado a vender

«Se trata de una promoción menor para un operador como Vía Célere», explica José Manuel Martínez Plaza, de Olivares Consultores Inmobiliarios, «pero muy interesante para otros». En estos casos, el nuevo dueño puede continuar con la obra tal y como estaba previsto o modificarla ligeramente, como plantea Fomento Urbano. En todo caso, Martínez Plaza señala que los clientes que ya hayan dado una señal recuperarán el dinero, tal y como establece el contrato que se firma.

Este fenómeno no es puntual y son varias las grandes promotoras que reconocen haber recibido ofertas, aunque estas deben someterse a las expectativas de rentabilidad que se plantea sobre la obra en cuestión. Lo que paga el comprador es ahorrarse la espera de año o año y medio que requeriría todo el proceso de comprar el solar y tramitar los permisos municipales para la puesta en marcha.

Además, se consigue adelantar a otros competidores que, al calor de la recuperación, han decidido superar la inquietud que podía generar volverse a meter en el ladrillo después de todo lo que pasó con la crisis entre 2007 y 2011. Por su parte, el vendedor saca partido a su espera, rentabilizando el trámite y la revalorización del suelo en este tiempo, que puede llegar a ser de un 15%.

El vendedor saca partido del aumento de precio del suelo en los años que esperó autorización

Actualmente, sólo la capital del Turia oferta 6.314 viviendas nuevas, de las que 2.199 se encuentran en proceso de construcción, según el informe presentado el pasado miércoles por Avanza Urbana en el I Foro Inmobiliario Avanza Urbana Lab. De esas 6.314 unidades de obra nueva en Valencia, el 42% es de promotores de nueva generación como son Neinor, Vía Célere, Habitat o Aedas Home, respaldadas por grandes fondos internacionales. Por contra, el 23% de la actividad está en manos de promotores locales; un 21% por promotores nacionales, entre los que destaca Metrovacesa; y el 14% es impulsada por cooperativas. 5.570 de esas viviendas son de renta libre y el resto es VPO.

Las ofertas de compra de promociones en marcha llegan en el margen entre la obtención de los permisos y antes del inicio de la obra como tal, siendo los principales destinatarios esos grandes promotores internacionales que disponen de muchas acciones en marcha. Así, en el caso de Neinor, suma el mayor número de vivienda previstas en Valencia (840), pero concentradas en cuatro promociones (Alquerías, Mistral, Saler y Sky).

Vía Célere, con 710 viviendas previstas, las tiene en ocho promociones (Célere MT22, Nicet Patraix, Llum Patraix, Aura Malilla, Nauta, Nox Patraix, Elisae Malilla y Célere Mislata), una vez descartada la promoción Célere Pechina, ya en manos de los Calabuig. A su vez, Aedas dispone de tres (Carreres 10, Hevia y Torres) con 360 unidades;Habitat otras tres (Torremalilla, Músico Chapí y Malilla Parque); y dos de Acciona (Avenida del Puerto y Los Gavilanes).

Actualmente los programa de Actuación integrada (PAI) que hay en marcha en Valencia se encuentran en curso en Patraix, Quatre Carreres, Malilla Norte, Moreras, Benicalap Norte, Turia Nova y Nou Campanar, contemplando la construcción de más de 8.500 viviendas nuevas. Sin embargo, están pendientes de desarrollar los de Benimaclet, Grao, Cabañal, Parc Central y el Proyecto Acequia Mestalla, que concentrarán la construcción de otras 6.238 viviendas de obra nueva.

Dos años esperando para convertir un edificio en hotel

Los retrasos en la tramitación y concesión de licencias, tanto para obras como para actividad, también se ceban con el sector hotelero y hostelero. La Confederación de Empresarios Turísticos de la Comunitat Valenciana (CET-CV) explica que varios inversores valencianos llevan hasta dos años esperando para poder convertir un edificio en un hotel o simplemente para poder abrir un restaurante.

En concreto, un empresario, cuyo nombre prefiere mantener en el anonimato, cuenta que está esperando la autorización para rehabilitar una finca desde noviembre de 2017. En su caso, tramitó esta licencia a la vez que inició otra en Málaga, donde se la concedieron doce meses después.

Otro propietario valenciano cuenta a este diario que, en su caso, ya tiene terminado un hostal y está listo para entrar desde hace dos meses. Según indica, no espera que le concedan la licencia de actividad hasta después del verano, lo que le supone un perjuicio importante al perderse toda la campaña estival.

Otras dos familias, también valencianas, se encuentran con sus inversiones paradas. Cada una de ellas cuenta con dos edificios en el centro de valencia y esperan la licencia de obra para poder acondicionarlos y convertirlos en hoteles. Los cuatro proyectos llevan en 'stand-by' más de un año.

El presidente la CET-CV, Luis Martí, indica que esta situación genera una inseguridad jurídica grave. «Es preferible que si el Ayuntamiento quiere una política reestrictiva con estos proyectos, que lo diga abiertamente porque así los empresarios saben si hacer inversiones o no, saben a qué atenerse», explica a este periódico.